JULIA PÉREZ
Madrid 03/04/2014 11:26 Actualizado: 03/04/2014 12:50
Jesús Muñecas Aguilar durante la vista de
extradición.EFE
El excapitán
de la Guardia Civil Jesús Muñecas Aguilar, de 75 años, ha negado haber
conocido a Andoni Arrizabalaga, la víctima a la que supuestamente torturó en
agosto de 1978, delitos por los que se les pide la extradición.
Durante la
vista celebrada en la Audiencia Nacional, el presidente del tribunal, Alfonso
Guevara, ha recordado a todas las partes que era una vista de extradición a
Argentina, y que no podía entrar en el contenido de los delitos por lo que se
solicita su procesamiento.
"Me
opongo". Así ha
respondido Muñecas a la pregunta de si accedía a su extradición a Argentina.
Al término
de la vista, cuando el excapitán ha tomado la palabra ha intentado negarlo
todo.
Con voz
profunda, casi gutural, ha asegurado:
- "Yo
nunca conocí al señor..."
- Guevara:
"Ya hemos dicho que no forma parte de este procedimiento... ¿Algo
más?"
- Muñecas:
"No, nada".
Durante la
vista, la Fiscalía se ha negado a la extradición del excapitán Muñecas porque
los delitos de torturas cometidos contra Andoni Arrizabalaga, en 1978, están
prescritos, tanto en el Código Penal de entonces, de 1973, como en el
actual. Los plazos, en ambos supuestos, "se habrían cumplido los plazos
con generosidad", ha argumentado el fiscal, Pedro Martínez Torrijo.
La fiscalía
ha añadido que el tratado de extradición firmado entre Argentina y España, en
su artículo 7, prevé la denegación en los casos de delitos cometidos por
los nacionales de ambos países contra nacionales de sus propios territorios.
Incluso la
jurisprudencia de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo "avalan
este criterio de subsidiariedad de la justicia universal que esgrime Argentina
en la jurisdicción del país", ha asegurado el fiscal.
Pero
Martínez Torrijo ha abierto una puerta: la posibilidad de que Muñecas sea
juzgado en España,para satisfacer el deseo de justicia de las víctimas. Sin
embargo, el fiscal ha realizado este argumento después de insistir
reiteradamente que los delitos habían prescrito.
El fiscal ha
citado el lugar, incluso, donde tendría que interponerse la denuncia: Azpeitia,
cabeza del partido judicial al que pertenece Zarautz, el lugar en el que
presuntamente se cometieron las torturas. "Cabe la posibilidad al
Gobierno argentino" de denunciar los hechos en el juzgado decano de
Azpeitia. "Eso daría a las victimas la posibilidad de acceder al
procedimiento, ser oídos por un tribunal español y de alguna forma
satisfacer el deseo de justicia que les ha llevado a solicitarla en Argentina",
ha apostillado el fiscal.
Cabe la
posibilidad de que el Gobierno argentino denuncie los hechos en Azpeitia, según
el fiscal
"O lo entregas o lo juzgas"
Para la
abogada de la acusación en Argentina, Ana Messuti, el fiscal ha aplicado en su
argumento el principio de derecho internacional basado en "o lo
entregas o lo juzgas". (Aut dedere aut punire).
La defensa
del excapitán ha negado la mayor: Muñecas tiene "la seguridad absoluta que
no ha participado nunca en hechos como los que se relatan en la demanda
extradicional".
Su abogado
defensor ha asegurado que su cliente necesita el remedio de la Justicia.
Muñecas ha sido imputado, según su letrado, "por unos hechos que a día de
hoy desconoce si ni siquiera pudieron llegar a existir".
En el
expediente, ha argumentado, no hay ninguna declaración o informe médico que
avale las torturas a Arrizabalaga, y además resulta "imposible" que
la víctima haya ratificado sus lesiones en Argentina porque falleció en 1984.
Para su
defensa, es evidente que la extradición contra el excapitán es "un caso
fraude hasta en Argentina", ya que el propósito de los querellantes es
"fraudulento", porque en Argentina no tiene en su ordenamiento los
delito de justicia universal, incluido el de torturas, y la
extradición se basa en un delito común del Código Penal.
Su abogado
sostiene que, en una página web donde se publica el testimonio de Arrizabalaga,
no figura el nombre del excapitán Muñecas. "Pero lo más llamativo es que
cita a una serie de señores que supuestamente le torturaron y no menciona a
Jesús Muñecas, sino a otro señor. Es otro capitán con otro nombre",
que no ha revelado en la vista.
Nadie ha
visto entrar al exguardia civil Muñecas en la sede de la Audiencia Nacional de
la calle Prim, pero sí ha salido a la vista de las cámaras protegido por un
paraguas para no ser reconocido

No hay comentarios:
Publicar un comentario