Fiocho, álter ego del artista, quería reproducir un remix del himno
del PP con el Cara al Sol tras una misa en Quijorna
La acción, pretendidamente artística, surge a raíz de la
celebración en ese Ayuntamiento de un mercadillo ultraderechista en septiembre
de 2013
El paquete en el que se escondía el reproductor fue confundido con
una bomba
02/08/2014 - 20:16h
El
reproductor musical usado para la acción artística / Fiocho
El Juzgado de Instrucción número uno de Móstoles juzgará
previsiblemente en 2015 a Fiocho, pseudónimo
bajo el que se esconde un joven artista de 29 años. La razón: haber puesto en
una iglesia de Quijorna (Madrid) un reproductor musical programado para que,
tras la misa del 12 de octubre de 2013, sonase un remix del himno del PP con el
Cara al Sol.
La acción artística había surgido en la mente del
madrileño como denuncia al mercadillo ultraderechista que el Ayuntamiento había
organizado en septiembre de ese mismo año en un colegio público de la
localidad. Su intención era que el reproductor, escondido en una bolsa tras un
confesionario, hiciese sonar la melodía tras la finalización de la homilía,
"sin interrumpir la ceremonia".
El intento de perfomance se truncó por la intervención
de terceros que, tras descubrir la bolsa, avisaron a las autoridades creyendo
que se trataba de una bomba. Los Tedax procedieron al desalojo de la iglesia y,
finalmente, confirmaron que no se trataba más que de un aparato musical.
La Guardia Civil abrió una investigación para
esclarecer los hechos, que se ha saldado con la detención de Fiocho y otras
tres personas. El artista, que quedó en libertad con cargos tras haber pasado
un día en el calabozo, asume todas las culpas. "El único responsable de la
acción soy yo, las otras tres personas no han tenido nada que ver, eran meros
espectadores", ha reconocido el artista en conversación con eldiario.es.
Aunque la acusación formal habla de un delito contra
los derechos y las libertades públicas por la interrupción de una ceremonia
religiosa (que podría acarrearle una pena de entre 3 meses y 6 años de
prisión), los informes que la Guardia Civil ha filtrado a los medios lo
vinculan a él y a los otros tres acusados con un "grupo radical" de
nombre Comando 28.
"Comando 28 es un producto de mi imaginación"
"Comando 28 no existe, es un producto de mi
imaginación, un fake creado con el propósito de amparar esta performance
artística", aclara Fiocho. Sin embargo, varios medios dieron por buena la
versión de los cuerpos de seguridad del Estado, que se apoyaban principalmente
en que la acción había sido recogida en varios blogs de colectivos
antifascistas.
El artista, que realiza su doctorado en Arte en Acción
en una universidad madrileña, denuncia que buscaron en internet información
"pero desecharon aquella que avala mi versión y mi carrera
artística". Fiocho pertenece a varios colectivos artísticos, como El gato con moscas o FM, con los que ha desarrollado parte de su
carrera.
Tal es así que para su identificación dieron por buena
una imagen que, como explica el propio artista, "es un montaje fotográfico
en el que mezclo rasgos de mi cara con el de otras personas, y que ha sido
usado como personaje en una de mis acciones artísticas".
Fotomontaje usado por la Guardia Civil para el
reconocimiento de Fiocho
Fiocho cuenta en conversación telefónica con eldiario.es que
en todo momento le dejó claro a la Guardia Civil su versión de los hechos,
"pero los que llevaban la voz cantante insistían en intentar vincularme
con movimientos antifascistas". "Nuestro propósito estaba alejado de
lo que venden ciertos medios", se queja el acusado.
Algunos medios de comunicación han apuntado desde ha formado
un nuevo grupo terrorista hasta que su intención era simular un explosivo para
sembrar el caos. "Parece que hay interés por crear grupos
terroristas", expresa Fiocho.


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