El
diputado de IU cerró su visita a la Generalitat Valenciana en la localidad
alicantina de Almoradí, donde fue recibido y seguido con la máxima atención por
cientos de vecinos.
España |
Víctor J. Sanz - Tercera Informacion | 17-02-2013 |
El Centro
Cultural de la localidad alicantina, sito en la plaza de San Andrés, acogió el
sexto acto en tres días que realizaron Alberto Garzón Espinosa, diputado
de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados, y Marga Sanz,
Coordinadora general d’Esquerra Unida del País Valencià (EUPV) y diputada por
las Corts Valencianes.
Tras la
presentación a cargo de Maria Jesús Pérez, de Izquierda Unida de Almoradí,
la breve intervención de Marga Sanz giró entorno a los asuntos de más
triste y rabiosa actualidad en la Comunitat Valenciana, que son comunes al
ámbito nacional: el saqueo del sector público en beneficio de las élites
cercanas al poder y la corrupción generalizada entre los miembros del
Partido Popular, que cuenta ya con 9 imputados entre sus diputados
en las Corts Valencianes.
A
continuación, Alberto Garzón se dirigió al abarrotado auditorio y en su
exposición aportó todo tipo de detalles y ejemplos demostrativos del origen
artificial de la desastrosa situación económica que se vive hoy en España, así
como en los países del sur de Europa, que corren parecida o peor suerte que España,
como son Portugal, Grecia o Italia.
«¿Quién
manda en España?»
Más allá de
Rajoy, Garzón señaló al sistema financiero internacional como verdadero
detentador del poder en España, quien lo ejerce sin pasar por las urnas en una
democracia que Garzón cree muy devaluada y muy necesitada de un cambio que
devuelva el poder al lugar del que debe emanar en una Democracia: el pueblo; "dotándole
de instrumentos de gobierno suficientes y capaces de defender sus intereses
ante los desmanes del capitalismo caníbal que nos ha llevado hasta la
desastrosa situación actual."
Garzón
señaló la progresiva desindustrialización que España sufrió desde su entrada en
la Comunidad Europea, como parte del "plan de futuro" que la Unión le
tenía reservada y criticó la inacción de los sucesivos gobiernos al respecto,
al servicio de los intereses financieros.
Garzón habló
de la deuda exterior de España y explicó que una parte de esa deuda debe ser
considerada como ilegítima ya que la tienen las entidades financieras por
macro-operaciones como el denominado eufemísticamente "rescate
bancario" que aceptó el Gobierno de Mariano Rajoy y que no sirve más
que para proveer a los bancos de dinero público con el que hacer frente a sus
préstamos con las entidades que prestan ese mismo dinero al Gobierno español.
En esa ocasión se utilizó la fórmula del aval del Gobierno.
«Si fuera
Ministro de Economía»
Garzón
denunció la práctica abusiva e inmoral del funcionamiento del Banco Central
Europeo, a cuyo presidente, Mario Draghi, tuvo la ocasión de poner en
evidencia durante la histórica sesión a puerta cerrada, celebrada en el
Congreso durante la visita de Draghi la semana pasada. Garzón recordó
que el Banco Central Europeo tiene prohibido según sus normas de
funcionamiento, prestar dinero a los gobiernos nacionales, en su lugar presta
el dinero a las entidades financieras a un bajo tipo de interés (0,5%), para
que éstas lo presten a los gobiernos a tipos de interés mucho más interesantes,
superiores al 5% y al 6%, "es vergonzoso" afirmó.
En este
sentido, el diputado de IU aseguró que, puesto en el papel de Ministro de
Economía, su postura frente a la Troika sería clara y firme. Obligaría a
los representantes europeos, que presionan a los distintos estados a
aceptar préstamos (rescate), a renegociar estos préstamos, primero no pagando
aquellos que pudieran considerarse ilegítimos y segundo ofreciendo pagar tan
solo un 20% de la deuda o nada.
Garzón
también criticó la visión que el Banco de España tiene del funcionamiento de las
últimas reformas laborales impuestas por los gobiernos de Zapatero y de Rajoy
respectivamente, y que la institución financiera no ha tenido reparos en hacer
público en su último informe del pasado mes de enero. En él se asegura que
"las reformas laborales están dando sus frutos porque se está consiguiendo
una rebaja de los salarios."
«Morgan
Stanley, el hazmerreír de la mayoría de los economistas de todo el mundo»
Alberto
Garzón criticó duramente el reciente informe de Morgan Stanley, que afirma que España podría
convertirse en la nueva Alemania, partiendo de la teoría, nunca demostrada en
la práctica, de que, debido a la espectacular bajada en los costes laborales,
las industrias alemanas verían con buenos ojos su traslado a España. Garzón
calificó este informe de la compañía Morgan Stanley, defensora de determinados
intereses privados, como de "ridículo para casi todos los economistas del
mundo".
«A Rajoy le
diría»
La
organización política a la que representan los ponentes, Izquierda Unida,
está recogiendo el sentir de la calle mediante la campaña «A Rajoy le diría»,
por lo que los asistente tuvieron la ocasión de plasmar en un formulario, las
preguntas o propuestas que le harían a Rajoy y que el coordinador general de
Izquierda Unida, Cayo Lara, intentará recoger y englobar durante el
debate sobre el Estado de la Nación que tendrá lugar los próximos días 20 y 21
de febrero. Esta campaña sigue recogiendo preguntas y propuestas ciudadanas en
las redes sociales, concretamente en Twitter, bajo la etiqueta o hashtag
#ARajoyLeDiria
«Turno de
preguntas»
Finalizada
la exposición de Garzón, los
asistentes pudieron formular preguntas al diputado de IU, una de las cuales
trataron sobre el papel de los sindicatos en la crisis, el cuál
reivindicó Garzón como de utilidad para la unión de fuerzas individuales frente
a la voz de la patronal, cada vez más favorecida por las políticas neoliberales
de implantación del miedo en la mente del ciudadano.
Otro
asistente le preguntó por su imagen pública y por su liderazgo, Garzón declinó todo protagonismo
individual y reclamó la unión de cada día más ciudadanos para hacer posible el
cambio de actitud, de sistema político y de modelo productivo, como propugna en
su libro "Esto tiene arreglo".
«Comenzaremos
la revolución sin él»
Uno de los
asistentes preguntó a Garzón sobre los denominados "grandes"
empresarios, en concreto Amancio Ortega, y más concretamente sobre si
sería posible que Ortega ubicara de vuelta en España las fábricas que tiene
repartidas por otros países, donde las condiciones esclavistas que impone a sus
empleados pasan más desapercibidas. Garzón se mostró convencido de que Ortega
preferirá en todo caso pagar unos salarios más bajos en otros países, así como
estar sujeto a tributaciones más laxas, obteniendo de la combinación de ambos
factores mayores sumas de beneficios. Como Garzón no espera que quienes actúan
como Ortega vayan a cambiar de actitud y, por tanto a aportar algo a la
sociedad, afirmó que "comenzaremos la revolución sin él", que
los asistentes celebraron con sonoros aplausos.
«¿Ha
recibido presiones, amenazas o intentos de soborno?»
En vista de
los posibles enemigos que Garzón puede granjearse con su defensa a ultranza de
las personas frente a los intereses económicos establecidos, esta redacción
le preguntó si había recibido presiones, amenazas o intentos de soborno que
tuvieran como fin apartarle de la política, el diputado afirmó con una
sonrisa que hasta el momento tan solo había recibido felicitaciones.

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