Artículos de
Opinión | Eric Toussaint | 19-02-2013 |
«Para
facilitar la financiación, el aseguramiento y la inmediatez de las
transacciones comerciales, el volumen de las transacciones financieras debía
crecer aún más deprisa que el propio comercio. Se hacía necesario inventar
formas de financiación completamente nuevas, desarrollar los derivados de
crédito, bonos de titulización, compras de petróleo en el mercado de futuros y
otras más, que hacen que el sistema comercial mundial funcione de forma mucho
más eficiente. En muchos aspectos, la estabilidad aparente de nuestro comercio
y de nuestro sistema financiero a escala mundial reafirman el sencillo
principio enunciado por Adam Smith en 1776 y corroborado por la historia: el
libre comercio de individuos que trabajan en interés propio conduce a una
economía estable y en crecimiento» Alan Greenspan (1)
La
innovación financiera que Alan Greenspan presentó como la panacea ha fracasado,
provocando graves estragos económicos y sociales, sin olvidar los ataques que
tanto la dictadura de los mercados como los dictados de la Troika europea
suponen para los derechos democráticos de los ciudadanos. Los tratados europeos
y la política específica de los sucesivos gobiernos menoscaban progresivamente
los derechos democráticos conquistados por los pueblos: el poder legislativo está
sometido al ejecutivo, el Parlamento Europeo es la hoja de parra de la Comisión
Europea, se respeta cada vez menos la elección de los votantes… Los gobiernos
se atrincheran tras los tratados para entonar desde allí la cantinela de
Margaret Thatcher: no hay alternativa (TINA, siglas de la expresión en inglés:
There Is No Alternative) a la austeridad y al pago de la deuda. Y mientras
tanto, hacen todo lo posible para, por un lado, socavar los derechos económicos
y sociales conquistados en el transcurso del siglo XX (ver la 3ª parte de esta
serie), y para, por otro lado, impedir que sobrevenga una nueva y mayor crisis
del sector bancario. Sin embargo, no toman ninguna medida apremiante seria para
imponer una nueva disciplina a los bancos y a otras instituciones financieras.
Los bancos no han saneado realmente sus cuentas desde 2007-2008. Aún peor, se
muestran muy diligentes en el desarrollo de nuevas burbujas y en la fabricación
de nuevos productos estructurados. En esta parte de la serie (2), se pasa revista
a las acrobacias que hacen los bancos para financiarse, a su dependencia casi
total de las ayudas públicas, a las burbujas especulativas en evolución, a las
innovaciones en materia de especulación financiera, a los efectos desastrosos
producidos por el sistema bancario actual, en particular en lo referente a la
crisis alimentaria, así como los nuevos riesgos que corre la población por
culpa de su forma de funcionar. (3)
Problemas de
financiación a medio y largo plazo
Consideremos
en primer lugar el tema de la financiación, es decir, teniendo en cuenta el
pasivo de los bancos. Los bancos tienen serios problemas. Los inversores
institucionales (fondos de pensiones, aseguradoras, bancos, fondos soberanos…)
no confían en ellos, y dudan si comprar las obligaciones (covered bonds) que
los bancos emiten para financiarse a largo plazo de forma estable. Y aunque
algunos bancos como BNP Paribas y Société Générale (los dos mayores bancos
franceses), o incluso el BBVA (el segundo mayor banco en España), han
conseguido vender obligaciones, la cantidad total emitida en 2012 parece tan
baja como en los años anteriores. Según el Financial Times, sería incluso el
peor año desde 2002. (4)
Así que,
como en los mercados no encuentran suficiente financiación a largo plazo,
dependen de forma vital del crédito a 3 años concedido por el BCE por un
montante de un billón de euros a un interés del 1% (5), y de forma más general
de la activos líquidos que los poderes públicos de los países más
industrializados ponen a su disposición a través de los bancos centrales
(empezando por la Reserva Federal, el BCE, el Banco de Inglaterra, el Banco
Nacional de Suiza y el Banco Central Japonés).
Problemas de
financiación a corto plazo
Dejando
aparte los depósitos de sus clientes cuyo volumen no aumenta apenas por culpa
de la crisis, los bancos tienen que encontrar una gran parte de su financiación
en el corto plazo. Según el informe Liikanen, los grandes bancos europeos
necesitan siete billones para financiarse en el día a día. (6) El montante de las
deudas bancarias a muy corto plazo ha aumentado mucho entre 1998 y 2007,
pasando de un billón y medio a seis billones. De 2010 a 2012 se ha mantenido en
¡siete billones! ¿Dónde encuentran esta financiación a corto plazo? Ya no lo
encuentran, o muy poco, en el mercado interbancario porque los bancos
desconfían demasiado unos de otros como para prestarse dinero. Dependen
entonces de los “Money Market Funds” (MMF), que cuentan con 2,7 billones de
dólares para operaciones a un día, cuya disponibilidad varía a merced de la
crisis en Europa. (7) Los MMF cerraron el grifo a partir de junio de 2011 y lo
reabrieron cuando el BCE realizó un préstamo de un billón (8). En cualquier
momento pueden volver a cerrar el grifo o restringir en gran medida el flujo.
En tal caso, la fuente más segura de financiación son otra vez los bancos
centrales. En adelante, El BCE presta dinero de forma masiva al 0,75% (interés
en vigor desde mayo de 2012).
La
conclusión es clara: sin el préstamo de un billón a tres años, al que se suman los
préstamos habituales del BCE y de los bancos centrales del eurosistema (a los
que habría que añadir, por cierto, el Banco de Inglaterra y el Banco Nacional
de Suiza), un buen número de los grandes bancos europeos se verían amenazados
por la asfixia y la quiebra. Es una prueba adicional de que los bancos no han
saneado sus cuentas. Tienen que financiarse a corto plazo de forma masiva,
mientras que en lo que respecta a sus activos, poseen productos con plazo de
vencimiento largo cuyo valor es completamente aleatorio. En muchos casos, el
valor de los activos registrado en el balance no se concretará al vencimiento
del contrato y los bancos tendrán que registrar una pérdida que ponga en riesgo
todo su capital propio.
No hay
financiación a través de la Bolsa
La vía de
captación de capital a través de la Bolsa también se encuentra atascada. El
precio de las acciones de los bancos se ha divido por cinco de media desde 2007
(9) (ver tabla adjunta). Los inversores institucionales (aseguradoras, fondos
de pensiones, otros fondos de inversión, bancos...) tienen grandes dudas a la
hora de comprar acciones de sociedades que atraviesan, todas ellas,
dificultades. Es además una prueba adicional de la distancia abismal que hay
entre el funcionamiento teórico del capitalismo según sus promotores y la
realidad. En teoría, la Bolsa debe permitir la captación de capital a largo
plazo (se considera que las acciones son inversiones a largo plazo que deben
conservarse al menos ocho años) para las empresas que cotizan en ella. De hecho
no funciona así, porque la Bolsa ha dejado hace tiempo de ser el lugar donde
las empresas se financian para convertirse en un espacio de pura especulación.
Por esta razón los bancos necesitan una recapitalización financiera a través de
los poderes públicos.
Por otra
parte, siempre según la teoría, otra función de la Bolsa es indicar el valor
real de las empresas mediante la evolución del precio de sus acciones. Desde
este punto de vista, la caída media del 80% del valor bursátil de los bancos
constituye un diagnóstico muy molesto para sus directores y para los
propagandistas del sistema capitalista.
Podemos
añadir que los bancos utilizan una parte de la liquidez que ponen a su
disposición los bancos centrales para recomprar sus propias acciones. Esta medida
tiene dos objetivos: intentar impedir que continúe la caída de la cotización
por una parte y remunerar a los accionistas por otra. (10)
Bancos
financiados con el dinero del narcotráfico
Otra fuente
de financiación de los bancos proviene del dinero del narcotráfico. El 26 de
enero de 2009, Antonio María Costa, Director de la Oficina de Naciones Unidas
contra la Droga y el Delito (ONUDD), declaró a la revista austriaca en línea
profil.at (11) que algunos créditos interbancarios se habían financiado recientemente
«con dinero procedente del narcotráfico y otras actividades ilícitas».
Últimamente, en diciembre de 2012, el HSBC (Reino Unido, segundo banco mundial
en cuanto a activos) aceptó pagar una multa récord de 1.920 millones (12) a las
autoridades estadounidenses para que archivasen las diligencias en su contra
precisamente por blanqueo de dinero que le habían confiado los cárteles
mexicanos de la droga. (13)
Bombas de
relojería en los activos de los bancos europeos y estadounidenses
Como se
indica más arriba, los bancos tienen entre sus activos una gran cantidad de
productos financieros que constituyen auténticas bombas de relojería cuyo
detonador ya ha empezado a correr.
En Europa,
¡no se han pagado el 70% de los bonos de titulización hipotecaria sobre
inmuebles comerciales (CMBS) que vencieron en 2012 (14)! Se trata de productos
creados entre 2004 y 2006, justo antes de que estallara la crisis de las
hipotecas basura (subprime), con vencimiento entre 2012 y 2014. Según la
agencia de calificación Fitch, solamente se han pagado 24 de los 122 CMBS con
fecha de vencimiento en los primeros once meses de 2012. En 2013-2014, los
contratos que llegan a vencimiento representan un importe de 31.900 millones de
euros. En 2012, JP Morgan, el mayor banco de Estados Unidos, ha perdido 5.800
millones de dólares en este mercado en Europa a través de su oficina en Londres
y por las iniciativas desafortunadas de uno de sus jefes apodado la Ballena
(15). ¡Esto no impide al Deutsche Bank y al Royal Bank of Scotland volver a
crear nuevos CMBS para el mercado europeo! ¿Por qué se lanzan estos bancos a
este tipo de operaciones? Porque el alto riesgo que conllevan se traduce en una
rentabilidad netamente superior a la de otros títulos o a la de otros
productos. Tema para seguir de cerca.
En los
balances de los bancos de Europa y de los Estados Unidos todavía hay billones
de dólares en bonos de titulización hipotecaria (MBS, mortgage backed
securities), en particular MBS de alto riesgo, o de otras categorías de bonos
de titulización de activos (ABS, asset backed securities). Los bancos que
intentan deshacerse de ellos normalmente no lo consiguen, a no ser que asuman
una pérdida muy importante. A finales de diciembre de 2011, los MBS se vendían
al 43% de su valor pero había muy pocos compradores (16). Los bancos son
sistemáticamente discretos en lo que respecta al volumen exacto de MBS que
todavía están incluidos en sus balances, y lo son todavía más en cuanto a los
productos no registrados en los mismos.
Los CLO,
otro producto estructurado confeccionado en los prolegómenos de la crisis de
las subprime, provocan inquietud al atraer a bancos europeos particularmente
agresivos, como el Royal Bank of Scotland, al terreno de las altas
rentabilidades asociadas con la toma de riesgos. CLO significa collateral loans
obligations. Los CLO se vendieron para proporcionar dinero a los inversores que
querían comprar empresas endeudándose y recurriendo al máximo al efecto palanca
(es lo que se conoce como LBO). Estos CLO llegan a su fecha de vencimiento y
quienes los tienen se preguntan cómo van a conseguir reembolsarlos. El mercado
de los CLO en Europa sufre de anemia extrema pero ha vuelto a despegar en los
Estados Unidos, donde en 2012 se hicieron ventas por valor de 39.000 millones
de dólares. Algunos bancos europeos los compran porque, dado el riesgo que
suponen, la rentabilidad es elevada (17). Cuidado con la caja.
Se preparan
nuevas bombas
JP Morgan y
otros grandes bancos se proponen crear, para el crédito ligado al comercio
internacional, productos estructurados comparables a los CDO de crédito
hipotecario basura (subprime). Conviene recordar que los Collateral Debt
Obligations (CDO) se diseñaron a partir de una mezcla de créditos hipotecarios
de distinta calidad. Los bancos que confeccionaron los CDO tenían como objetivo
deshacerse de créditos hipotecarios mediante titulización (es decir,
transformando un crédito en un título de fácil reventa) (18). JP Morgan quiere
hacer lo mismo remplazando los créditos hipotecarios por créditos a la exportación.
JP Morgan fue quien a partir de 1994 comenzó la creación de los precursores de
los CDO (19). El mercado de créditos a la exportación representa diez billones
de dólares al año. JP Morgan quiere convencer a los bancos que conceden
créditos ligados al comercio internacional para que coloquen esos créditos en
un producto estructurado para revenderlo como un CDO. El objetivo oficial es
aligerar el peso de los activos a fin de disminuir el efecto palanca de forma
que se pueda cumplir con las nuevas exigencias de las autoridades en cuanto al
aumento de fondos propios (ver la 6ª parte y los Acuerdos de Basilea III). En
realidad, para JP Morgan y el resto de los grandes bancos que buscan innovar,
se trata de crear un apetito nuevo por un producto innovador en un mercado
importante y sacar provecho de ello (20). También aquí, si la estrategia de JP
Morgan funciona, la probabilidad de provocar estragos es elevada porque existe
el riesgo de que se genere una nueva burbuja.
La carrera
desenfrenada por obtener resultados provoca pérdidas
Algunos
ejemplos muestran la magnitud de los riesgos que siguen tomando los bancos. Por
supuesto, entre ellos está la pérdida registrada por Société Générale en
Francia (4.900 millones de euros) consecuencia de las vicisitudes de uno de sus
brókeres, Jérôme Kerviel. Se podría decir que el asunto data de enero de 2008 y
que los bancos aprendieron la lección, pero no es así en absoluto. En
septiembre de 2011, el banco suizo UBS anunció que había sufrido una pérdida de
2.300 millones de dólares a causa de operaciones no autorizadas realizadas por
Kweku Adoboli, un administrador del equipo de Global Synthetic Equities Trading
en Londres. Sin irnos de Londres, como se menciona más arriba, la Ballena de JP
Morgan hizo perder a “su” banco 5.800 millones de dólares. Y estos ejemplos
solo representan la punta del iceberg.
Se ha
formado una burbuja especulativa en el sector de las obligaciones societarias
Numerosos
observadores de los mercados financieros y una cantidad considerable de
gestores de fondos consideran que se ha desarrollado una burbuja especulativa
en el sector de los llamados corporate bonds, que son las obligaciones emitidas
por las grandes empresas para financiarse. Se trata de una burbuja en el sector
del endeudamiento de las grandes empresas privadas, que supone un mercado de
9,2 billones de dólares. ¿Por qué una burbuja? La rentabilidad que los bancos y
otros inversores institucionales obtienen de los bonos del tesoro de los
Estados Unidos y de la deuda soberana de las principales potencias económicas
de la UE está en mínimos históricos, así que los inversores institucionales se
buscan un sector con rendimientos más elevados y en apariencia carente de
riesgo: las obligaciones emitidas por las empresas no financieras ofrecen en 2011
un rendimiento del orden del 4,5%, lo que las hace muy atractivas. Una razón
adicional es que los bancos prefieren comprar obligaciones antes que abrir una
línea de crédito, porque pueden revender los títulos en el mercado secundario
(21). La avalancha de compradores provocó en 2012 una fuerte caída de la
rentabilidad de estos títulos, que pasó del 4,5% al principio de 2012 al 2,7%
en septiembre del mismo año.
Una empresa
grande como Nestlé pudo emitir obligaciones a cuatro años por un importe de 500
millones de euros prometiendo un interés anual de tan solo un 0,75%. Se trata
de un caso excepcional, pero indica que hay un fuerte desplazamiento hacia las
obligaciones societarias. La demanda de títulos es tal, que, según JP Morgan,
la rentabilidad de los bonos de alto riesgo (bonos basura, o junk bonds en
inglés) estaba en caída libre durante el verano de 2012, pasando de un 6,9% a
un 5,4%. Si la tendencia continua, existe el riesgo de que los inversores
institucionales abandonen el mercado para buscar otro sector donde conseguir
una mayor rentabilidad. (22)
El hambre de
rentabilidad es tal que las empresas consiguen emitir bonos de pago en especie
(bonos PIK, Pay in Kind) que vivieron su momento de gloria antes de 2006-2007 y
se quedaron sin compradores hasta 2012. Se trata de un título con el que el
pago de intereses solamente se produce en el momento de la devolución del
capital. Evidentemente, la rentabilidad prometida es elevada, ¡pero se corre el
gran riesgo de que la empresa que ha recibido el capital ni sea capaz de
devolverlo, ni se encuentre en condiciones de pagar los intereses al
vencimiento del contrato! Efectivamente, hay motivo para preguntarse como
prestamista si es prudente conceder una suma de dinero a una empresa que no
está en condiciones de pagar los intereses antes de la finalización del
contrato (23). De nuevo, el hambre de rentabilidad y la disponibilidad de
liquidez (gracias a los préstamos de los bancos centrales) dan pie a un gran
entusiasmo por este tipo de productos de alto riesgo.
La penuria
de las colaterales (24)
Hasta el
2007-2008, los mercados financieros se desenvolvieron en un clima de opulencia.
Los banqueros y otros inversores institucionales se prestaban capital
mutuamente y compraban productos financieros estructurados sin verificar si el
vendedor o el comprador disponían de activos suficientes para asumir la
responsabilidad de sus actos y cumplir con su parte del contrato una vez
llegado su vencimiento. Por ejemplo, hay banqueros que pagaron primas de
pólizas a Lehman Brothers y a AIG para protegerse del riesgo de impago sin
verificar de antemano si Lehman o AIG tenían con qué indemnizarles en caso de
que se produjese la contingencia cubierta por el seguro.
En la
mayoría de las transacciones, el prestatario debe presentar un activo como
garantía. Es lo que se ha dado en llamar un colateral. Lo que ocurría de forma
sistemática, y lo que sigue ocurriendo, es que un mismo colateral sirve a la
vez de garantía en varias transacciones. A pide un préstamo a B y presenta como
garantía un colateral. B pide un préstamo a C y presenta como garantía el mismo
colateral, y así sucesivamente. Si se rompe la cadena en un punto, se corre el
riesgo de no encontrar el colateral. Mientras duraba la euforia y no era
necesario comprobar si el colateral estaba realmente disponible, los negocios
seguían su curso acostumbrado. Después de 2008, las cosas no funcionan como
antes y cada vez es más frecuente que la parte que exige un colateral quiera
estar segura de que estará disponible en caso de necesidad, que su valor se ha
tasado y validado y que es de buena calidad. Los colaterales circulan menos y
se rechazan aquellos que son menos seguros. (25)
En efecto,
resulta razonable no aceptar como colateral un activo tóxico del tipo CDO
subprime. Esto ha abocado a un principio de penuria de colaterales. La entidad
financiera Dexia, en 2011 y 2012, sufrió una insuficiencia de colaterales de
calidad, lo que la impidió encontrar la financiación que necesitaba. En 2012,
recibió un préstamo de cerca de 35.000 millones de euros del BCE a un 1% dentro
del marco del LTRO. Los préstamos enormes del BCE no fueron suficientes y Dexia
se dirigió de nuevo a los estados belga y francés en octubre-noviembre de 2012
a fin de obtener 5.000 millones de euros de recapitalización.
Según el
Financial Times, los bancos españoles se han convertido en expertos en la
creación de colaterales. Confeccionan productos estructurados ABS a partir de
créditos hipotecarios dudosos o de otros créditos no mucho más seguros, después
se los colocan al BCE como colaterales para conseguir liquidez (26). Así, el
BCE acepta colaterales de baja calidad que han sido expresamente diseñados para
él. Lo cual es una nueva prueba del servilismo del BCE respecto a los
banqueros.
A propósito
de los colaterales, también aquí hay que denunciar las mentiras referentes a
que la deuda soberana constituye, por principio, una fuente de problemas para
los bancos. La deuda soberana es un colateral mucho más seguro que la mayoría
de las obligaciones privadas. Por otra parte, los banqueros no se privan de
utilizarlos como colaterales de primera calidad para recibir capital prestado
del BCE.
La deuda
soberana
Precisamente,
volvamos al tema de la deuda soberana. Hasta aquí, la deuda de los distintos
países no ha provocado ningún desastre bancario. Sin embargo, está claro que,
en países como España e Italia, los bancos están aumentado fuertemente la
compra de títulos de deuda emitida por sus gobiernos. Tienen dos buenas razones
para proceder de esta forma: por una parte, disponen de gran liquidez a través
de los préstamos del banco central a un tipo de interés muy bajo (entre un 0,75
y un 1%); por otra parte, los títulos de sus países son muy lucrativos (entre
el 4 y el 7%). Pero la política de austeridad es tan brutal, que resulta
incierto que los gobiernos español e italiano vayan a encontrarse siempre en
condiciones de pagarla. No supone un problema en un futuro cercano, pero no se
pueden excluir dificultades en lo sucesivo. (27)
La deuda
soberana no es el talón de Aquiles de los bancos privados
Los
principales medios de comunicación respaldan permanentemente el discurso de los
banqueros y de los gobernantes sobre el peligro que representa la deuda
soberana. Para aportar toda la claridad posible sobre el tema, a fin de
desmontar el argumento de la deuda soberana y que quienes ostentan el poder no
puedan servirse de él para imponer políticas antisociales, es esencial
presentar contraargumentos. Por ello, en esta serie, se aportan datos a este
respecto. En un informe reciente publicado por el FMI (28), se encuentra un
gráfico sobre la proporción que representa la deuda soberana en los activos de
los bancos privados de seis países clave. Según el gráfico, las deudas del
gobierno solamente representan el 2% de los activos de los bancos británicos
(29), el 5% de los activos de los bancos franceses, el 6% de los activos de los
bancos de los Estados Unidos y de Alemania, el 12% de los activos de los bancos
italianos. Japón es el único de los seis países mencionados en el que la deuda
del gobierno representa una parte importante de los activos bancarios, esto es,
un 25%. No todos los días el FMI arrima el ascua a nuestra sardina. La
conclusión que sacamos, y que el FMI se guarda mucho de sacar, es que es mucho
más fácil anular la deuda pública ilegítima…
La banca en
la sombra o Shadow banking
Una de las
principales causas de la fragilidad de los bancos la constituyen sus
actividades fuera de balance que, en algunos casos, pueden sobrepasar
ampliamente el volumen oficial registrado en sus balances. Los grandes bancos
siguen creando y utilizando entidades con fines especiales (Spécial Purpose
Vehicles, MMF), que no son consideradas como bancos y no están sometidas a la
reglamentación bancaria (30) (ya de por sí no muy estricta). Hasta ahora, estas
entidades específicas pueden operar sin ningún control o, en el caso de los
MMF, con un control muy suave, concediendo préstamos a los bancos o realizando
toda clase de actividades especulativas con multitud de derivados o de activos
físicos (materias primas, productos agrícolas) en el mercado de futuros o en el
mercado extrabursátil (OTC), que no está regulado. La opacidad es total o casi
total. Los bancos no están obligados a declarar en sus cuentas las actividades
de entidades no bancarias creadas por ellos. Las actividades más peligrosas son
las llevadas a cabo por los llamados Special Purpose Vehicles porque son las
que pasan más inadvertidas. Si las pérdidas de una de estas entidades la
llevasen a la quiebra, los acreedores forzarán al banco que la creó a que
registre finalmente la pérdida en sus cuentas, lo que podría engullir su
capital y provocar su propia quiebra (o bien que otro banco o los poderes
públicos lo recompren, o bien que los poderes públicos lo rescaten). Esto es lo
que ocurrió después de 2008 con Lehman Brothers, Merrill Lynch, Bear Stearn, el
Royal Bank of Scotland, Dexia, Fortis y varios bancos más.
La burbuja
especulativa de las commodities (31)
A través de
sus actividades de negociación en los diferentes mercados (trading en inglés),
los bancos son los principales especuladores en los mercados no regulados y de
futuros de materias primas y productos agrícolas porque disponen de medios de
financiación netamente superiores a los del resto de protagonistas. En la
página web de los premios Commodity business awards (http://www.commoditybusinessawards....) se puede
encontrar una lista de bancos y de corredores que desempeñan un papel de
primera línea en el mercado de las commodities (ya sea en el mercado donde se
compran y se venden físicamente, o en el mercado de derivados que utilizan las
commodities como valor subyacente). Entre estos bancos, los que aparecen con
más frecuencia son BNP Paribas, Morgan Stanley, Crédit Suisse, Deutsche Bank y
Société Générale. Además, los bancos intentan dotarse de instrumentos para
controlar directamente los stocks de materias primas. Es el caso de Crédit
Suisse que está asociado a Glencore (32), la mayor sociedad de corretaje de materias
primas en el mundo. Por su parte, JP Morgan quiere hacerse con un stock de
cobre que llegaría a las 61.800 toneladas para conseguir influenciar en la
cotización (33). Se trata de actores con papel protagonista en el desarrollo de
la burbuja especulativa que se ha formado en el mercado de commodities. (34)
Cuando estalle la burbuja, el efecto boomerang provocará nuevos estragos en la
salud de los bancos, por no mencionar las consecuencias para la población de
los países del sur exportadores de materias primas, lo que es mucho más grave.
Volviendo al
tema del papel fundamental de la especulación en el alza exagerada de los
precios de los alimentos y del petróleo en 2007-2008
La
especulación en los principales mercados de Estados Unidos, donde se negocian
los precios mundiales de los bienes primarios (productos agrícolas y materias
primas), ha tenido un papel fundamental en el aumento brutal de los precios de
los alimentos en 2007-2008. (35) Esta subida de precios conllevó un fuerte
aumento del número de personas que pasan hambre, cuyo número había crecido en
más de 140 millones en un año, situando la cifra total por encima de los mil
millones (una persona de cada siete). Los actores principales de esta
especulación no son francotiradores, sino los inversores institucionales:
bancos (36), fondos de pensiones, fondos de inversiones, sociedades de seguros.
Los fondos de inversión libre (hedge funds en inglés) y los fondos soberanos
(37) también tuvieron su parte aunque su peso es muy inferior al de los inversores
institucionales (38).
Michael W.
Masters, quien dirigía desde hacía 12 años un hedge fund en Wall Street, nos
dió la prueba en un testimonio que presentó ante una comisión del Congreso en
Washington, el 20 de mayo de 2008 (39). Ante esta comisión encargada de
investigar sobre la posible influencia de la especulación en el aumento de
precio de los productos básicos, declaró: «Ustedes han planteado la pregunta:
¿Los inversores institucionales contribuyen a la inflación del precio de los
alimentos y la energía? Mi respuesta inequívoca es sí» (40). En este
testimonio, con plena autoridad, explica que el aumento del precio de los
alimentos y la energía no es debido a una insuficiente oferta sino a un aumento
brutal de la demanda proveniente de los nuevos actores que especulan en el
mercado de futuros de los bienes primarios (commodities), donde se compran
estos «futuros». En este tipo de mercado, los participantes compran la
producción futura: la cosecha de trigo que se hará dentro de uno o dos años, el
petróleo que se extraerá en 3 o 6 meses. En tiempos «normales», los principales
participantes de estos mercados son, por ejemplo, compañías aéreas que compran
el petróleo que necesitarán o firmas de productos alimentarios que compran
cereales. Michael W. Masters demuestra que, en Estados Unidos, los capitales
asignados por los inversores institucionales al segmento «index trading» de
bienes primarios de los mercados a plazos pasaron de 13.000 millones de dólares
a fines de 2003 a 260.000 millones de dólares en marzo de 2008 (41). Los
precios de 25 productos primarios cotizados en estos mercados subieron un 183%
durante el mismo período. Masters explica que se trata de un mercado estrecho
(42). Es suficiente que algunos inversores institucionales como los fondos de
pensiones o los bancos asignen el 2 % de sus activos para trastornar la
situación. El precio de los bienes primarios en el mercado de futuros repercute
inmediatamente sobre el precio actual de esos bienes. Masters demuestra que los
inversores institucionales compraron enormes cantidades de maíz y de trigo
entre 2007 y 2008, lo que produjo la explosión de precios.
Se debe
señalar que en 2008 el órgano de control de los mercados de futuros, la
Commodity Futures Trading Commission (CFTC) consideró que los inversores
institucionales no pueden ser considerados como especuladores. La CFTC los
considera como participantes comerciales en los mercados (commercial market
participants). Eso le permite afirmar que la especulación no tiene un papel
significativo en el aumento desmesurado de los precios. Michael W. Masters
realiza una crítica muy seria de la CFTC, pero sobre todo lo hace Michael
Greenberger, profesor de derecho en la universidad de Maryland, quien declara
ante una comisión del senado, el 3 de junio de 2008. Greenberger, que fue
director de un departamento de la CFTC desde 1997 hasta 1999, critica el
laxismo de los dirigentes que esconden la cabeza como el avestruz para no ver
la manipulación de los precios de la energía debido a los inversores institucionales.
Este profesor cita una serie de declaraciones de dirigentes de la CFTC dignas
de figurar en una antología de la hipocresía y del cretinismo. Greenberger
considera que entre el 80 y el 90 % de las transacciones en las bolsas de
Estados Unidos dentro del sector de la energía son especulativas (43).
El 22 de
septiembre de 2008, en plena tormenta financiera en Estados Unidos, mientras el
presidente Bush anunciaba un plan de salvamento de los bancos de 700.000
millones de dólares, el precio de la soja aumentaba en forma espectacular, ¡un
61,5 %!
Jacques
Berthelot demuestra también la función crucial que tuvo la especulación de los
bancos en el aumento de los precios (44). Da el ejemplo de un banco belga, el
KBC, que desarrolló una campaña publicitaria para vender un nuevo producto
comercial: una inversión de ahorristas en 6 materias primas agrícolas. Para
convencer a los clientes de invertir en su fondo de inversión «KBC-Life MI
Security Food Prices », la publicidad del KBC afirma: «¡Sacad ventaja del alza
de precios de los productos alimentarios!». Esta publicidad presenta como una
«oportunidad» la «penuria de agua y de tierras agrícolas explotables», que
tiene como consecuencia «una escasez y una consecuente alza de precios de los
productos alimentarios básicos» (45).
Entretanto,
por parte de la justicia americana, se da la razón a los especuladores. Esto es
lo que denuncia Paul Jorion en un artículo de opinión publicado en Le Monde.
Cuestiona la decisión de un tribunal de Washington que el 29 de septiembre de
2012 invalidó medidas tomadas por la CFTC «que pretendían poner techo al
volumen de posiciones que puede tomar un participante en el mercado de futuros
de materias primas, a fin de que no pueda desequilibrarlo por sí mismo» (46).
La
especulación con las divisas
Igualmente,
los bancos son los principales actores en el mercado de divisas. Mantienen una
inestabilidad permanente en los tipos de cambio. Alrededor de un 98% de los
cambios de divisas se hacen con fines especulativos. Solamente el 2% de las
transacciones diarias con divisas tienen que ver con inversiones, con el
comercio de mercancías y servicios asociados a la economía real, con remesas,
créditos o con devoluciones de deuda… El volumen diario de transacciones en el
mercado de divisas oscila entre ¡tres y cuatro billones de dólares! Los bancos,
de igual forma, apuestan fuertemente por los derivados de divisas, que pueden
provocar pérdidas considerables, por no hablar del perjuicio causado a la
sociedad por la inestabilidad de las monedas.
Hace ya más
de treinta años, James Tobin, antiguo consejero de John F. Kennedy, propuso
echar arena, aunque solo fuese unos granos, en los engranajes de la
especulación internacional. A pesar de los discursos grandilocuentes de algunos
jefes de estado, la lacra de la especulación con las divisas se ha agravado. El
lobby de los banqueros y de otros inversores institucionales ha conseguido que
no entre ni un grano de arena que pudiese perturbar sus actividades destinadas
a obtener beneficios. La decisión tomada en enero de 2013 por once gobiernos de
la zona euro de imponer una tasa sobre las transacciones financieras por una
milésima parte de su importe es totalmente insuficiente.
La
negociación de alta frecuencia
La
negociación de alta frecuencia (high frequency trading en inglés) permite
colocar órdenes en el mercado en 0,1 milisegundo (es decir, ¡en la diezmilésima
parte de un segundo!). El proyecto de ley para regulación y separación de
actividades bancarias («Loi de régulation et de séparation des activités bancaires»
es su nombre en francés), presentado el 19 diciembre de 2012 en la Asamblea
Nacional francesa por Pierre Moscovici, ministro de Economía y Finanzas,
contiene una descripción interesante de la negociación de alta frecuencia: «El
trading de alta frecuencia es una procedimiento de negociación delegado a
ordenadores regidos por algoritmos informáticos que combinan la extracción de
la información de mercado, su análisis y la colocación de órdenes a una
frecuencia cada vez mayor. De esta forma pueden enviar a las plataformas
bursátiles hasta varios miles de órdenes por segundo, contribuyendo
ocasionalmente a su saturación. Los riesgos son elevados en caso de que errores
en el código provoquen una aberración en los movimientos financieros (fueron el
origen de la situación que casi llevó a la quiebra al Knight Capital Group en
agosto de 2012, por ejemplo). En 2011, el Trading de Alta Frecuencia
representaba más del 60% de las órdenes sobre acciones colocadas en la bolsa de
París, de las cuales sólo alrededor del 33% se tradujeron en una transacción».
(47)
La
negociación de alta frecuencia está claramente vinculada a una actuación
especulativa: manipular los mercados financieros a fin de influir en los
precios y conseguir con ello un beneficio. Las principales técnicas de
manipulación están catalogadas por los especialistas. El denominado Quote
stuffing consiste en inflar la cotización con órdenes completamente inútiles a
fin de forzar a la competencia a analizar esas miles de órdenes. Se trata de
ralentizar a los competidores confundiéndoles. El sistema que emite estas
órdenes las ignora, y de todas formas no se ejecutarán, exceptuando los mejores
pares compra/venta. Esto puede suponer una ventaja en situaciones en las que
cada milisegundo cuenta (48). Si quieren vender un paquete de acciones al mayor
precio posible, los corredores de alta frecuencia pueden utilizar la técnica
llamada Layering. Se trata de colocar una serie de órdenes de compra hasta un
determinado nivel para ir creando de esta forma capas (layers) de órdenes. Una
vez se completa el nivel, la estrategia consiste en vender masivamente y anular
al mismo tiempo todas las órdenes de compra restantes que se habían colocado.
La idea del layering se apoya en la esperanza de que otros participantes,
atraídos por el diferencial, acudan a completar el libro de pedidos en el lado
de compra, y después sorprenderles invirtiendo la tendencia (49).
El 6 de mayo
de 2010, la Bolsa de Wall Street vivió un «flash crash» (50) típicamente
provocado por la negociación de alta frecuencia que comprendía en particular
una operación de Quote stuffing. Ese día, el índice Dow Jones perdió alrededor
de 998,52 puntos (antes de volver a ganar 600) entre las 14h42 y las 14h52. Una
bajada de 9,2% en el período de 10 minutos no tenía precedente histórico. Este
incidente destapó la trascendencia de la negociación de alta frecuencia, que
representa grosso modo dos tercios de las transacciones bursátiles en Wall
Street.
En el futuro
se producirán sin duda más accidentes de este tipo. Los grandes bancos que
recurren activamente a la negociación de alta frecuencia se oponen a su
prohibición o a que sea sometida a un control estricto bajo pretexto de
mantener la mayor fluidez posible en los mercados financieros.
La
negociación por cuenta propia
La
negociación por cuenta propia de los bancos, llamado «proprietary trading» en
el argot de las finanzas anglosajonas, es de capital importancia para ellos.
Esta actividad les proporciona una gran parte de sus ingresos y de sus
beneficios pero conlleva riesgos muy significativos. Este tipo de negociación
consiste en utilizar los recursos del banco (fondos propios, depósitos de
clientes, créditos), para tomar posiciones (de compra o de venta) en los
distintos mercados financieros: acciones, tipos de interés, divisas, mercados
de derivados, futuros u opciones sobre estos instrumentos, mercados de futuros
de materias primas y productos agrícolas (incluidos los alimentos), mercado
inmobiliario. Es una actividad claramente especulativa porque de lo que se trata
es de aprovecharse de las variaciones de los precios a corto plazo, provocadas
en gran medida por sus propias actuaciones. Un ejemplo de este tipo de
actividades especulativas lo proporciona la pérdida de 4.900 millones de euros
registrada en 2008 por Société Générale como consecuencia de los manejos de uno
de sus agentes, Jérôme Kerviel, que había tomado posiciones por valor de cerca
de 50.000 millones de euros. En el caso de los sinsabores de JP Morgan, la
Ballena de Londres, responsable de su departamento de «proprietary trading»,
había comprometido fondos del banco por un importe de 100.000 millones de
dólares. Las cantidades puestas en juego por los bancos en el caso del
«proprietary trading» son tales que las pérdidas que pueden generar suponen una
amenaza para su propia supervivencia.
La venta en
corto, una práctica especulativa más
La venta en
corto (short-selling en inglés) consiste en vender un título sin estar en
posesión de él en el momento de la venta, pero con la intención de comprarlo
posteriormente, antes de entregárselo al comprador. Para el Banco de Francia:
«Se puede dividir esta práctica en dos categorías:
• el covered
short-selling (venta en corto cubierta): se trata del caso en que el vendedor
toma prestado el título a cuya venta se ha comprometido antes de realizar la
operación de venta en corto (o bien ha llegado a un acuerdo que le asegura que
podrá tomar prestado el título). Realiza la venta del título que ha tomado en
préstamo y se compromete a entregar un título de la misma naturaleza al
prestamista;
• el naked
short-selling o uncovered short-selling (venta en corto descubierta): se trata
del caso en que el vendedor ni tiene el título en préstamo, ni tampoco ha
llegado a un acuerdo que le garantice el préstamo antes de la venta del título
en cuestión. Por lo tanto, el vendedor deberá comprar un título idéntico que
pueda entregar al comprador» (51)
Según la
Federación Bancaria Francesa, «el mecanismo de venta en corto es útil para el
buen funcionamiento de los mercados.(…) Aumenta de esta forma la liquidez del
mercado » (52). ¡Ver para creer!
¿Quién
utiliza la venta en corto y por qué?
Un gran
número de participantes en los mercados ponen en práctica la venta en corto,
entre ellos los bancos, los hedge funds, los gestores de fondos tradicionales
(fondos de pensiones, compañías de seguros…). Es una actividad puramente
especulativa: el banquero que recurre a ellos, o cualquier otro inversor
institucional, prevé una bajada del precio del título vendido. Si en el momento
de la entrega del título su previsión resulta acertada, lo comprará a un precio
inferior al precio de venta y conseguirá de esa forma un beneficio financiero.
Este tipo de prácticas contribuye a la inestabilidad de los mercados. Durante
el verano de 2011, la venta en corto amplificó la caída brutal de la cotización
de las acciones bancarias. Se entiende entonces por qué, por distintas razones,
se debería simple y llanamente prohibir estas actividades (53).
El efecto de
palanca
Debido a la
utilización sistemática del efecto de palanca (54), los fondos propios (55) son
muy bajos en relación a los compromisos a los que tienen que hacer frente. Por
otra parte y desde su punto de vista, este es el objetivo buscado: tener la
menor cantidad de fondos propios en relación proporcional al balance. En
efecto, incluso si el beneficio global es bajo calculado en porcentaje sobre
los activos, puede dar lugar a un rendimiento elevado en relación a los fondos
propios si estos son reducidos. Supongamos un beneficio de 1.200 millones de
euros para un volumen de activos de 100.000 millones. Esto supone un beneficio
del 1,2%. Sin embargo, si los fondos propios ascienden a solo 8.000 millones de
euros, el beneficio representa entonces el 15% de rentabilidad respecto a los
fondos propios. Si luego el banco emplea el efecto de palanca y acude a los
mercados para conseguir un préstamo de 200.000 millones, el volumen de activos
pasa a 300.000 millones, pero los fondos propios no han aumentado, siguen siendo
8.000 millones, y sin embargo el pasivo ha aumentado con los 200.000 millones
de nuevo endeudamiento. Supongamos que la banca opera con el mismo rendimiento
porcentual que antes de aumentar su endeudamiento, digamos un 1,2%, lo que nos
da un valor de 3.600 millones de euros. Comparando esta cifra con los fondos
propios por valor de 8.000 millones, tenemos un rendimiento del 45% respecto a
los fondos propios. Esta es la razón fundamental para aumentar el efecto de
palanca a través del endeudamiento.
Ya habíamos
visto en las partes 2ª y 4ª de esta serie cómo pérdidas en apariencia
insignificantes pueden acarrear una quiebra fulminante y la necesidad de un
rescate. En el ejemplo teórico mostrado más arriba, una pérdida de 8.000
millones de los 300.000 millones en activos totales (es decir, una pérdida del
2,66%) haría desaparecer el capital y provocaría la quiebra. Esto es lo que les
sucedió a Lehman Brothers, a Merrill Lynch, al Royal Bank of Scotland, etc. El
FMI, en su Informe sobre la estabilidad financiera mundial publicado en octubre
de 2012, estima que el efecto de palanca de los bancos europeos era de 23, pero
a la vez precisa que esta estimación no tiene en cuenta los derivados. Se trata
de una relación entre los activos tangibles (sin los derivados) y los fondos
propios. ¡La proporción de 23 a 1 es entonces enormemente elevada! (56) El
efecto de palanca real es aún más importante porque los bancos tienen tanto
deudas como activos fuera del balance (en particular derivados por una cuantía
muy elevada).
Conclusión:
Los grandes bancos siguen jugando con fuego porque están convencidos de que los
poderes públicos van a acudir a socorrerlos siempre que lo necesiten. En su
camino no encuentran ningún obstáculo serio por parte de las autoridades (este
aspecto se tratará en la 6ª parte de esta serie). Paralelamente, su
comportamiento les lleva una y otra vez al borde del abismo. A pesar de su
campaña de comunicación para granjearse de nuevo la confianza del público, no
muestran ninguna voluntad de adoptar otra lógica que la de la consecución
inmediata del máximo beneficio y del máximo poder para poder influir en las
decisiones de los gobernantes. Su fuerza surge de la decisión de los
gobernantes actuales de dejarles hacer a voluntad. Para la galería queda el tono
de moralina que éstos adoptan al referirse a los bancos para pedirles que sean
responsables y menos avariciosos con las bonificaciones y otras formas de
remuneración.
Lo que Karl
Marx escribía en El Capital en 1867 en relación a los bancos, sigue siendo de
aplicación hoy en día: «Desde el momento de su nacimiento, los grandes bancos,
acicalados con títulos nacionales, no eran sino sociedades de especuladores
privados que cooperaban con los gobiernos y que, gracias a los privilegios que
éstos les otorgaban, estaban en condiciones de adelantarles dinero» (57).
La capacidad
que tienen los bancos de causar perjuicios es colosal. Es hora ya de que
quienes todavía creen sinceramente que es posible que exista una banca
capitalista diferente abran los ojos y tomen conciencia de que se trata de una
quimera. Es necesario conseguir que el sector bancario en su integridad deje de
estar en manos de los capitalistas (sin abonarles indemnización alguna) y
convertirlo en un servicio público controlado por los usuarios, por las
trabajadoras y los trabajadores del sector y por los movimientos ciudadanos.
(58) Es la única forma de garantizar el respeto íntegro de las obligaciones de
un servicio público de ahorro y de crédito que vele por el bien común.
Traducido
por Verónica Lasarte Prieto y revisado por Fernando Lasarte Prieto
Eric
Toussaint, maestro de conferencias de la Universidad de Lieja, es presidente
del CADTM Bélgica (Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, www.cadtm.org)
y miembro del comité científico de ATTAC Francia. Ha escrito, junto con Damien
Millet, AAA. Audit Annulation Autre politique, (AAA - Auditoría, Anulación,
Alternativas políticas), Editorial Seuil, París, 2012.
Notas:
- 1) Alan Greenspan, traducción libre de la cita extraída del libro Temps des turbulences, 2007, Jean-Claude Lattès, París, 2007, pág. 472.
- 2) La primera parte de la serie, titulada «2007-2012: 6 años en que los bancos se tambalearon» se publicó el 17 de diciembre de 2012 (la versión oficial francesa se publicó el 19 de noviembre de 2012); la segunda parte titulada «El BCE y la Reserva Federal al servicio de los grandes bancos privados» se publicó el 23 de diciembre del mismo año (el original en francés el 29 de noviembre), véase http://cadtm.org/El-BCE-y-la-Reserv...; la tercera parte titulada «La mayor ofensiva contra los derechos sociales realizada desde la Segunda Guerra Mundial a escala europea» se publicó el 30 de diciembre del mismo año (el original en francés el 23 de diciembre), véase http://cadtm.org/La-mayor-ofensiva-...; la cuarta parte titulada «Descenso al vicioso medio de los bancos» se publicó el 29 de enero de 2013 (el original francés el 14 de enero), véase http://cadtm.org/Descenso-al-vicios...
- 3) El autor da las gracias a Olivier Chantry, Brigitte Ponet, Patrick Saurin y Damien Millet por sus consejos.
- 4) Financial Times, 27-28 de octubre de 2012.
- 5) Este préstamo que el BCE otorgó a 800 bancos europeos por un importe de un billón de euros con un tipo de interés del 1% y por un período de tres años fue objeto de análisis en la tercera parte de esta serie con el título: «El BCE y la Reserva Federal al servicio de los grandes bancos privados» (publicado el 23 de diciembre de 2012, véase http://cadtm.org/El-BCE-y-la-Reserv..., la versión francesa se publicó el 29 de noviembre de 2012)
- 6) Véase Erkki Liikanen (presidente), High-level Expert Group on reforming the structure of the EU banking sector, Octubre de 2012, Bruselas. Erkki Liikanen es el gobernador del banco central de Finlandia. Un grupo de trabajo compuesto por once expertos y establecido por el Comisario europeo Michel Barnier a fin de proporcionar un diagnóstico sobre la situación de los bancos europeos y de proponer reformas del sector bancario europeo. Uno de los resultados interesantes del informe Liikanen es que confirma oficialmente las infamias de los bancos, los riesgos sorprendentes que corrieron para conseguir el máximo beneficio. El grupo creado en febrero de 2012 entregó en informe en octubre de 2012. Véase: http://ec.europa.eu/internal_market...
- 7) Los datos relativos a las necesidades de financiación en el día a día provienen del gráfico 2.5.1, pág.27. En adelante, nos referiremos a este documento como “Informe Liikanen” cuando se haga referencia a él en el texto.
- 8) Los MMF se trataron por primera vez en la 4ª parte de esta serie.
- 9) Véase «El BCE y la Reserva Federal al servicio de los grandes bancos privados», publicado el 23 de diciembre de 2012, http://cadtm.org/El-BCE-y-la-Reserv... (el original en francés se publicó el 29 de noviembre)
- 10) Informe Liikanen, gráfico 2.4.1.
- 11) Los accionistas que venden acciones a su banco transforman un título de papel en dinero líquido. Desde el punto de vista fiscal, es más interesante percibir un ingreso por la venta de parte de las acciones que se posee que percibir un dividendo.
- 12) http://www.profil.at/articles/0905/...
- 13) El importe de la multa es elevado en comparación con las multas habituales pagadas por los bancos, pero comparada con sus activos, el HSBC está pagando una limosna. La suma desembolsada por el HSBC a las autoridades estadounidenses representa menos de una milésima parte de sus activos: 1.920.000.000$ (es decir 1.443.000.000€), mientras que sus activos se elevan a 1.967.796.000.000 €.
- 14) Se volverá a tratar este tema en la 7ª parte de esta serie.
- 15) Financial Times, «Europe’s property loans unpaid», 4 de diciembre de 2012, pág. 23, http://www.ft.com/cms/s/0/2183f122-...
- 16) Financial Times, “Mortgage-backed securities make a comeback”, 15 de octubre de 2012, http://www.ft.com/intl/cms/s/0/ee87...
- 17) Financial Times, 21 de diciembre de 2011, pág. 24
- 18) Financial Times, “Traders warn of sting in tail for crisis-era securities”, 15 de noviembre de 2012, pág. 24
- 19) Se trata igualmente de reducir el peso de ciertos productos en el volumen total de los activos para remplazarlos por otros de mayor rendimiento.
- 20) Véase Gillian Tett, L’Or des fous, París, Le jardin des Livres, 2011.
- 21) Financial Times, «Banks test CDO-style finance for trade », 9 de abril de 2012.
- 22) Por otra parte, el volumen de los créditos bancarios a los hogares y a las empresas tiende a bajar o, en su defecto, a crecer débilmente. Esto va ligado al hecho de que los bancos han endurecido las condiciones de concesión de préstamos. Prefieren comprar títulos (incluso asumiendo altos riesgos) antes que abrir una línea de crédito a hogares y empresas. Las PYME no disponen de la posibilidad de emitir obligaciones en los mercados financieros, con lo cual se enfrentan a graves dificultades a la hora de financiarse.
- 23) Véase Financial Times, «Fears grow bond rush will turn to price rout», 22 de noviembre de 2012 y Financial Times, “Funds warn of stretched European debt rally”, 17 de octubre de 2012.
- 24) James Mackintosh, «Change would pop the corporate bond buble», Financial Times, 25 de noviembre de 2012. Véase también el artículo mencionado más arriba.
- 25) Colateral: Activo que sirve como garantía para respaldar la concesión de un crédito o una emisión de bonos. Fuente: Banco de España (http://www.bde.es/clientebanca/glos...)
- 26) Véase Manmohan Singh, «Beware effects of weakening chains of collateral», Financial Times, 28 de junio de 2012.
- 27) Financial Times, «Collateral damage», 25 de octubre de 2012
- 28) Además es esta la razón por la cual la tesis central de este texto consiste en decir que hay repudiar la deuda pública ilegítima y a la vez socializar los bancos. Realizando esta doble operación (y tomando importantes medidas complementarias), es perfectamente posible encontrar una salida positiva a la crisis.
- 29) FMI, Global Financial Stability Report, Restoring Confidence and Progressing on Reforms, octubre de 2012 http://www.imf.org/External/Pubs/FT... , pág. 52
- 30) Se trata de deudas del gobierno británico en posesión de bancos británicos. Análogamente para los otros países.
- 31) Informe Liikanen, pág. 77.
- 32) Las commodities son el objeto del mercado de materias primas (productos agrícolas, minerales, metales, metales preciosos, petróleo, gas, etc.). Las commodities, como los otros activos, son el objeto de negociaciones que permiten determinar su precio, así como los intercambios tanto en los mercados al contado como también en los mercados de derivados.
- 33) Glencore es una empresa de negocios y de corretaje de materias primas fundada por el corredor Marc Rich. Radicada en Suiza, en Baar, dentro del cantón de Zug, muy conocido por defraudadores de altos vuelos. Marc Rich ha sido procesado en numerosas ocasiones por corrupción y evasión fiscal. En 2011, el grupo dice dar empleo a más de 2.700 personas dedicadas a marketing y 54.800 personas (en 30 países) asignadas directa o indirectamente a operaciones industriales de Glencore. Según los datos disponibles, Glencore controlaba en 2011 alrededor del 60% del zinc mundial, el 50% del cobre, el 30% del aluminio, el 25% del carbón, el 10% de los cereales y el 3% del petróleo. Esta controvertida empresa recibió en 2008 el premio Public Eye Awards a la multinacional más irresponsable. Fuente: http://fr.wikipedia.org/wiki/Glencore. En 2012, Glencore estaba en conversaciones para completar la fusión con Xstrata, otra sociedad suiza especializada en el corretaje. Véase http://affaires.lapresse.ca/economi...
- 34) Financial Times, «JPMorgan copper ETF plan would ‘wreak havoc’», 24 de mayo de 2012, pág. 15
- 35) Por supuesto, entre los poderosos protagonistas del mercado de materias primas y productos alimentarios, hay que añadir a a las grandes empresas especializadas en la extracción, producción y comercialización de commodities: para los minerales, Rio Tinto, BHP Billiton, Vale do Rio Doce; para el petróleo, ExxonMobil, BP, Shell, Chevron, Total…; para los alimentos, Cargill, Nestlé… y muchas otras.
- 36) El texto de este recuadro está extraído en gran medida de: Eric Toussaint, «Volvamos a hablar de las causas de la crisis alimentaria», 28 de octubre de 2008, http://cadtm.org/Volvamos-a-hablar-... (versión francesa original del 9 de octubre).
- 37) En particular BNP Paribas, JP Morgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley y, hasta su desaparición o su compra, Bear Stearns, Lehman Brothers, Merrill Lynch.
- 38) Los fondos soberanos son instituciones públicas que pertenecen, con pocas excepciones, a países emergentes, como China, o a países exportadores de petróleo. Los primeros fondos soberanos fueron creados en la segunda mitad del siglo veinte por gobiernos que deseaban ahorrar una parte de sus ingresos provenientes de la exportación del petróleo o de productos manufacturados.
- 39) Considerado a nivel mundial, a comienzos de 2008, los inversores institucionales disponían de 130 billones de dólares, los fondos soberanos de 3 billones de dólares y los hedge funds de 1 billón de dólares.
- 40) Testimony of Michael W.Masters, Managing Member/Portfolio Manager Masters Capital Management, LLC, before the Committee on Homeland Security and Governmental Affairs United States Senate http://hsgac.senate.gov/public/_fil...
- 41) «You have ask the question “Are Institutional Investors contributing to food and energy price inflation?” And my answer is “YES”».
- 42) «Assets allocated to commodity index trading strategies have risen from $13 billion at the end of 2003 to $260billion as of March 2008”.
- 43) «En 2004, el valor total de los contratos de futuros correspondientes a 25 bienes primarios era sólo de 180.000 millones de dólares. Compárese con el mercado mundial de acciones que era de 44 billones de dólares, o sea, 240 veces mayor». Michael W. Masters indica que ese año los inversores institucionales invirtieron 25.000 millones de dólares en el mercado de futuros, lo que representaba un 14 % del mercado. Nos muestra que durante el primer trimestre de 2008, los inversores institucionales aumentaron enormemente sus inversiones en ese mercado: 55.000 millones de dólares en 52 días laborables. ¡Evidentemente se produjo una explosión de los precios!
- 44) Véase Testimony of Michael Greenberger, Law School Professor, University of Maryland, before the US Senate Committee regarding “Energy Market Manipulation and Federal Enforcement Regimes”, 3de junio de 2008, pág. 22.
- 45) Jacques Berthelot, «Démêler le vrai du faux dans la flambée des prix agricoles mondiaux», 15 de julio de 2008, págs. 51 a 56. En línea : www.cadtm.org/spip.php?artic...
- 46) http://www.lalibre.be/index.php?vie...
- 47) Paul Jorion, «Le suicide de la finance», Le Monde, 9 de octubre de 2012.
- 48) «Loi de régulation et de séparation des activités bancaires», diciembre de 2012, http://www.gouvernement.fr/gouverne... y http://www.economie.gouv.fr/files/p...
- 49) http://www.nanex.net/20100506/Flash...
- 50) Fuente: http://fr.wikipedia.org/wiki/Transa...
- 51) La FDIC y la SEC de Estados Unidos han realizado un informe detallado del «Flash Crash» del 6 de mayo de 2010: «Findings Regarding the Market Events of May 6, 2010», http://www.sec.gov/news/studies/201...
- 52) Véase pág. 42 : http://www.banque-france.fr/fileadm...
- 53) Fédération bancaire française (FBF), Rapport d’activités 2010, París, 2011.
- 54) La cuestión de las permutas de incumplimiento crediticio (en inglés Credit Default Swaps, CDS) se abordará en la parte 6 de esta serie. Además ya se abordó de forma bastante detallada en Eric Toussaint, «CDS y agencias de calificación: los provocadores de riesgos y desestabilización», publicado el 23 de septiembre de 2011, http://cadtm.org/CDS-y-agencias-de-...
- 55) Traducción de la definición de efecto palanca que da el Banco de Francia: El efecto de palanca mide, para una rentabilidad económica dada, el efecto que tiene sobre la rentabilidad financiera el recurrir en mayor o menor medida al endeudamiento. Al aceptar que se haga recurso al endeudamiento, los accionistas de una empresa o de una institución financiera esperan un rédito todavía mayor a su favor debido al riesgo suplementario que afrontan.
- 56) Véase pág.112: http://www.banque-france.fr/fileadm...
- 57) Fondos propios: Capital del que dispone una empresa, distinto del procedente de préstamos. Los fondos propios se apuntan en el pasivo del balance de la sociedad. Traducción de la definición disponible en: http://www.lesclesdelabanque.fr/Web.... Los Fondos propios incluyen igualmente las reservas, es decir, la parte de los beneficios que no se distribuye y con los que se hace una dotación a las reservas.
- 58) IMF, Global Financial Stability Report, Restoring Confidence and Progressing on Reforms, Octubre de 2012 http://www.imf.org/External/Pubs/FT... , pág. 31
- 59) Traducción libre de, Le Capital, livre I, Œuvres I, , Karl MARX, 1867, Gallimard, La Pléiade, 1963, capítulo 31.
- 60) Como se indicó en la 4ª parte de la serie, un sector bancario de modelo cooperativo de pequeña escala debería coexistir con el sector público.
Fuente: http://tercerainformacion.es/

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