Este viernes comienza en Ferrol un Congreso dedicado a estudiar y
homenajear a Hildegart Rodríguez Carballeira en el centenario de su nacimiento.
El encuentro servirá para profundizar en otras voces femeninas de inicios del
siglo XX.
05/12/2014 - 17:21h
Cartel del Congreso sobre Hildegart
El
Ateneo Ferrolán acogerá este fin de semana un congreso sobre la figura de
Hildegart Rodríguez Carballeira, coincidiendo con el centenario de
su nacimiento. Una veintena de comunicaciones profundizarán en distintos
aspectos de la vida y del pensamiento de esta niña prodigio y mujer prodigio,
que murió a los 18 años, asesinada por su propia madre. Este viernes la
historiadora Aurora Marco explicará en la conferencia 'Romper barreras. Voces
femeninas a comienzos del XX' el contexto social y político en el que creció
Hildegart y en el que se abrió paso como mujer. Y el sábado la investigadora
Rosa Cal ofrecerá una segunda conferencia, en este caso centrada en la figura
de la madre: "Aurora, una mujer con un proyecto de vida propio:
Hildegart".
A
pesar de la importancia de la figura de Hildegart y de su singularidad, son
pocas las publicaciones e investigaciones que han estudiado su obra y su
pensamiento. Este Congreso y el homenaje público que se realizará el sábado en
Ferrol y el martes en Madrid buscarán llenar este hueco, situando a Hildegart y
su actividad en el lugar que merecen ocupar en la historia. En buena medida las
circunstancias de su asesinato y la propia relación con su madre oscurecieron los
demás aspectos de la vida de esta mujer. Rosa Cal, una de las historiadoras que
más ha trabajado este tema, opina que "la figura de Hildegart y su
historia ha quedado ligada al sensacionalismo y a los acontecimientos morbosos,
lo que muchas veces ha sido un obstáculo para afondar en ella".
Para
Aurora Marco, Hildegart es una figura injustamente desconocida, y este Congreso
"muy oportuno y muy necesario" llega tarde "como llegan tarde
todos los acontecimientos que tienen que ver con la recuperación de la historia
de las mujeres". "La figura de Hildegart es fundamental en las
primeras décadas del siglo XX, y creo que es más conocida fuera de España que
aquí", comenta. "Gracias a este Congreso -dice Aurora Marco-
"tendremos la oportunidad de conocer las contribuciones de esta mujer, que
fue excepcional en muchos campos, y también podremos conocer otras figuras
femeninas importantes". El programa de este encuentro destaca en este
sentido que "al mismo tiempo que intentar encuadrar su pensamiento en el
campo de la sexualidad y de la crítica de izquierdas a la II República, el
Congreso quiere recuperar también la memoria de las mujeres y de los colectivos
femeninos de su generación".
De
esto hablará Aurora Marco en su conferencia, que abrirá el evento, este viernes
a las 19 horas. La historiadora señala que en esas primeras décadas del siglo
XX "en la educación, en la pedagogía, en el sindicalismo, en el agrarismo,
en la música, en la literatura, en el deporte..., las mujeres tuvieron que
romper con todas las barreras que impedían que su actividad fuera
reconocida". Aún hoy, dice, "si acudimos a la enciclopedia, a las
historias de la literatura, de la música o de las artes plásticas encontramos
una muy notable ausencia de mujeres, excepto algunas grandes figuras".
Aurora
Marco llama a "descartar una idea, muy extendida, que afirma que si las
mujeres no figuran en las historias es porque no había mujeres". "Sí
que había" -dice- "Lo que pasa es que no hay fuentes a las que
acudir. Poco a poco hemos ido reconstruyendo historias, acudiendo a fuentes
orales, a historias locales y sobre todo a la prensa". "Las mujeres
estaban ahí y lucharon por sus derechos, por el trabajo, por sus salarios,
porque se reconocieran sus obras... Era un tiempo en el que existía una gran
sororidad entre las mujeres y en el que muchas llevaron a cabo una actividad
muy valiosa, en el que hicieron grandes aportaciones al progreso",
subraya.
La
obra de Hildegart
Rosa
Cal espera que este encuentro contribuya a incrementar el conocimiento sobre la
obra de Hildegart, que publicó alrededor de veinte libros antes de llegar a
cumplir 19 años. Estas obras podrán verse en una de las exposiciones que el
Ateneo acoge en paralelo con la celebración de este Congreso. "Entre ellos
hay ensayos políticos, reflexiones sobre la obra de Marx, sobre el
malthusianismo..., y todos de mucha calidad", destaca la historiadora, que
también señala el trabajo que Hildegart realizó en el campo de la educación
sexual: "El ambiente de la época hacía muy difícil que una mujer hablara
sobre sexo, parecía que si lo hacían estaban en pecado mortal", dice.
En
1932 se crea la Liga Española por la Reforma Sexual, presidida por el doctor
Gregorio Marañón, y Hildegart es escogida secretaria. "Esto la pone en
contacto con gente de Alemania, del Reino Unido, de los Estados Unidos. Vive en
un ambiente internacional, algo que pocos podían hacer en aquel tiempo"
-explica Rosa Cal- "Estudia los primeros programas para la limitación del
número de hijos o para la lucha contra las enfermedades venéreas, que estaban
comenzando en los Estados Unidos. En España todo estaba más atrasado,
acabábamos de salir de la dictadura de Primo de Rivera".
La
Liga por la Reforma Sexual pedía "iguales privilegios y deberes para
hombres y mujeres en cuanto a su vida sexual", la "liberación de las
relaciones maritales de la dominación de la iglesia" o "la
comprensión científica de las variaciones en la constitución sexual
(intersexualidad) y una correspondiente actitud racional, por ejemplo, hacia
hombres y mujeres homosexuales". Hildegart defendió el divorcio, la
anticoncepción y la liberación femenina de toda clase de tabúes y prohibiciones
sexuales y consideraba que este conflicto superaba en importancia a todas las
revoluciones que había conocido la humanidad. Publicó múltiplos textos, entre
ellos el manual La rebeldía sexual de la juventud, que vendió 8.000 ejemplares
sólo en Madrid en la semana de su publicación.
Su
actividad en la política partidaria fue también intensa. Con 15 años Aurora
afilió a Hildegart a la UGT y al PSOE, y poco después la aún adolescente
comenzó a publicar con frecuencia artículos en El Socialista, Heraldo de Madrid
y La Libertad. Empezó a mostrarse muy crítica con el propio Partido Socialista
y se acercó al anarcosocialismo. En 1932 fue expulsada del PSOE y se afilió al
Partido Federal Republicano.
La
relación con su madre
El
Congreso buscar poner en valor la figura histórica y el pensamiento de esta
mujer "todo lo lejos que sea posible del sensacionalismo y de la
superficialidad", yendo más allá de la morbosidad y los clichés que han
rodeado en las últimas décadas la relación que mantenían Aurora y Hildegart,
madre y hija. Sin embargo, en el encuentro se hablará de esto, necesariamente,
y de hecho la intervención de Rosa Cal estará centrada en este tema. Cal
explica que Hildegart "fue la obra real de las ideas preconcebidas de su
madre, Aurora Rodríguez Carballeira" y que fue "tratada para ser una
excepción desde el momento en el que fue concebida".
"Fue
una hija deseada, una hija preconcebida, estudiada, decidida. Era un proyecto
de Aurora, totalmente. Supongo que hoy en día casi todos los hijos son también
proyectados, pero esto no era tan habitual hace cien años", comenta,
haciendo hincapié en la figura de esta mujer, que planificó la vida de
Hildegart por completo. "Aurora era una mujer muy formada, en parte
gracias a que había leído los libros que tenía su padre, que era procurador,
abogado y concejal en Ferrol, de ideas progresistas. En su casa no había habido
ideas religiosas", dice. "Era una mujer de un temperamento muy
fuerte, cuando quería algo iba a por él. Buscó para su proyecto un colaborador
fisiológico, que era algo necesario en la época; hoy no sería necesario, se
haría por fecundación in vitro", comenta.
El
9 de junio de 1933, Aurora Rodríguez asesinó su hija Hildegart. "Creo que
el ansia de independencia de esta última fue el motivo que llevó a Aurora a
matarla. Condicionada por la paranoia que sufría no fue capaz de respetar el
éxito de su obra", afirma Rosa Cal. "Aurora estaba enferma, era
incoherente. Ella quería liberar a las mujeres, pero en cambio tenía
esclavizada a su hija. Y Hildegart se da cuenta de eso, se da cuenta de que su
madre está enferma y de que tiene que separarse de ella", añade.
El
deterioro de la relación entre Hildegart y Aurora se fue agrandando. Hildegart
intentó varias veces separarse de ella, a lo que la madre respondía con
amenazas de suicidio. Cuando vio que su hija se apartaba por completo de su
proyecto y de ella, decidió destruirla. Cuando Hildegart dormía, le disparó
tres tiros en cabeza y uno en el corazón.
Fuente: www.eldiario.es

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