Vitrasa, que primero lo aceptó, alega ahora
que sus contratos vetan la publicidad política
Una de las vallas publicitarias de
la campaña de Asamblea Republicana / lalo r. villar
El pasado 26 de marzo, en las pantallas
publicitarias de los autobuses urbanos de Vigo comenzó a emitirse un pequeño
anuncio de la Asamblea Republicana de la ciudad en el que se convocaba a la
manifestación del 14 de abril. Eran apenas 10 segundos en los que escuchaban
unos acordes del himno de Riego, mientras en los monitores aparecía una imagen
fija con lema Pola República y la fecha y hora de la convocatoria encima de una
bandera tricolor. Ha durado exactamente una semana, después de que la empresa
que presta el servicio, Vitrasa, decidiese retirar el anuncio.
La
compañía asume que el anuncio fue prohibido, aunque lo justifica con el
contrato de explotación de publicidad, que impone “condiciones para las
inserciones”. En concreto apela a la cláusula número cuatro, que, según
Vitrasa, “determina que se debe excluir en los anuncios cualquier mensaje
político”. “En cuanto se detectó que el anuncio no cumplía las especificaciones
del contrato, se retiró”, añaden fuentes de la compañía. La Asamblea
Republicana considera el veto “un ataque a los derechos fundamentales”. “Somos
una organización democrática y debidamente legalizada que consta de sus propios
estatutos”, señala su presidente, Celso López.
El anuncio
formaba parte de una campaña para convocar la manifestación emprendida por la
asociación también conocida como Amigos da República, una organización que se
declara laica, no partidaria y social y que defiende la divulgación del ideario
republicano. El presupuesto alcanzaba para cuatro vallas de ocho metros de
ancho por tres de alto y cinco cuñas que emitirá una emisora de radio el mismo
14 de abril, día en que se conmemora la instauración de la II República, pero
sobraba una pequeña partida que la agencia publicitaria aconsejó invertir en
las pantallas de los autobuses.
Vitrasa
rechazó inicialmente llevar la publicidad en el exterior de los vehículos, como
pretendía el cliente, pero no encontró ningún inconveniente en emitirlo en las
pantallas interiores entre el 26 de marzo y el 14 de abril. “Estábamos muy
satisfechos, resultaba muy agradable subirse al autobús y escuchar el himno de
Riego, la verdad”, reconoce Celso López. Pero el pasado martes, se
sorprendieron al comprobar que el anuncio había dejado de emitirse.
La manifestación del 14 de abril se
viene celebrando en Vigo desde 2004, cuando se convocó la primera de carácter
republicano que tuvo lugar en la ciudad desde 1936. Aunque en sus primeras años
la asistencia fue escasa, el año pasado rozó el millar de personas, más del
doble que en 2012, y este año los organizadores prevén una asistencia mucho
mayor, debido a los acontecimientos que han rodeado a la Corona en los últimos
12 meses. Ante esa previsión, la asamblea apostó por apoyar la convocatoria con
una campaña publicitaria. Al renunciar Vitrasa al cobro de cantidad alguna tras
la exclusión del anuncio, la organización —que cuenta entre sus logros que el
Ayuntamiento de Vigo le diera el nombre de II República a una calle— destinará
esos fondos a nuevos anuncios en la radio y la televisión locales.
Fuente: www.elpais.com

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