miércoles, 9 de enero de 2013

“LA DERECHA FASCISTA DEL PP QUIERE HECHAR A LOS CIUDADANOS CONTRA LOS TRABAJADORES A BASE DE MENTIRAS”



Cabalgatas y lucha de clases
Artículos de Opinión | Mario Escribano | 09-01-2013 | 

Durante los últimos días hemos podido presenciar la enésima campaña de la derecha para intentar criminalizar los movimientos sociales. Ésta vez los trabajadores de Metro Madrid han sido el centro de la diana. El principal argumento usado por la caverna ha sido la insolidaridad que éstos tienen con los niños que quieren ver la Cabalgata de Reyes. Algo bastante ridículo en sí como para que alguien se lo crea. Ridiculez que aumenta si pensamos que los que no paran de decirlo no pueden dar lección alguna de solidaridad.
Ante esta situación debemos establecer en qué posición está cada bando. Por un lado está el trabajador de Metro -y sus otros 7499 compañeros-, que ha dejado de percibir en 2012 alrededor de 3000€ (de media), además de haber sufrido una violación del convenio colectivo. En el otro tenemos a los de arriba, los que atentan constantemente contra los derechos de la clase trabajadora, y los que justifican sus recortes. Una vez establecida ésta diferencia, creo que es más visible la frivolidad por parte del gobierno de tachar de insolidarios a los trabajadores de Metro Madrid bajo el pretexto de que ’van a impedir a los niños ser felices, porque no van a poder disfrutar de la Cabalgata de Reyes con normalidad’.
Quizá los impiden que la felicidad de los niños -y de cualquier persona- sea el propio gobierno. Para ellos, la felicidad consistirá en ver un desfile pero, para mí, la felicidad es otra cosa...
La felicidad de los niños es que vayan a tener un futuro digno, con una Sanidad y Educación públicas y de calidad. Esas contra las que se atenta constantemente por imperativo germánico.
La felicidad de los niños es que puedan pasar unas fiestas agradables con su familia, una familia que no esté marcada por las continuas heridas que la crisis -o mejor dicho de la troika- hace en la piel de los trabajadores. Es decir, la verdadera marca España.
La felicidad de los niños es que sus padres y madres le puedan asegurar una vida digna gracias a un trabajo también digno. Realidad que casi parece utópica en un país en el que la precariedad y el paro aumentan cada vez más.
La felicidad de los niños es que el día de mañana puedan trabajar en su país -donde hoy el paro juvenil supera ya el 50%- y no tengan que emigrar en masa para encontrar empleo. Empleo que suele ser también precario.
La felicidad de los niños es que todos los niños sean iguales, con los mismos derechos, sin que haya unos superiores a otros.
Tanto los trabajadores de Metro Madrid como cualquier otro trabajador concienciado, luchan para frenar estos continuos ataques a su clase. Todos estos ataques -y muchos más- son los que hacen infelices al conjunto de la población, incluidos los niños. La infelicidad no reside en consentir que las familias tarden más en llegar a una Cabalgata, al igual que la solidaridad no consiste en tener que aguantar todos y cada una de las medidas del gobierno. La solidaridad es otra cosa. La solidaridad es que todos los trabajadores luchen unidos para defender lo que es suyo, y tanto los trabajadores de Metro de Madrid, como los mineros, como la marcha verde, como la marcha blanca, como la gente de la PAH, y un largo etcétera son un ejemplo de ello. Diferenciemos a los solidarios de los que no lo son y salgamos todos a la calle, que sí se puede.

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