La Casa-museo adquiere un óleo sobre las
lecciones que impartía la condesa a finales del siglo XIX en la Escuela de
Estudios Superiores del Ateneo madrileño
Paola
Obelleiro A Coruña 14 MAY
2013 - 20:47 CET1
"Unha
lección de Dona Emilia Pardo Bazán no Ateneo de Madrid sobre Literatura
Contemporánea Francesa". Cuadro de Joaquín Vaamonde
Doña Emilia
levantaba pasiones. Y no sólo entre la élite intelectual de finales del siglo
XIX, sino también en las selectas aulas de la denominada Escuela de Estudios
Superiores que tenía por sede al Ateneo de Madrid, la institución por
excelencia en aquella época de la alta sociedad cultural y política. Nada menos
que 825 alumnos se matricularon para seguir las lecciones sobre literatura
francesa contemporánea que impartió en el curso 1896-1897 la condesa Pardo
Bazán, ya por aquel entonces reconocida gran dama de las letras españolas.
La escritora
coruñesa no era sólo la única mujer aceptada como profesora para esa
prestigiosa institución libre de enseñanza. Emilia Pardo Bazán también consiguió
romper todas las marcas en número de seguidores frente a sus también ilustres
colegas masculinos que apenas conseguían una cuarta parte de inscritos en sus
clases, como Gumersindo De Azcárate que sumó, en aquel curso, sólo 243
matriculados para sus conferencias sobre sociología, o los 221 que reunía
Santiago Ramón y Cajal, los 210 de Marcelino Menéndez y Pelayo o los apenas 70
apuntados para oír a Ramón Menéndez Pidal. No resulta extraño, a la vista de
este record de aforo, que Doña Emilia fuese retratada sonriente y de pie, en
pose casi triunfal, dando una de esas lecciones magistrales de literatura desde
lo alto del estrado del Ateneo madrileño, en un salón de actos casi a rebosar.
La escena fue inmortalizada en un óleo en blanco y negro del pintor Joaquín
Vaamonde que cuelga ahora en la casa- museo de la condesa, situado en el que
fue su domicilio en su ciudad natal, en la Cidade Vella de A Coruña.
La
adquisición de este cuadro dio pie a una investigación y permite sacar a la luz
otra de las facetas, la docencia, menos conocidas de Pardo Bazán aunque en las
que también destacó como pionera. La persona que poseía esa pintura cuando
ofreció venderla a la Casa-museo tan sólo sabía que se trataba de Pardo Bazán.
Pero resultó que el cuadro, realizado como una instantánea a mano alzada, había
sido publicado para ilustrar un artículo sobre la escritora en el diario ‘La
Época’ en mayo de 1897. El pie rezaba: “La autora de ‘La cuestión palpitante’,
leyendo una lección en el Ateneo”.
Para la
directora-conservadora de la Casa-museo de Pardo Bazán, Xulia Santiso, la
adquisición de este oleo original, cuyo precio no se desveló aunque fue
considerablemente rebajado, tiene gran importancia histórica en la
reconstrucción y memoria de la trayectoria de esta gran dama de la literatura.
Es la prueba, remarca Santiso, que casi una década antes de lograr el gran hito
de ser la primera mujer en ser aceptada socia del Ateneo madrileño, institución
de la élite española a la que pertenecieron 16 presidentes de Gobierno, la
condesa ya había triunfado como “primera profesora” dando lecciones sobre una
literatura francesa que, años antes, ya le había abierto, aunque en medio de
grandes polémicas, las puertas del mundo cultural e intelectual cuando se
convirtió en “capitana verdades” del movimiento literario del naturalismo.
El cuadro,
que se presume haber sido pintado adrede en blanco y negro para darle mayor
realce de realismo y testimonio de una actualidad en la que no existían
fotografías, ilustra a la perfección cómo Pardo Bazán se impone en un mundo
reservado para los hombres. A sus lecciones asistían, según se puede ver en el
oleo, mujeres sin ser acompañadas por su pareja masculina como mandaban los
cánones en esa época. Santiso subraya que la decisión de incorporar a una mujer
entre el elenco de profesores debió de ser otro hito. El Ateneo madrileño se
jactaba de tener, gracias a copiosas subvenciones públicas, a los mejores
conferenciantes, a los que pagaba una peseta por minuto de lección. Toda una
fortuna en aquel momento.
Fuente: www.elpais.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario