El 90% del fondo de las pensiones se ha invertido en deuda pública
Por Sergio
Heredia
Miércoles,
09 de Enero de 2013 10:26
Alerta ante
el adelgazamiento de la reserva de la Seguridad Social. En el 2008, el fondo
apenas cubría el 55% de la deuda del país. La relajación de la prima de riesgo
es insuficiente: el interés es del 5,11%.
Prensa
A largo
plazo, los analistas interpretan que el túnel se estrecha: el Fondo de
Reserva de la Seguridad Social español se vacía a marchas forzadas. Así son
las consecuencias del elevado endeudamiento público del país. Por mucho que la
prima de riesgo haga esfuerzos por relajarse, el bono español a diez años
seguía registrando ayer tipos del 5,11%, extraordinariamente altos...
El año
pasado, el Ejecutivo de Mariano Rajoy tuvo que invertir el 89,6% de los 65.000
millones de euros del fondo de la Seguridad Social a cubrir la deuda pública
del país. Y eso no había ocurrido nunca. El caso es que semejante coyuntura
está agotando las reservas de la Seguridad Social, uno de los grandes problemas
que afronta la economía del país en el largo plazo. Con esas reservas se pagan
las pensiones. Y si no hay reservas, no hay pensiones.
"En el
2040 -dice Álvaro Monterde, experto en previsión social de March JLT-, las
prestaciones de la Seguridad Social no serán, ni de lejos, las de ahora. Antes,
la pensión máxima podía alcanzar el 85% o el 90% del salario. En el 2040, la
pensión máxima estará entre 1.000 y 1.500 euros mensuales".
The Wall
Street Journal se hacía ayer eco del problema, recurriendo a las cifras que el
departamento de la Seguridad Social ha ofrecido en los últimos días. En
noviembre, el Gobierno retiraba 4.000 millones del fondo de reserva: era la
segunda vez en la historia que la caja pública se veía al borde de la quiebra. La primera vez se había registrado un par de
meses antes, cuando el Ejecutivo había tenido que recoger otros 3.000 millones
del fondo, en aquel caso para cubrir necesidades que nunca se especificaron.
Ambas retiradas agotaron el límite legal anual, de manera que el Gobierno tuvo
que elevarlo de forma temporal.
Muchos
lectores lo recordarán. En aquellos meses se hablaba de un rescate
inminente. Algo que, en realidad, hoy por hoy no se ha producido. De hecho, los
analistas económicos andan divididos: algunos interpretan que ese rescate no va
a ser necesario, vista la tendencia correctora que están tomando los
principales indicadores económicos y financieros. La prima de riesgo, que había
alcanzado los 638 puntos a mediados de julio, se ha relajado hasta los 360
puntos actuales.
Son datos
relativamente reconfortantes, pero siguen siendo muy graves. La deuda pública
absorbe buena parte de los ajustes fiscales y financieros que se están
produciendo en el país. Es aquí donde se manifiesta el resto de expertos,
aquellos que consideran que el Ejecutivo de Rajoy tiene que pedirle el rescate
a Bruselas. Opinan que será entonces cuando la prima de riesgo retroceda de una
forma convincente y definitiva, para situarse por debajo de los 300 puntos.
La situación
es similar en muchos casos. Han sido muchos los países que se han cubierto ante
futuras eventualidades. En los años previos al 2008 -fecha de inicio de la
actual crisis-, España, Finlandia y Francia generaron superávit y fortalecieron
su fondo de reserva de las pensiones. Así, se cubrían para los días más
oscuros. El caso es que esos malos tiempos han llegado. Y según parece, para
quedarse por una larga temporada.
Tan pronto
como la crisis tomó forma, muchos de esos países utilizaron esas reservas para
cubrir contingencias, y entre ellas los tipos de interés que deben pagar los
bonos del tesoro. Irlanda, por ejemplo, usó buena parte de su fondo para
invertir en acciones de bancos nacionalizados y deuda del Estado, una
intervención en la que nunca iban a entrar los inversores extranjeros.
Algo similar
ha ocurrido hasta ahora en el caso español. Durante buena parte del 2012, los
inversores internacionales le han dado la espalda a la deuda española, que ha
tenido que financiarse a través de aportaciones nacionales. En el caso de la
reserva de la Seguridad Social, su aportación ha sido cada vez más elevada.
En el 2008,
el fondo apenas cubría el 55% de la deuda del país. El año pasado, ya se ha
metido mano en el 90% del fondo. Mientras los responsables del fondo opinan que
la reserva tiene recursos para un largo plazo, los escépticos fruncen el ceño.
Estos últimos tienen motivos para desconfiar: la tasa de paro galopa desbocada,
rondando el 25%, la población envejece y la pirámide engorda por su tramo superior
y apenas se crean nuevos puestos de trabajo. Se calcula que en la actualidad ya
hay dos cotizantes por cada pensionista, muy lejos de los recomendables cuatro
cotizantes.
Fuente: http://www.kaosenlared.net/

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