Por:
Javier Coria
Jueves,
04 de Diciembre de 2014
Con el título “Verdad y justicia para las
víctimas de la Guerra Civil y la dictadura” se celebrará, el 16 de diciembre,
una gran mesa redonda donde se presentará públicamente la causa 4591/2010, que
instruye la juez argentina María Servini de Cubría, por crímenes de genocidio
y/o lesa humanidad cometidos por el régimen franquista y durante la Transición,
en el periodo del 17 de julio de 1936, hasta el 15 de junio de 1977.
Organizado por el Memorial Democràtic de la
Generalitat de Catalunya, y con la colaboración de la Asociación Catalana de
Juristas Demócratas (ACJD) y del Centro de Estudios Jurídicos y Formación
Especializada (CEJFE), el acto se celebrará el próximo día 16 de diciembre,
a las 19:00 h, en la sede del CEJFE, sita en la calle Ausiàs Marc, 40 de
Barcelona. Aunque las organizaciones catalanas que participan en la
Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CeAQUA), muy especialmente la Xarxa
Catalana i Balear, llevan realizando actos sobre la Querella,
como las concentraciones en la Plaza de Sant Jaume, podemos decir que la citada
presentación será un hecho importante en la lucha por la verdad, justicia y
reparación que se merecen los represaliados del franquismo y del posfranquismo
y, hasta ahora, el gobierno y el Estado español les niega.
La presentación del acto estará a cargo de
abogado Andrés Pérez, presidente de la ACJD; Josep Xavier Hernández, director
del CEJFE, y Jordi Palou-Loverdos, director del Memorial Democràtic. Entre los
intervinientes estarán José María Mena, exfiscal jefe del Tribunal Superior
Justícia y Carlos Slepoy, abogado de los querellantes.
Hablaran los familiares de las víctimas
Sin duda, la presencia y los testimonios de
familiares y represaliados le da carta de naturaleza a la mesa redonda, ya que
muchos de ellos llevan decenas de años luchando porque se les escuche,
deambulando por ministerios, juzgados y otras instituciones sin que se les
hiciera caso y, por qué no decirlo, con el silencio de gran parte de la
sociedad y de muchos partidos políticos que hoy pretenden ponerse a la cabeza
de la manifestación. La justicia argentina y los diversos relatores de la ONU
que han venido a España para recabar información y testimonios directos, han
dado un poco de esperanza y sacado los colores el gobierno del PP y una
judicatura española que, en contra de todos los tratados internacionales
presentan, de facto, la Ley de Amnistía de 1977 como una ley de punto final,
ley que no es aplicable a crímenes de lesa humanidad, como lo son los 150.000
desparecidos.
En el acto estarán, entre otros, Carles Vallejo,
sindicalista represaliado de CC.OO. de la SEAT y actual presidente de la
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH); Merçona, Imma,
Carme y Montserrta Puig Antich, hermanas de Salvador, último agarrotado por el
franquismo en 1974, y Antonio Martos, hermano de Cipriano Martos, antifascista
y sindicalista que fue asesinado en la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Reus
el 17 de septiembre de 1973. Cipriano fue detenido después del reparto de
propaganda en Igualada (Barcelona) y tras una redada en su ciudad de
residencia, Reus (Tarragona). Sometido a torturas, le hicieron beber el
contenido de una botella con ácido sulfúrico, que tras varios días de agonía,
le produjo la muerte cuando tenía 30 años de edad. Fue enterrado en la fosa de
beneficencia del cementerio de Reus, donde hoy hay una lápida con su nombre. El
certificado de defunción, que reproducimos por primera vez aquí, pone como
causa de la muerte: “Hemorragia interna”.
Cipriano, obrero de la construcción, pertenecía
a CC.OO. y la OSO, ésta última la organización sindical del Partido Comunista
de España (marxista-leninista) y del FRAP, organizaciones en las que militaba
el joven. El caso de Cipriano ha sido incorporado reciamente a la Querella, y
la familia pide que la juez argentina identifique a los mandos y guardias que
participaron en las torturas, cosa que la Guardia Civil se ha negado hasta
ahora, así como que la magistrada María Servini realice las requisitorias
pertinentes para que le sean entregados a los querellantes la documentación del
caso, registro de detección, nombre del juez que le tomó declaración a Cipriano
y que debido a su estado no pudo responder, informes del hospital San Juan de
Reus (hoy Hospital Universitari Sant Joan) donde fue atendido en un primer
momento, etc., todo ello denegado en una maniobra más para sepultar este caso
que llevó 40 años oculto a la gran mayoría de la sociedad y que hoy empieza a
salir a la luz, poniéndonos, una vez más, ante la imagen del espejo de la más
negra historia reciente de nuestro país y que algunos quieren que siga ahí,
como una imagen latente que hay que olvidar.
Fuente: http://www.revistarambla.com/


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