Artículos de
Opinión | Rosa María Artal | 03-08-2013 |
Rajoy
comparecerá ante el pleno del Congreso, “a petición propia”, a finales de julio
o principios de agosto”. Será para “dar su versión” del caso Bárcenas. Cree que
es bueno aclarar dudas a la opinión pública. Bien es verdad que se lo han
pedido insistentemente los grandes medios de comunicación internacionales y
cuatro poderosos grupos financieros que no dan un euro por él. Pero, por fin,
el presidente va a hablar. Y de paso se quita de encima la presunta moción de
censura. ¿Dirá algo de sustancia? Conociéndole, es muy poco probable. Además,
el PP baraja abordar en ese pleno extraordinario “la corrupción en otros
partidos”. Luego, lo previsible es que todo se resuma en esto: “todo
son inshidiash pero tú más”. Por cierto, Rajoy se ha dignado
por fin decir palabra ante la pregunta de… un periodista rumano que le
ha dejado estupefacto. No lo
tenía controlado.
Todo un país
pendiente de un gestor que se comporta como un reyezuelo, mientras le
desvalijan. Porque entre las terribles realidades diarias hay otras noticias
más relevantes. El aumento
crítico de la deuda pública a la que nos ha llevado este gobierno es una de ellas. Solo Irlanda y
Grecia nos superan mientras Portugal está a la par. Todos los países en
los que se ha practicado una tajante política de austeridad. El peligroso
nuevo hachazo
a la hucha de las pensiones, como huida desesperada. Pero hay otra más que nos tiene
soliviantadas a muchas personas, dado que implica despojar de derechos. A las
mujeres en este caso.
El
ministerio de Sanidad, en manos de Ana Mato, prepara un nuevo cómputo para las
estadísticas de violencia machista. Solo incluirá en 2014 a las víctimas que
“hayan sido hospitalizadas al menos 24 horas”. Deja fuera del registro el
número de víctimas heridas, ampliamente superior. Del maltrato psicológico ni
hablamos.
Ante la ola
de indignación que se creó anoche en las redes sociales -esas vocecillas que
gritamos jugándonos el tipo ante la pasividad general- , el ministerio ha
sacado una nota en la que no desmiente la noticia ni aclara nada. Se
limita a hacer la propaganda habitual.
La principal
razón para este cambio, otra “reforma” del gobierno del PP, es maquillar las
cifras del maltrato machista evidentemente, pero las estadísticas tienen
consecuencias. En asignación presupuestaria, distribución de medios,
prevención, actitud ideológica, etc.. Luego volvemos a lo que apuntó Ana Mato
al comienzo de su reinado ministerial: la violencia… “en
el ámbito familiar”, como dios
manda, como toda la vida. Callar y aguantar. Si no dan a la mujer una paliza
descomunal que requiere hospitalización de más de 24 horas –y con los recortes
hasta operaciones quirúrgicas están siendo ambulatorias- no es maltrato.
Evidentemente esa invisibilidad, esa directriz gubernamental, agravará el
problema.
La noticia
está pasando desapercibida. Nadie en el gobierno ha dimitido –ni mujer, ni
hombre-, nadie allí ha dicho ni mú. Se une a las políticas legislativas contra
la mujer de Gallardón. A las sociales del ejecutivo y comunidades autónomas del
PP al completo. Este gobierno no ama a las mujeres. En realidad tampoco a los
hombres. Este gobierno no tiene la menor empatía hacia sus representados. Y,
mientras, nos esquilma y utiliza métodos de monarquía bananera en su trato con
los ciudadanos. Probablemente es porque gran parte de la sociedad tampoco se
quiere a sí misma. De hacerlo, no lo consentiría.Fuente: http://www.attac.es/2013/08/02/el-g...

No hay comentarios:
Publicar un comentario