Carlos Taibo habla sobre ‘Que no se apague la luz. Un diario de campo del
15M’ Incluimos el video ‘15M un año después’
Entrevistas
| Pedro Maceiras - Rebelion.org | 19-12-2012 |
¿Qué has
intentado hacer con este nuevo libro?
Creo que
tenía que aprovechar la condición de observador privilegiado de una realidad
tan sugerente como es el 15-M, y que era una tarea interesante la de recoger
ideas y debates con los que he tomado contacto al calor de muchas de las
asambleas populares del movimiento. En ese sentido, mi propósito ha sido
utilizar esos conocimientos, en su caso esas intuiciones y anécdotas, para
levantar acta de lo que yo entiendo que es hoy el movimiento del 15 de mayo.
El libro,
¿es en realidad un ‘diario de campo’?
No.
Interpretemos lo del diario de campo como una metáfora. Yo no he llevado nunca
un diario de lo que acontecía en las asambleas populares. Me guío, sin más, por
mi memoria, a buen seguro que interesada.
Has
acompañado al 15-M durante un año y medio. ¿Cuáles son a tu entender los
cambios principales que se han registrado en su condición?
Creo que han
sido tres. El primero se produjo al desmantelarse las acampadas, en junio de
2011: la expansión del movimiento en la forma de asambleas de barrios, ciudades
y pueblos perfiló una realidad mucho más compleja que la del momento inicial.
El segundo se ha verificado con el paso del tiempo: muchos de los jóvenes que,
integrantes de las clases medias en activo proceso de desclasamiento, en inicio
defendían propuestas meramente ciudadanistas hoy abrazan un discurso claramente
anticapitalista. El tercero nos habla, en fin, de una creciente apuesta de las
activistas por la creación de espacios de autonomía autogestionados y
desmercantilizados, mucho más allá de los Estados del bienestar y del juego
institucional.
¿En qué
estás pensando cuando hablas de espacios de autonomía?
En
realidades como las que ofrecen los grupos de consumo, las cooperativas
integrales, muchas de las ecoaldeas, las fórmulas de banca ética y social, o,
por proponer un ejemplo, más, el incipiente movimiento de trabajadores que se
hacen con la dirección de sus empresas en régimen cooperativo-autogestionario.
Creo que la perspectiva de la expansión de la autogestión es hoy mucho más
hacedera que la que aportan las fórmulas socialdemócratas tradicionales.
¿Crees que
el 15-M es un movimiento anticapitalista?
Creo que la
mayoría de sus integrantes abrazan esa perspectiva. Esto es, y por decirlo de
otra manera, que no se contentan con contestar el neoliberalismo: van al núcleo
de lo que suponen el trabajo asalariado, la mercancía y la explotacíón.
En tu libro
no ocultas, sin embargo, las carencias del movimiento.
Sería
imperdonable hacerlo. Y ello al menos en dos sentidos. Es evidente, por lo
pronto, que el 15-M tiene una presencia reducida en el mundo del trabajo y en
el mundo rural. Como lo es, en otro plano, que no siempre otorga el relieve que
merecen a la lucha de las mujeres, a los derechos de las generaciones venideras
y a los habitantes de los países del Sur.
Utilizas a
menudo el adjetivo ‘libertario’ para describir al 15-M.
No es
exactamente así. Lo que suelo decir es que para explicar un rasgo fundamental
del 15-M hay que invocar un impulso libertario, como es el que da en defender
orgullosamente la asamblea, la democracia directa, la autogestión y el rechazo
de los liderazgos. Siempre he señalado que a mi entender, y para describir todo
eso, es preferible el adjetivo ‘libertario’ al mucho más ideológico
‘anarquista’. Me quedo con las gentes que en virtud de su experiencia vital han
sabido percatarse de las lacras que acarrean la delegación, las separaciones o
los liberados en organizaciones que dicen luchar por la emancipación.
¿Consideras
cerrada la posibilidad de que el 15-M se convierta en un partido?
Un
movimiento es lo que quieren sus integrantes, y yo no soy quien para dar por
cerrado nada. Simplemente creo, como tantas otras personas, que, de convertirse
en un partido, el 15-M perdería muchas de sus virtudes. Esto aparte, no hay
ninguna garantía de que no acabase por reproducir las taras que suelen
acompañar a los partidos al uso. Así las cosas, me quedo con lo que significa
que la delegada del Gobierno en Madrid, la pulida señora Cifuentes, lleve
muchos meses buscando un interlocutor en el 15-M… Afortunadamente no lo
encuentra.
¿Y cuáles
son esas virtudes que atribuyes al movimiento?
Ha permitido
gestar una nueva identidad contestataria, ha abierto espacios de rencuentro de
personas que estaban alejadas, ha hecho posible que reaparezcan debates que el
sistema había conseguido arrinconar, le ha dado alas a muchas iniciativas
acompañantes y, por encima de todo, ha facilitado que las gentes descubran que
pueden hacer cosas que un par de años atrás parecían estar fuera de su alcance.
No me parece poco.
A tu
entender, ¿qué es lo que distingue al 15-M de otras muchas realidades?
Más allá de
sus formas de hacer y organizarse, creo que el 15-M ha decidido contestar con
firmeza la lógica de la competición y contraponer orgullosamente la de la
solidaridad. En un segundo terreno, creo que es un movimiento mucho más
consciente de lo que supone el riesgo del colapso que está a la vuelta de la
esquina.
Que no se
apague la luz. Un diario de campo del 15-M, de Carlos Taibo, Catarata, Madrid,
2012. http://www.catarata.org/libro/mostr...
Carlos ha
publicado varios libros sobre el 15-M: Nada será como antes, El 15-M en sesenta
preguntas, ¡Espabilemos! Argumentos desde el 15-M (junto a otros autores) y
éste último http://www.carlostaibo.com/libros/
Sus
artículos en Rebelión http://www.rebelion.org/autores.php...

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