El estudio
es obra de José Manuel Cid y lo publicará el Consello Social de la Universidad
de Vigo
Jesús Manuel García
15/6/2008
Pegados a la historia de nuestra provincia hay muchos
nombres de personas interesantes, anónimas unas, conocidas otras, que de uno u
otro modo han dejado huella. Es el caso de Alfonso García Rojo (Villalpando,
Zamora, 1906-Madrid, 1997). Dicho así dice muy poco, pero se trata de un
maestro republicano que ejerció su docencia en la Ribeira Sacra. Recupera su
figura el profesor Xosé Manuel Cid Fernández, de la Facultad de Ciencias da
Educación del campus ourensano en un libro que lo va a editar el Consello Social
de la Universidad de Vigo y que va a servir para documentar el homenaje que se
le va a preparar en Nogueira de Ramuín, donde empezó a trabajar hace 75 años.
Este hombre se formó en las Escuelas Normales de
Ourense y Pontevedra, que hoy perviven en la Facultad de Ciencias da Educación
de ambos campus. La sólida formación que adquirió le permitió poner en práctica
su método pedagógico en escuelas de nuestra provincia durante la Segunda
República.
Mourisco
Cid Fernández dice que Rojo inició su andadura en la
escuela de Mourisco, municipio de Riós y continuó en las de la ribera del Sil
«onde chegou a ser un dos Mestres rurais máis innovadores da época». Junto con
Rosa Pons, Alfonso García creó en Parada do Sil las Misiones Pedagógicas de
Ourense. «As misións eran a bandeira cultural da República para chegar ó medio
rural con proxectos dirixidos desde Madrid coa participación de estudantes
universitarios dos máis dinámicos como Julio Camba ou García Lorca entre
outros», señala el autor del libro.
Ese programa solo estuvo de paso por Ourense de modo
que la implicación del profesorado garantizaba que al rural llegasen las luces
de la cultura y de la educación. Cid nos dice que Rojo empezó pronunciando una
conferencia que había redactado el director de la Misión Biolóxica de Galicia,
Cruz Gallástegui, para fomentar entre los agricultores nuevos experimentos ya
fuese con razas de ganado o con la producción del maíz híbrido. «Cando os
conferenciantes non podían ir ás aldeas, el pedía as ponencias, preparábaas e
xuntaba ós veciños nesa misión divulgadora».
García Rojo implicó a todos los maestros de la Ribeira
Sacra en el proyecto y logró reunirlos en un centro de colaboración en el que
un maestro pronunciaba una charla ante los alumnos y un grupo de compañeros que
escuchaban la conferencia se ponían a discutir los aspectos pedagógicos. A los
30 años este maestro fue represaliado «cando xa tiña dado mostras de ser un dos
mestres máis renovadores da práctica escolar neses anos que exerceu».
Fonte: www.lavozdegalicia.es

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