Roberto
Centeno, catedrático de Economía y ex alto cargo de CAMPSA
Lunes, 15 de
diciembre de 2014
Tal y como se esperaba, la estela de los negocios del
rey emérito y heredero de Franco, Juan Carlos I, no se ha borrado
siquiera después de su forzada abdicación. Según reveló este fin de
semana el catedrático de Economía, Roberto Centeno, a través de la
emisora "Radio 3W", el ex monarca, su amante Corinna y
su amigo Manuel Prado y Colón de Carvajal, percibieron una comisión de
entre “uno o dos dólares” por cada barril de petróleo que
compraba el erario público de España en los países árabes.
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ROBERTO CENTENO |
El catedrático Centeno no
tuvo pelos en la lengua a la hora de reconocer en la entrevista citada que él
estaba al tanto de las cuantías de tales comisiones, porque tenía como una de
sus funciones la de pagar los suministros de petróleo por su responsabilidad en
CAMPSA. Debido a la “intermediación” de Manuel Prado y Colón
de Carvajal, por encargo de Juan Carlos, España pagaba el petróleo
más caro, ya que ambos se llevaban una suculenta comisión.
“La cifra no la
recuerdo exactamente, pero había un sobrecoste "- declaró el
catedrático de economía. "Es decir, entre comprarlo directamente, que
estábamos hablando de treinta y tantos dólares de aquellos años -si le ponemos
la inflación ahora no sé cuánto saldría, desde luego el doble o el triple -…
Pero, en fin, había comisiones que podían oscilar entre 1 y 2 dólares por
barril y eso es una barbaridad por la cantidad de barriles de petróleo que
caben en un superpetrolero. Un petrolero de 200.000 toneladas lleva entre
1.400.000 ó 1.600.000 barriles. Entonces estamos hablando de que un petrolero
le podía producir en aquel momento un beneficio de 2 millones de dólares
del año 1979. Eso son palabras mayores”
El catedrático Roberto Centeno
era por entonces consejero delegado de CAMPSA. Tenía como función
otorgada directamente por el Consejo de Ministros la de obtener
petróleo al precio más barato posible, debido a la carencia española de
suministros energéticos, con los consiguientes riesgos de
desabastecimiento y colapso.
Con objeto de facilitar su tarea,
el catedrático Centeno dice que recurrió al embajador en Kuwait, Fernando
Schwartz.
“Él me dice:
“Oye, Roberto, sé que estáis en esta situación y yo tengo una
relación excelente con la familia Al-Sabah. Esta familia era entonces y lo es
ahora la familia del emir de Kuwait, la reinante".
Y yo le dije: “Mira
Fernando, no me toques las narices porque yo estoy harto de
recibir ofertas que son un puro camelo, así que no me hagas coger una avión,
irme a Frankfurt, coger otro avión a Kuwait y tirarme diez horas de vuelo para
que luego no…”.
Centeno continúa
describiendo sus atribuladas gestiones con Fernando Schwartz:
“Que no, que
yo te juro, te prometo…que tal y que cual. Total, que cogí y me fui".
"Y,
efectivamente, Fernando, que era un tipo serio, realmente tenía unas relaciones
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MANUEL PRADO COLON DE CARVAJAL |
muy buenas con la familia Al-Sabah y con
los directivos de la KPC, la Kuwait Petroleum Company, que
es la que tiene el monopolio porque el petróleo está nacionalizado, pertenece
al Estado. Y naturalmente está regida por un miembro de la familia Al-Sabah.
Gracias, pues, al gran oficio de Fernando Schwartz, consigo un cargamento de
150.000 toneladas, al cual le iban a seguir otros a precio de mercado, sin
comisiones”.
La operación de compraventa estaba hecha
hasta que se mezcló en ella un siniestro personaje que venía de la Casa Real
española. Con el tiempo llegaría incluso a pisar la cárcel por corrupción y
sus procedimientos judiciales se amontonaban en los juzgados. Por eso Centeno
le pregunta al ministro de Hacienda, Francisco Fernández Ordóñez,
quien era esa persona que tenía poder suficiente para impedir una transacción
petrolífera del Estado, para encarecerla con sus comisiones ilegales:
“- ¿Quién coño es Manolo Prado?
- Entonces [Fernández Ordóñez] se me queda
mirando con profundo asombro y me dice:
- “Pero Roberto, no me fastidies. ¿Que tú no sabes quién
es Manolo Prado?”.
- "Y le dije: “Te juro por mis muertos que yo
no sé quién ese Manolo Prado“.
Y me dice Paco
Fernández Ordóñez: “¡Pero tú eres un pardillo! Sabrás mucho de petróleo
pero no tienes ni idea de cómo funciona este país“.
“Pues explícamelo tú”, le dije. Y
me respondió: “Manolo Prado es la persona que tiene… no me dijo el monopolio
pero vamos… La única persona que tiene derecho a comprar petróleo en
Arabia Saudita y los Emiratos“.
Centeno se quedó patidifuso
ante Fernández Ordoñez
“Paco, según lo que tú
me estás contando, por razones que ignoro, hay un señor que tiene reservado ese
chiringuito. Explícame entonces dónde voy a buscar yo el petróleo que España
necesita. ¿Se lo pido al ayatola Jomeini, por ejemplo? ¿Tú qué crees que
pasaría si me fuera a Teherán y le pidiera que me diera un barco de crudo?”
Porque además los ayatolas habían cesado totalmente las exportaciones para
llevar el mercado a donde lo llevaron.
Y Fernández Ordóñez
respondió: “Eso me lo tenías que haber dicho”.
Y, obviamente, la operación se
truncó y Manuel Prado y Colón de Carvajal fue quien la llevó a
cabo. Pero infinitamente más costosa para para el erario público el
erario público español, pero con suculentos resultados para el monarca y sus
intermediarios.
Esta oportuna información
proporcionada por el catedrático y ex alto cargo de CAMPSA, explica cuál
es origen de la enigmática y voluminosa fortuna del ex monarca, dada a conocer
ya hace tiempo por los medios de comunicacion internacionales, que lo situan
entre los primeros lugares del ranking de los multimillonarios europeos.
Fuente: www.canarias-semanal.org
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