El papa Francisco hizo una llamada a “la
redistribución legítima de los beneficios económicos” argumentando que la
Biblia exige un sistema económico que se ocupe de “los más pobres y los más
excluidos”.
El
comentario fue hecho el viernes en una reunión de los líderes de los organismos
de las Naciones Unidas, encabezada por el secretario general de la
organización, Ban Ki-Moon, informa Vatican Radio. Al reflexionar sobre los
futuros objetivos de la ONU para el desarrollo sostenible, el primer papa
latinoamericano pidió a los presentes que se resistan a participar en “una economía
de exclusión” y que se esfuercen por tener “un impacto real en las causas
estructurales de la pobreza y el hambre”.
“En el caso
de la organización política y económica global, aún queda mucho por lograr, ya
que una parte importante de la humanidad continúa excluida de los beneficios
del progreso y, de hecho, es relegada a la condición de ciudadanos de segunda
clase”, declaró el pontífice.
De argumento
le sirvió la historia bíblica de Zaqueo, un rico y probablemente corrupto
publicano (entre los romanos, un recaudador de impuestos) que cambió
drásticamente su actitud económica tras encontrarse con Jesucristo. Según el
Evangelio de Lucas, Zaqueo, vencido por la bondad de Cristo, prometió dar la
mitad de sus bienes a los pobres y devolver a todos los que había defraudado
una cantidad de dinero cuatro veces mayor.
“Zaqueo tomó
una decisión radical de partición y justicia, porque su conciencia se había
despertado por la mirada de Jesús. Este mismo espíritu debería estar al
principio y final de toda actividad política y económica”, comentó el
pontífice.
RT

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