La CNT se solidariza y apoya la huelga de hambre que varios trabajadores de
Telefónica han llevado a cabo en Barcelona
Con esta huelga de hambre estos compañeros
reivindican la readmisión en sus puestos de trabajo de Marcos y Maricruz.
España |
Tercera Información | 01-12-2012 |
Marcos y
Maricruz fueron despedidos por la multinacional Telefónica aplicándoles la
modificación legal incluida en la reforma laboral del 2010 por la que se
reducían los límites de bajas médicas que una persona puede sufrir en un
periodo de tiempo.
Ambos despidos
han sido declarados improcedentes por los tribunales. El de Maricruz por un
juzgado de lo social de Madrid y el de Marcos por el Tribunal Superior de
Justicia de Cataluña. En último caso el Juzgado de lo Social lo había declarado
nulo por considerar que el despido vulneraba el derecho fundamental de Marcos a
la acción sindical.
La empresa,
en aplicación de la legislación laboral tan favorable a ella, ha optado en
ambos casos por la indemnización y la no readmisión de las dos personas
despedidas.
Estamos ante
un claro caso de abuso y arbitrariedad empresarial. Estas dos personas
estuvieron de bajas médicas estimadas, firmadas y controladas por los servicios
médicos del sistema público de salud y la cantidad de días ni siquiera
superaban el exiguo tope máximo establecido legalmente. Por eso han sido
declarados improcedentes.
Pero están
en la calle. Mientras Maricruz y Marcos están sufriendo la insensible canallada
de unos ejecutivos que arbitrariamente decidieron su despido y que se niegan a
reconsiderar su decisión. Otros, como Undangarín o Zaplana, son contratados a
cuerpo de rey por Telefónica sin que nadie sepa a que se dedican. Los
ejecutivos de Telefónica se muestran duros como el pedernal con el débil pero
sumisos y obedientes como lacayos con el poderoso.
Es hora de
que se readmita a estas dos personas en sus puestos de trabajo. Las grandes
proclamas contra las últimas reformas laborales han de concretarse en luchas
particulares como esta. Marcos y Maricruz han sufrido en sus carnes esas reformas,
han sido víctimas del poder y de los instrumentos que esa nueva legalidad le
otorga a la empresa. De manera que la mejor forma de decir “no a la reforma
laboral” es arremangarse en conseguir su readmisión.
Nadie de los
que estamos en contra de las medidas que el poder nos está imponiendo podemos
quedar de brazos cruzados ante el despido de estos dos compañeros. Cada uno de
nosotros debemos aportar nuestro grano de arena para conseguir su readmisión.
Si nos tocan a uno, nos tocan a todos.

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