nuevatribuna.es |Edmundo
Fayanas Escuer | Profesor y licenciado en Historia| 07 Diciembre 2014 - 16:12 h.
Un programa de
corte keynesiano como ha planteado PODEMOS está en la realidad de lo que
necesita este país
Viene este
título, como consecuencia de la cascada de opiniones críticas de muchos
economistas, que trabajan para bancos, fundaciones pagadas por estos o en la
prensa escrita al servicio del poder económico al programa de PODEMOS.
Después de leer
con detenimiento, no sólo el programa presentado por PODEMOS y las críticas que
éste ha suscitado, me ha hecho recordar un proverbio africano que dice “hasta
que los leones tengan sus propios historiadores, la historia de la caza sólo
glorificará al cazador”.
He leído con
especial detenimiento las críticas al programa económico de PODEMOS y todas
acaban diciendo que están fuera del realismo económico, como por ejemplo José
Carlos Diez “Podemos en el país de Nunca Jamás” o Santiago Carbó que “considera
ese plan económico contradictorio, falto de rigor y poco realista”.
Resulta también
sorprendente, la reacción que estos economistas han tenido ante el cambio de
postura anunciada por el secretario general del PSOE respecto al artículo 135
de la Constitución, modificado por Zapatero, y mediante el cual se prioriza el
pago de la deuda por encima de otras necesidades de las personas.
¿Los programas
que han presentado electoralmente a lo largo de los años por el PP o el PSOE
eran realistas según sus criterios? ¿Era realista el programa de Felipe
González en 1982? ¿Era realista el programa de Rajoy en 2011? Podemos seguir preguntando por los
de José María Aznar o el propio Zapatero. Resulta que ninguno de estos recibió
tal catarata de críticas ¿Por qué no las recibieron? Porque
ambos partidos forman parte del sistema político que garantiza los derechos
económicos de los poderosos.
Ese realismo
económico que dicen carece el programa de PODEMOS, y que sí tienen, según
ustedes, los partidos mayoritarios PP/PSOE, es lo que nos ha llevado a la
dramática situación actual: casi trece millones de pobres, tres millones de
niños en la exclusión social, un 35% de los salarios de los trabajadores por
debajo de 645 euros/mes, un empeoramiento de la sanidad y educación pública sin
precedentes, unos niveles de corrupción y de falta de transparencia increíbles,
una desigualdad social difícil de soportar, siendo el segundo país europeo más
desigual de la UE...
Estas políticas
realistas que nos han estado aplicando y que tan poco han criticado nos han
llevado a un endeudamiento tres veces superior a nuestro PIB, convirtiéndose en
una losa económica increíble. El país se está descapitalizando intelectualmente
con la huida y expulsión de miles de investigadores españoles. Un
fraude fiscal que ronda los 80.000 millones de euros anuales y según los
inspectores de Hacienda el 75% del mismo provienen de las 35 empresas del IBEX.
Todo esto es la
política realista que sistemáticamente han defendido tanto públicamente como en
escritos, salvo pequeñas críticas de matices.
El programa de
PODEMOS se basa en el keynesianismo. Teoría que tan buenos resultados ha dado
entre 1945-1980 y que actualmente está aplicando gente tan revolucionaria como
Obama en Estados Unidos, o como el primer ministro japonés Abe. ¿Obama
y Abe viven en el mundo de Nunca Jamás?
Un programa de
corte keynesiano como ha planteado PODEMOS está en la realidad de lo que
necesita este país. Esto no es óbice para que algunas propuestas puedan
matizarse, pero es totalmente realizable, viable y lo que necesita el país.
Como dijo recientemente un gran empresario del país, si llega PODEMOS al poder
nos adaptaremos.
Claro que se
adaptarán porque seguirán haciendo negocios y ganando dinero. Ellos
son conscientes, que el programa de PODEMOS no es revolucionario.
Keynes era un economista capitalista y sus políticas son capitalistas, nada que
ver con la extrema izquierda.
Ahora bien, es
cierto que PODEMOS y sus economistas tendrán que contar que España está
totalmente interrelacionado con la Europa neoliberal y para desarrollar
bastantes de sus políticas de cambio, deberá tener en cuenta esto. Por
eso, es prioritario que las posturas keynesianas ganen poder en Europa y vaya
disminuyendo la hegemonía neoliberal. El que sean minoritarias las
posiciones keynesianas ahora, no quiere decir que en un futuro cercano sean
mayoritarias.
La mayoría
tenemos claro que nuestro país tiene una serie de problemas económicos
gravísimos: deuda (público/privada), desigualdad social y económica sangrante,
falta de política industrial, sin proyecto de país. La mayoría
comprobamos diariamente las consecuencias de las políticas neoliberales en
España. Es hora de cambiar.
Lo que propone
PODEMOS significa un cambio a positivo, es decir, la búsqueda de proyectos
económicos y sociales más justos. Muchos de los que critican a PODEMOS están
pidiendo también políticas expansivas y cuando hay alguien que las proponen se
tiran al cuello en defensa de no sé qué supuestos intereses. Que algunas de sus
medidas deben ser afinadas, pulidas, puede ser que sí, pero eso ya lo harán,
pero por favor, déjese de descalificar a Keynes por falta de realismo, porque
aquí quien queda mal es el descalificador.
A todas estas
críticas, se le unen otras más despectivas al utilizar términos como “comunistas”,
“extrema izquierda”, “bolivarianos”… todos ellos con niveles despectivos
hacia los economistas que elaboraron las propuestas. A ello hay que unir
descalificaciones de tipo personal contra Juan José Torres y Vicenc Navarro que
no son en absoluto admisibles en modo alguno. Aquí señores Díez, Carbó y otros,
la verdad económica no la tienen ustedes, como tampoco la tienen Torres y
Navarro. Por cierto, ¿Cómo siendo tan listos, no olieron la crisis salvaje
que sufrimos?
Podemos decir,
que como en casi todo, el realismo económico depende de dónde te sitúes. Así
los economistas neoliberales siempre son realistas porque benefician a las
elites. Sin embargo para ellos, los economistas keynesianos no son realistas
porque buscan una mejor redistribución de la riqueza y una mejora de la
desigualdad y eso desagrada a las elites y a eso lo denominan falta de
realismo.
Fuente: www.nuevatribuna.es

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