El Gobierno confirma que los inhibidores comprados hace tres años por seis
millones de euros para la seguridad de las tropas en Afganistán y Líbano fallan
y están sin utilizar
Casi tres años después, “los dispositivos
se encuentran almacenados sin poder utilizarse”.
España |
Tercera Información | 08-01-2013 |
Tras los
graves y reiterados problemas denunciados por el portavoz de IU en la Comisión
de Defensa, el Ejecutivo le responde ahora por escrito que el material que
Indra empezó a facilitar en 2010, tras un contrato adjudicado en diciembre de
2009, requiere “un protocolo exhaustivo de comprobaciones, pruebas y ajustes
que, dada la complejidad del proyecto, hace que todavía esté pendiente de su
despliegue en Zona de Operaciones”
El Gobierno
ha confirmado al portavoz parlamentario de Izquierda Unida y también portavoz
de esta formación en la Comisión de Defensa, José Luis Centella, que los
inhibidores de frecuencia comprados por seis millones de euros en un contrato
adjudicado el 14 de diciembre de 2009 para mejorar supuestamente la seguridad
de los vehículos enviados a la misión en Afganistán, primero, y luego a la de
Líbano, permanecen aún sin utilizar y su despliegue en estas zonas de
operaciones “todavía está pendiente”. Estos inhibidores comenzaron a ser
recibidos por el Ejército de Tierra a lo largo de 2010.
El Ejecutivo
ha comunicado este hecho en una escueta respuesta por escrito de tres líneas
hecha llegar a Centella el pasado mes de diciembre, casi dos meses después de
la detallada pregunta que el diputado por Sevilla registró en octubre. En
concreto, el parlamentario de IU exponía que el contrato se adjudicó a la
empresa Indra y que Defensa se marcó como objetivo con la adquisición de este
nuevo material acabar con los problemas de interferencias que originaban los
inhibidores que fabricó la empresa coruñesa Electrosoni S.L. Estos causaban
graves problemas en las comunicaciones de las tropas que viajaban a bordo de
los vehículos militares de transporte, por lo que había sido necesario instalar
hasta diez filtros por vehículo para tratar de solventarlo.
José Luis
Centella detalló en su pregunta que “Indra, por tanto, diseñó un inhibidor que,
en teoría, iba a acabar con las interferencias. Los primeros dispositivos
fueron instalados en algunos RG-31, BMR, VAMTAC y LMV”, que posteriormente
debían ser enviados a Afganistán.
Pero durante
los ensayos se percataron de un nuevo grave problema no resuelto. Según las
fuentes consultadas, “el inhibidor de Indra supera ampliamente en potencia a
sus predecesores y sigue interfiriendo en los sistemas de comunicaciones de los
vehículos”, señala el portavoz de Defensa de IU. Los responsables del Ejército
de Tierra dieron “orden inmediata de no enviar a la zona de operaciones ninguno
de estos inhibidores y solucionar primero estas interferencias”. Casi tres años
después, “los dispositivos se encuentran almacenados sin poder utilizarse”.
En su más
que breve respuesta, el Gobierno no desmiente ninguno de estos extremos
expuestos por Centella y se limita a señalar que “se informa a Su Señoría que
los inhibidores de frecuencia a los que se refiere requieren un protocolo
exhaustivo de comprobaciones, pruebas y ajustes que, dada la complejidad del
proyecto tecnológico emprendido, hace que todavía esté pendiente de su
despliegue en Zona de Operaciones”.
Se da la
circunstancia de que mientras estos inhibidores que el Ejército no ha podido
utilizar durante casi tres años siguen sin poder proteger a las tropas
españolas desplegadas en Afganistán y Líbano, Defensa ya ha comenzado el
repliegue de los efectivos en la segunda de las misiones militares mencionada,
que espera completar en su totalidad en 2013, mientras que también ha anunciado
que acelerará la marcha de Afganistán para tratar de culminarla en 2014.
La respuesta
del Ejecutivo no da tampoco ninguna explicación a estas cuestiones que José
Luis Centella también incluía en su iniciativa parlamentaria: “¿Qué falló en
las condiciones requeridas para la licitación del contrato? ¿Por qué no se
verificó ese ‘detalle’? ¿Piensa el Gobierno pedir responsabilidades a los
autores de este desaguisado?

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