miércoles, 20 de febrero de 2013

CABACHEROS, PUNTO Y SEGUIDO



El pasado día 3 de febrero, en el cementerio de Moreda (Asturias) se inhumaron en un memorial erigido para ello, los restos individualizados de las 50 personas que el Foro por la Memoria recuperó de la fosa de Cabacheros, en noviembre de 2009
Memoria Histórica | Tercera Información/Foro por la Memoria | 20-02-2013 |
Aunque el círculo no está cerrado aún, en espera de las pruebas de ADN que, privadamente, se están llevando a cabo en la actualidad en un laboratorio de Madrid, los restos de las 50 personas hechas desaparecer en otoño de 1937 y enterradas ilegalmente en la cuneta derecha de la carretera que sube al puerto de San Isidro desde Cabañaquinta (Aller), ya reposan en el cementerio de Moreda. Allí, familiares y amigos pertenecientes a la Asociación por la Recuperación de la Memoria en Aller, han erigido un memorial para depositar los restos de los represaliados en el valle, no sólo los de la fosa de Cabacheros, a la que pertenecen éstos, sino a los de todos los que pudieran encontrarse en las fosas que hay identificadas en el concejo, 20 fosas más según el mapa de fosas elaborado por la Universidad de Oviedo.
Cabacheros, señalizada como fosa común desde tiempo antes por el propio ayuntamiento, fue delimitada por los arqueólogos del Foro por la Memoria previamente a la intervención que en ella se hizo en noviembre de 2009. Pero el periplo ya hacia tiempo que había comenzado.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria en Aller venía realizando un trabajo intenso de localización de familiares de desaparecidos en el valle, trabajo que les ha llevado a recuperar los nombres de más de cuatrocientas personas represaliadas en la comarca, de una u otra forma, desde el inicio de la guerra en España. Este impagable esfuerzo permitió la realización de un informe sobre lo acontecido en el caso de los enterrados en Cabacheros. Una cata realizada en 2007, con resultados favorables, aseguró la localización exacta del enterramiento.
De forma ovalada, la fosa contenía los restos óseos de cincuenta cuerpos humanos amontonados unos sobre otros: fueron 12 días los que se emplearon para su recuperación e identificación del número de cuerpos a pie de fosa (la individualización definitiva del total de los restos se realizó posteriormente en la Universidad Autónoma de Madrid por el equipo de profesor Ángel Fuentes, encargado también de la recogida de muestras a los familiares para las pruebas de ADN) y colaborador también del Foro por la Memoria. Con todo, la totalidad del enterramiento no se pudo realizar al encontrarse parte del mismo bajo la actual carretera.
La denuncia en el juzgado de Pola de Lena y la inhibición de la jueza correspondiente a abrir la investigación necesaria (su informe da como prescritos los hechos que pudieran relacionarse con el enterramiento) para esclarecer los hechos permitió, no obstante, el inicio del proceso de identificación de los restos por ADN (proceso que aún continúa, como ya se ha señalado) y la inhumación de los mismos el día 3 de febrero. Día lluvioso que significó un paso más en la relación y trabajo común entre las asociaciones Foro por la Memoria y Memoria Histórica en Aller en el valle.
Al acto en el cementerio de Moreda acudieron representantes de Izquierda Unida, de la Fundación Domingo Malagón –promotora de la acometida de la fosa- y del Ayuntamiento, así como amigos y familiares de los desaparecidos. Para ellos hubo palabras de apoyo firme de seguir trabajando para la recuperación del resto de fosas aún no intervenidas en el Concejo y su identificación definitiva. Las intervenciones correspondieron al propio alcalde de Aller, David Moreno, que animó a los asistentes a ”aunar fuerzas y luchar, ahora más que nunca, por los derechos conseguidos. No se puede dar ni un paso atrás”; del presidente de Foro por la Memoria, Fco. Javier Moreno, quien aseguró que ”nuestro objetivo ahora es poner nombre a todos los que defendieron la libertad y perdieron la vida por ello”; y Antón Saavedra, ex diputado del Parlamento asturiano. También acudió a la cita José Manuel Robledal, allerano que tiene varios familiares desaparecidos, que señaló que cuando muera “quiero que mis cenizas se guarden también con los restos de los de Cabacheros.”
Un grupo de gaiteros entonaron el himno de Riego, con el que se cerró un acto sencillo la vez que trascendental.

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