Publicado en
4 marzo, 2014 por victorjsanz
(Un artículo de Eduardo Basterrechea)
La Seguridad Social es la encargada de los asuntos
relativos a la sanidad y a las pensiones. Lo más importante de una sociedad.
Y la única fuente de financiación de la Seguridad
Social en España son los ingresos del trabajo. Es decir si alguien no tiene un
salario (o es autónomo y trabaja por su cuenta) no paga Seguridad Social.
¿Tiene esto sentido?
En primer lugar, si pensamos que la sanidad debe ser
universal, como yo lo pienso, debería pagarse directamente por el estado y no
por los trabajadores. Es decir no digo que los trabajadores no deban pagar
pensiones o sanidad, digo que no deberían ser los únicos.
Los ciudadanos pueden recibir unos ingresos económicos
de diferentes fuentes:
- ingresos
del trabajo, si uno es un empleado,
- ingresos
de una actividad empresarial, si uno es accionista de una empresa,
- ingresos
de rentas,ya sean
- mobiliarias
[intereses del dinero básicamente] o
- inmobiliarias
[pisos y locales]
- acciones
de compra venta que en algunos casos podríamos calificar como
especulativos, en la acepción más positiva del término.
La pregunta es ¿por qué sólo pagan la Seguridad Social
los asalariados? Incluyendo dentro de este grupo los microempresarios, es decir
los autónomos. Sinceramente, no lo entiendo. ¿Es que el resto de personas que
ingresan dinero no deben contribuir a los gastos sanitarios ni a las pensiones?
La
financiación de la Seguridad Social no debería correr a cargo únicamente de la
actividad laboral, sino que deberían ser las actividades puramente
especulativas, aquellas que menos aportan a la sociedad, las que más
contribuyeran a su financiación.
Creo que la respuesta a esta cuestión debe hacerse
desde la perspectiva de la sociedad que queremos tener. La sociedad debe
definir qué actividades quiere potenciar y a qué tipo de individuos queremos
potenciar en nuestra sociedad.
Mi opinión es que de todas ellas tanto la actividad
microempresarial y el trabajo son las más positivas para la sociedad y por
tanto las que menos deberían ser gravadas. Las especulativas las que deberían
estar más gravadas, seguidas por los ingresos del capital mobiliario, es decir
los intereses del dinero. Los ingresos por el capital inmobiliario, es decir
pisos y locales, serían los más próximos al trabajo, y por tanto los segundos
menos gravados.
¿Y por qué pienso en este orden? La clasificación es
muy sencilla, las ordeno según lo que aportan a la sociedad. Una persona que
trabaja está utilizando el principal recurso de la sociedad, la capacidad de
sus ciudadanos. Es una energía que no se puede almacenar. Cada ciudadano que no
trabaja un día es una riqueza que se pierde. Y es una riqueza que perdemos
todos. Con los microempresarios pasa algo parecido. Quizá hasta deberían estar
más protegidos, ya que son los que inventan actividades que generan riqueza.
En siguiente lugar las actividades inmobiliarias dan
valor a activos existentes y normalmente apoyan las actividades empresariales ,
locales, o del trabajo personal, viviendas para los trabajadores.
En cuanto al dinero, a la sociedad le interesa más que
esté dedicado directamente a una actividad empresarial, ya que genera riqueza y
trabajo, que que esté en un banco e indirectamente, si es el caso, destinada a
una actividad empresarial.
Lo menos interesante para la sociedad son las
actividades especulativas, aportan muy poco a la sociedad y retiran el dinero
de actividades más productivas. Si las permitimos, que sirvan para ganar la
sanidad y las pensiones. ¿no os parece?

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