Entrevistas
| Entrevista a Jaume Vilaseca | 15-05-2013 |
Entrevistamos
a Jaume Vilaseca, activista del grupo local de Unidad contra el fascismo y el
racismo en el barriobarcelonés de Gràcia, que inicia una campaña para cerrar la
librería del conocido nazi Pedro Varela.
Se acaba de
crear UCFR Gràcia. ¿Qué fuerzas están involucradas hasta ahora? ¿Quién más
piensas que debería estar?
En el barrio
de Gràcia un montón de colectivos sociales conviven y comparten espacios y
actividades diversas. Aparte de aglutinar a éstos dentro de UCFR Gràcia,
tenemos previsto que se sumen al proyecto “¡Fuera la librería Europa, nazis ni
aquí ni en ninguna parte!” todas las fuerzas políticas que militan en nuestro
barrio y que siempre han apoyado este pensamiento.
Nuestra
tarea es unir fuerzas y trabajar conjuntamente; ya contamos con la CUP, ERC y
JERC, ICV-EUiA, PSC… y pensamos hacer llegar el manifiesto de repulsa y cierre
a otras fuerzas como CiU, que es de lógica aplastante. Si hablamos de
asociaciones locales, éstas son muchas y diversas, conforman la gran mayoría
del tejido social del barrio y es con lo que contamos principalmente. Y ¿cómo
no?, con la mayoría de la ciudadanía del barrio.
Os habéis
planteado el objetivo estratégico de cerrar la librería Europa en Gràcia.
¿Puedes explicar qué representa este local?
Representa a
la minoría nazi y fascista anclada en dirigentes del pasado (CEDADE entre
otros) tras la dictadura diluida en democracia. Los esfuerzos para erradicar
esta lacra mediante las instituciones principales del país no han sido
suficientes ni efectivos hasta el momento. Lo que preocupa principalmente es
que desde este local se fomenta la ideología del odio, el genocidio y el
racismo.
Actualmente
distribuyen documentación de este tipo al resto del Estado español, Europa y
América Latina. El problema de todo esto es que sea una puerta abierta, para
que nuestros jóvenes aprendan a odiar y a despreciar al ser humano por ser
diferente; que se formen dentro de sus redes. Aquí se fomenta legalmente el
fascismo mediante libros que reivindican la trágica historia del Holocausto, o
bien la minimizan o incluso la niegan. Debemos concienciarnos de su gravedad y
recordar que la lucha continúa.
¿Qué tipo de
actividades estáis planteando?
La verdad es
que todavía tenemos que decidir los detalles acerca de lo que haremos. Lo que
ya está decidido es recoger adhesiones a una declaración conjunta para exigir
el cierre de la librería nazi. Futuras actuaciones podrían incluir diferentes
actos de divulgación de nuestra puesta en marcha, así como dar a conocer el
objetivo final, actuaciones musicales, reuniones conmemorativas con las
diferentes asociaciones culturales e, incluso, manifestaciones ante el
Ayuntamiento si se retrasa el cierre. Queda claro que debemos hacer lo que haga
falta hasta llegar a concienciar y materializar el cierre. Sabemos qué hay que
hacer, y respecto al “que si puede ser posible” te digo que sí.
Alguna gente
dice que querer cerrar esta librería es una limitación injustificable a su
libertad de expresión. ¿Qué piensas?
De momento
no conozco a nadie que dude de que los únicos que limitan la libertad son los
nazis, los mismos que se llenan la boca de ella, se organizan y seducen el
presente y futuro de nuestro pueblo gracias a este margen de legalidad que
existe actualmente.
Por todo
ello, hay que recordar que es una obligación dejar claro dónde está ese límite
a la libertad. La libertad que respiramos ahora es el fruto de mucho trabajo
hecho por la gente y nos encontramos sólo en la mitad de su plenitud.
¿Por qué
piensas que es necesaria la movilización social en este tema? ¿No es un asunto
para la justicia, o las instituciones?
Nosotros y
mucha otra gente somos la fuente principal de fuerza que se necesita para
provocar verdaderos cambios en el mundo en el que vivimos. Si las instituciones
no hacen lo que toca, la movilización ciudadana es la principal y mejor
herramienta que hay hasta ahora para hacer que se pongan en marcha los
mecanismos correctos de los que “nos gobiernan”.
Hace tiempo
hay gente que se mueve contra esta librería. ¿Por qué piensas que podéis tener
éxito ahora?
A finales de
los 90 hubo una importante movilización unitaria contra la librería. Creo que
tuvo éxito ya en su momento, la gente que se movilizó en aquella campaña
contribuyó a que ahora este proyecto camine hacia adelante.
Destacamos
que existe, aún hoy, una línea roja que hay que romper definitivamente. Si la
redacción actual de las leyes que, teóricamente, sirven para gestionar este
tipo de abusos no sirve, hay que cambiarla.
Eres músico.
¿Piensas que la música puede contribuir a la lucha contra el fascismo y el
racismo?
En el mundo
musical hemos encontrado a muchos activistas. En la música nos encontraremos
todos. La vida debe ser música para todos y cada uno de nosotros, sea cual sea
nuestra procedencia, color y diversidad. Y es ésta precisamente, la diversidad
musical, la que nos une. Sabemos que donde hay fascismo poca música
encontraremos.

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