Salva Artacho
14 de Febrero 2013
Los frentes
populares se hacen para defender una situación que peligra (volvamos la vista
atrás: Frente Popular ante el peligro de la derecha anti-republicana que había
gobernado en el bienio negro, febrero de 1936).
Para
conquistar la República se necesita confluir todas la fuerzas republicanas y
progresistas en un pacto por la república (así se hizo en 1931).
La historia
y la memoria deben formar parte de nuestra formación política republicana para
no repetir errores, que sin duda cometimos, unas veces por exceso de buena fe,
otras por demasiado dogmáticos, otras por inexperiencia... Si queremos triunfar
como causa republicana no nos puede volver a ocurrir, y por ello debemos
presentarnos ante nuestro pueblo con las ideas claras y recogiendo el mayor
arco posible de adhesiones.
La república
española no será obra solo de la izquierda, porque entonces vamos a tardar
mucho, mucho tiempo, y además no todos los republicanos españoles son de
izquierda (volvamos la vista atrás a 1931 antes del 14 de abril).
La república
como sistema y forma de gobierno forma parte de la cultura política de todos
los ciudadanos progresistas (y por ende de la izquierda política, pero no
tenemos la exclusividad de la marca ), de los que han abandonado la vieja idea
de la ilustración de “todo para el pueblo pero sin el pueblo” y en
consecuencia, entre otras cosas, están/estamos contra la monarquía como remero
histórico que impide el verdadero progreso y la igualdad ciudadana ( y además
en nuestro país con la nota peyorativa y vergonzosa de ser el fruto de una
dictadura que la impuso).
La república
nos convierte en ciudadanos, abandonando la condición de súbditos, nos hace a
todos iguales en obligaciones y derechos, nos permite una verdadera
participación, nos dota de un parlamento democrático y responsable, nos abre el
acceso a una justicia desprovista de la la injusticia actual, nos obliga
defender la democracia política haciéndola extensiva a la democracia económica,
lo que nos lleva a conseguir la verdadera solidaridad.
Si esta
forma de gobierno y de sistema, la República, peligra es lo que legitima un
frente de izquierda-republicanos para defenderla en ese momento.
Yo mismo he
cometido el error de pedir un "frente popular",previo, para llegar a
la República, en algunas de mis opiniones escritas, lo que a muchos ciudadanos
aunque hartos de la monarquía y del estado de corrupción generalizada, les
puede alejar, asustar o no identificarse por entender con son posicionamientos
excesivamente radicales y que pueden abrir un clima de violencia.
Hablemos de
confluir con generosidad y respeto a los demás republicanos, a todos los
ciudadanos de progreso, a los que están hasta la coronilla de reyes, duques,
zarzuelas, sainetes de mal gusto, corruptos y de que en España el trabajo sea
una mercancía con la que juegan a su gusto y capricho banqueros y capitalistas
sin escrúpulos.
La República
es la forma de gobierno más progresista de la historia política de la humanidad,
conquistarla, ponerla en marcha, profundizarla y consolidarla es la tarea a la
que estamos los aspirantes a la condición de ciudadanos libres llamados.
Salud,
memoria y República.
Fuente: salvaartacho.blogspot.com.es

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