| Escrito por José Luis Pitarch |
Sábado, 05 de Abril de 2014 00:00
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| I.-La raíz y columna
vertebral de un Estado y una Sociedad Democrática es, como vio Rousseau, el
acuerdo o "voluntad general" del Pueblo soberano, es decir, del
conjunto de hombres y mujeres a quienes pertenece, no a los Gobiernos, la
Soberanía o máximo poder. La Democracia es, así, la otra cara del
"contrato social" entre los seres humanos, contrato que fundamenta
el sistema político y jurídico, dotando a la sociedad de equilibrio,
garantías y sentido de comunidad. Y no cabe hoy considerar auténtica Democracia a ningún sistema político si no tiene como lema y meta fundamental el garantizar al cien por cien, de forma efectiva, los Derechos Fundamentales de la Persona. Que, en el caso de España, constan en la mejor parte -–pues hay otras partes infumables, no legítimas, entre las que destaca la Monarquía—- de la Constitución de 1.978. Fabricada bajo dura coacción de un franquismo aún muy poderoso y sus violentos "ruidos de sables".
La
Constitución del 78, en efecto, merece aplauso en sectores como la importante
tabla de "Derechos Fundamentales" y de "Principios Rectores de
la política social y económica". Derechos y Principios que vienen
presididos (Art. 10) por dos puntos de enorme importancia: la declaración de
"la dignidad de la persona" como fundamento del orden político y de
la paz social; y una remisión directa –-en tanto que criterio de
interpretación en lo relativo a "Derechos Fundamentales y
Libertades"-- a la Declaración Universal de Derechos Humanos y a los
Tratados y Acuerdos internacionales sobre tales Derechos y Libertades
suscritos por España.
Mas
aquí ya nos damos de bruces con las inicuas trampas que hace el PP gobernante
a la Constitución, con sus pisoteos al Pueblo soberano. Un ejemplo entre
tantos: el Art. 47 CE consagra el "derecho de todo español a una
vivienda digna y adecuada"; ¿reímos o lloramos? Es que el Gobierno
"popular" (¡qué mixtificación de las palabras!) está mucho más
interesado en servir al feroz poder oligárquico-financiero-bancario (al que
un servidor llama "nuevo terrorismo") que a la dignidad de los
españoles. Y eso que el propio Art. 47 exige al Gobierno "promover lo
necesario para hacer efectivo este derecho" a una vivienda acorde con la
dignidad. Mas el PP se pasa por donde no digan dueñas tan contundentes
mandatos constitucionales.
Más
grave, si cabe, es lo que acaece con el Art. 35 CE: "Todos los españoles
tienen derecho al trabajo y a una remuneración suficiente para sus necesidades
y las de su familia". ¿Nos reímos o lloramos? Pues hay algunos españoles
que ganan cientos o miles de millones, y hay una casta de españoles,
políticos de profesión (no todos los políticos, no los de todos los
partidos), que se llevan crudo, procedentes de nuestros impuestos, uno o
varios sueldazos, gratificaciones, pluses para comidas, viajes y alquiler de
vivienda (aunque tengan varias en la ciudad donde son parlamentarias/os), a
más de "lo que afanaren", según el proverbio clásico; y a más del iPhone,
el iPad y el ADSL de gorra, 3.000 euros al año para taxis, viajes en 1ª
clase, dietas y otros chollos; y, si se disuelven las Cortes siendo diputado
y deja de serlo, dos años con casi 3.000 euros al mes, compatibles con
sueldos privados; más seguro de accidentes, gastos de mudanza desde su
despacho, etc, etc. (Si me equivoco en algo, corríjanme, por favor. Lo cierto
es que hay multitud de políticos imputados penalmente por manguis; no de
todos los partidos, por supuesto).
Todo
ello mientras se eliminan becas de personas necesitadas (por ejemplo, de
comedor escolar; en tanto políticos del Parlamento comen, subvencionados, a
dos carrillos por menos de 4 euros), mientras millones y millones de honrados
ciudadanos no tienen trabajo y pasan hambre y sed de justicia y de alimentos.
El Pueblo, en suma, al paro, al desahucio y al suicidio, los de las
oligarquías económica y política al Poder y al Dinero. Y al enchufe de un
enjambre de amiguetes, parientes y clientes políticos a quienes colocan a
dedo, frecuentemente con retribuciones de escándalo. (¿Alguien cree que si la
Botella no fuese mujer de Aznar habría llegado a Alcaldesa de Madrid? Si es
que sí, ¡albricias!, yo puedo llegar a Papa).
¡Ah!,
pero ¿no exige el Art. 39 CE al Gobierno que "asegure (sic) la protección
económica de la familia"? Se ve que nuestros gobernantes han leído mal y
han entendido, en vez de "la" familia, "su" familia (la
personal y la política, la de su partido). Ya decía el gran Louis Blanc, a
mitad del XIX, que el pueblo despertó asustado por el ruido de pasiones que
no eran las suyas. Y otro grandísimo, José Luis Sampedro, nos hablaba del
trío o paradigma de dominio político, economía y religión. Y aún dicen que el
SAT andaluz de Gordillo "asalta" supermercados millonarios. Asalto
es echar a una familia, niños incluidos, al hambre y arrojarla a la calle. Y
delincuencia moral, y posiblemente penal, lo que hizo el Banco de España (sus
capos) mirando a otro lado cuando los bancos mintieron en sus balances, etc,
etc. ¿Recuerdan cómo nos contaba Ernesto Ekáizer en "la 6ª" que
Rodrigo Rato presionó al Gobernador del Banco de España para que no hablara
de la "burbuja inmobiliaria"?
¿Hablamos
del Art. 40 CE?: dice el mismo que el Gobierno tiene obligación de promover
una distribución equitativa de la renta de los ciudadanos/as. Y que su
política ha de estar orientada al pleno empleo. ¿Al pleno empleo? Se ve que
el Sr. Rajoy y su claque ministerial andan en calzoncillos en cuanto a
orientación, confunden norte con oeste, el culo con las témporas. O será que,
con todo lo de los sobres y sobresueldos, la flamígera pendiente espada de
Damocles-Bárcenas, etcétera, no les ha dado tiempo de leerse tampoco el Art.
41, que les exige "garantizar las prestaciones sociales suficientes ante
situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo". Ni el 49
en lo relativo a los discapacitados y dependientes, a quienes el Gobierno
está obligado por la Constitución a "amparar especialmente".
¡"Especialmente", qué escarnio! Les resbala, aunque vayan mucho a misa.
(Quizá se confiesen con Rouco Varela, que pide y pide dinero al Gobierno,
pero habla poco de los más queridos por Jesús de Nazaret, los pobres, débiles
y disminuidos abandonados a su miseria y desesperación. ¡Y qué poco denuncia
este infame cardenal la plutocracia y cleptocracia que padece el pueblo de
Dios! Plutocracia o poder de los ricos; cleptocracia o gobierno de los que
roban).
II.-No
debo alargarme mucho más, y no es que falten más desmanes y rasgos de
cuasi-tiranía, despotismo o anti-democracia que denunciar. La ciudadanía
manifiesta en encuestas que la lacra número 1 que padece es el Paro, pero
seguida por la Corrupción "urbi et orbi", en todas partes. Así, los
contratos amañados de administraciones públicas con empresas que pagan generosa
y delictivamente a los adjudicadores; llegándose incluso a esperpentos como
el de la empresa pública valenciana "Emarsa", que pagaba, falseando
cuentas y facturas, desde bolsos de miles de euros o enormes cuentas en
marisquerías hasta prostitutas rumanas para "servicio" de sus
gerifaltes. Así, el partido del Gobierno financiándose (¡hay tantos
testimonios de ello!) a base de recalificaciones urbanísticas y obras varias
cuyos beneficiados adjudicatarios correspondían al partido "como
corresponde" (con mucha pela); o regalo de puestos inmensamente
remunerados para políticos como Aznar (en Endesa) o González (en Gas
Natural), y tantos otros en bancos y grandes empresas, cabe suponer que por
los servicios prestados, tráfico de influencias pasado y futuro, etc. Y podríamos
continuar con este relato varios folios. Mientras, eso sí, el PP ha subido
impuestos a la Cultura, y siguen impertérritas unas leyes electorales
controladoras de la ciudadanía que convierten a nuestros supuestos
representantes en delegados de los partidos.
¡La
corrupción, ay, gran cáncer de nuestra democracia! Usando todas las tretas
para que los procesos se alarguen a fin de que los delitos de los grandes
aprovechados y estafadores prescriban. Veremos qué ocurre con las fiestas de
cumpleaños millonarias de los hijos de la Ministra Mato pagadas por la red de
corrupción Gürtel (ella sabrá a cambio de qué). Veremos qué sucede con la
verosímil prevaricación que Dª Rita y Don
Camps-amiguito-del-alma-de-Capone-Bigotes-te-quiero-un-huevo habrían llevado a
cabo en Valencia pasando mucho dinero de todos los valencianos/as al
maloliente tinglado de Urdangarín. Aunque de la Comunidad Valenciana prefiero
no hablar. Duplicaría o triplicaría el presente texto. Y daría cancha a la
gran musa pedorra del "¡Que se jodan!" para repetirnos su tan
educado dicterio. De casta le viene a la galga.
De Su
Majestad, ¿qué decir que no sepamos? No hubiera sido Rey sin el dedazo de
Franco. Se ha hecho una fortuna de 300.000 millones de pesetas, partiendo de
cero. Se va de cachondeos, princesas y elefantes mientras el país
semiagoniza. Su yerno, forrándose con el tráfico de influencias; la Infanta,
en el consejo directivo de la trama fraudulenta. (Y donde más afanó el
Urdangarín, millonadas de euros, fue en las Comunidades más corruptas: las
Baleares de Matas y la Valenciana). Algún otro personaje de la Casa Real,
también en el ajo. En fin, Juan Carlos está amortizado. El todopoderoso
"sistema" que manda sobre la sociedad y democracia posiblemente se
ande preguntando qué le conviene más, ¿Felipe V ó una III República
controlada por ellos? Aznar y la Aguirre, seguro, aspiran a presidente/a de
la República. Y otros más. Estemos atentos los republicanos. Y no olvidemos
que el acceso a la función pública, según la Constitución, Art. 103.3, debe
responder a razones de mérito, no de familia. Aunque la cosa se refiera
mayormente a los "funcionarios", permítanme ponerlo en relación con
el Art. 23.2 de la misma: todos tenemos "derecho a acceder en
condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos". Incluso a
Jefe del Estado, lógicamente. Se trata, nada menos, de un "derecho
fundamental" del máximo rango. Que huele a República.
COLOFÓN:
POR UNA REBELIÓN CÍVICA NO VIOLENTA
Nuestro
actual sistema o "régimen" padece un grave déficit de legitimidad,
y no sólo por la monarquía corrupta y por dedazo de Franco que padecemos.
Pues la "derechona" en comandita con el gran dinero utiliza la
crisis económica para desmontar el Estado de Bienestar o Social, traicionando
a la Democracia, ya que el verdadero poder no está en el "demos"
sino en esos inmensos poderes económico-financiero-especuladores que se
sirven de unos políticos poco interesados en lo social y que obtienen grandes
beneficios personales por su subordinación al gran capital.
Déficit
de legitimidad equivale a déficit de Justicia. Y sin Justicia no hay
verdadero orden político, Democracia auténtica. Por eso no van a la cárcel
los de las cuentas secretas y delictivas, producto de chanchullos y
contubernios, sino les obsequian con amnistía fiscal por pagar una parte
nimia de su inmensa defraudación. De pura lógica: son "los suyos" y
les amnistían.
En
esta espantosa situación, en esta Democracia falseada, con el "contrato
social" y la "voluntad popular" escupidos en la cara, los
derechos máximos ninguneados, los ciudadanos tirándose literalmente por la
ventana en un callejón sin salida, en tanto los gobernantes disfrutan de
enormes prebendas, el actual Gobierno no garantiza "la dignidad de la
persona, fundamento del orden político"; y, por tanto, EL GOBIERNO YA NO
ES LEGÍTIMO. Y la huelga, la movilización social, las manifestaciones, son
tan democráticas, por lo menos, como las Elecciones (tan controladas por los
partidos). Denunciemos, pues, con fuerza el infame intento de criminalizar,
vía Código Penal, la repulsa y protesta social en las calles. Nos queda la
razón, la dignidad y la calle; en suma, la rebelión cívica no violenta contra
el terrorismo financiero y sus ejecutores políticos. Lo dijo Martín Lutero
King: lo peor no son los crímenes de los malvados, sino el silencio de los
cobardes.
José Luis Pitarch es Presidente de
Uidad Cívica por la República
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