Artículos de
Opinión | Germán Gorraiz López | 14-05-2013 |
En los años
setenta , asistimos en España a la Proliferación irracional de Universidades públicas
y privadas , motivada en la mayoría de los casos por intereses económicos ,
ideológicos y aldeanismo político. Así, en 1984, España contaba con 34
universidades y 700.000 estudiantes y en el 2011 serían un total de 76
universidades ( 48 Públicas y 28 privadas) y 1.600.000 estudiantes.
Según teinteresa.es,
la tasa de titulación universitaria sería del 27 % ( 2 de cada 3 titulados son
universitarios), similar a países como Alemania o Japón y superior a la media
de la UE (15%). Sin embargo, la crisis habría obligado a recortar los
presupuestos de Educación de las comunidades autónomas de quien depende más del
70% del gasto educativo, en casi 1.600 millones de euros con respecto a 2010 ,
de lo que sería paradigma la Generalitat de Cataluña con un recorte adicional
del 9% para el 2013.
Además, el
descenso de la tasa de natalidad ( con estimaciones de un descenso del número
de estudiantes universitarios del 1,5% medio anual) provocará un descenso
acusado de la tasa de población universitaria lo que aunado con el drástico
recorte de las subvenciones públicas y el desbocado incremento de las tasas
académicas provocará la inevitable extinción de incontables universidades con
escasa o nula vinculación con grupos empresariales innovadores.
La
Universidad Politécnica de Cataluña tendría ya una deuda acumulada de 112
millones € y ha implementado un drástico ERE que ha afectado a casi 700
trabajadores ( 580 profesores más 90 administrativos), quedando de facto las
universidades reducidas en la mayoría de los casos ( salvo honrosas
excepciones), a meras expendedoras de títulos que conducirán al futuro
licenciado a optar entre minijobs seiscieneuristas e interinidad
vitalicia,(excepción hecha de las élites universitarias) o emigrar a países
tecnológicamente avanzados de nuestra área geográfica (UE) o países emergentes
de América Latina.
Así, según
un estudio elaborado por FENAC (Federación Nacional de Asociaciones de
Consultoría), desde 2.008 se habrían marchado de España más de 300.000 jóvenes
y según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística
(INE), en el 2012 más de 60.000 españoles emigraron a países europeos ( la
mayoría jóvenes universitarios en busca de un primer empleo), con lo que se
conjuga el fiasco inversor de un Estado que tras haber gastado en la formación
de cada titulado unos 4.000 € (el alumnado sólo paga el 20% del coste real de
la matrícula ), asiste impotente a la sangría imparable de la fuga de cerebros.
La agonía de
la I+D+i: En el último decenio, España habría sido pionera en los campos de
energía renovable ( fotovoltaica, biomasa y eólica) ,medicina, nanotecnología,
telecomunicaciones, biofarmacéutica, biotecnología, oceanografía , ecoindustria
,infraestructuras públicas , construcción naval, automotriz, máquina
herramienta, sector turístico y sector financiero (según el ranking publicado
por la revista Scientific American, en el 2009 España ocuparía el décimo puesto
mundial tanto en publicaciones científicas como en gasto total en I+D+i
,ocupando además el número nueve en cantidad de doctorados).
Sin embargo,
desde el 2009 los recortes en I+D+I ascienden al 40 % ( en 2013 solamente se
destinarán a esta partida 5. 562 millones de €), lo que supone el 1,33% del PIB
, cada vez más lejos del 2% de media de la UE),lo que tendrá como efectos
colaterales la drástica reducción de becas para investigadores y la asfixia por
inanición económica de múltiples proyectos científicos y tecnológicos. Así, la
inversión en I+D en las Universidades Públicas (de donde salen dos tercios de
las investigaciones científicas) verá recortado su presupuesto en el 2013 en un
80% y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (organismo con 130
sedes y más de 13.000 trabajadores, entre investigadores y técnicos), habría
sufrido en los últimos cuatro años una merma del 30% de financiación pública (
un 9% menos para el actual ejercicio del 2013 ) y estaría al borde de la
suspensión de pagos y abocado a un ERE inminente.
De seguir
obviando la inversión en inteligencia, España podría convertirse en la próxima
década en un país tercermundista a nivel de investigación e innovación,
condenado a comprar patentes extranjeras y producir productos de bajo perfil
tecnológico que requieran mano de obra de escasa o nula cualificación y
fácilmente explotable, pues aunque España sigue compitiendo en gran número de
sectores con las economías de referencia al tener costes laborales
competitivos, tendría como Talón de Aquiles de sus exportaciones el reto de la
calidad de sus productos y el no estar bien posicionada en los mercados
emergentes, de lo que se deduce la necesidad urgente de una nueva Ley Orgánica
de las Universidades, que establezca las medidas necesarias para dotar a las
Universidades de mayor flexibilidad en su gobierno, en la financiación y el
desarrollo de su oferta educativa así como la búsqueda de nuevas fuentes de
financiación para incrementar la cuantificación económica de la inversión en
I+D+i .

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