El Matadero proyecta el documental 'Llach: La revolta permanent', que rememora a través de la voz del cantautor la represión a tiros de la huelga obrera de 1976
PÚBLICO Madrid 06/09/2014 08:00 Actualizado: 06/09/2014 08:41
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Cartel
del documental 'Llach
: La revolta permanent'.
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"No habrá nunca Transición acabada hasta que se pida perdón a las
víctimas". Treinta años después de la matanza de Vitoria, Lluís Llach
volvía a poner el grito en el cielo ante el silencio de las autoridades
españolas. Lo hacía en la ciudad que asistió el 3 de marzo de 1976 a una
carnicería a manos de las fuerzas del orden, que no dudaron en lanzar gases
lacrimógenos dentro de una iglesia repleta de trabajadores, pero también de
estudiantes y niños, que fueron recibidos en el exterior por una tormenta de
tiros.
Murieron cinco personas por impacto de bala, mientra que un centenar
resultaron heridas. Fraga, ministro de la Gobernación, y Martín Villa,
titular de Relaciones Sindicales, visitaron el día siguiente a los heridos.
"Para rematarlos", clamaban las familias de aquellos obreros que se
habían reunido en la iglesia de San Francisco de Asís durante una huelga para
reclamar mejores condiciones de trabajo.
Hasta entonces, los templos habían sido un lugar sagrado, pero en este
caso la policía no dudó en violar aquella parroquia del barrio de Zaramaga
donde se se celebraba una asamblea. "Que este triste ejemplo sirva de gran
lección para todo el país en los meses próximos", llegó a declarar Fraga,
dispuesto a evitar por todos los medios la extensión de la protesta a otras
urbes. La grabación de las conversaciones entre los agentes, que reconocen la
"masacre", ponen los pelos de punta: "Que manden fuerza aquí, que
hemos tirado más de 2.000 tiros, cambio".
El cantautor catalán compuso en homenaje a las víctimas Campanades a
morts, la canción que cierra el documental Llach: La revolta
permanent (Lluís Danés, 2006), que recuerda los trágicos sucesos
tres décadas después de la mano de sus protagonistas y del propio Llach, cuya
semblanza biográfica gira en torno a la matanza. Así, se mezclan las imágenes
del caos en las calles de Vitoria antes y después de la asamblea de
trabajadores con fragmentos de la vida del mito catalanista, que se planta
frente a un piano para rememorar aquella rabia, todavía latente en los
familiares de los muertos que pasan frente a la cámara.
El documental, que recoge el conmovedor concierto que daría en el
trigésimo aniversario en el pabellón Fernando Buesa de Vitoria, donde Llach
carga contra "un acto de terror del Estado", se
proyectará este domingo en el Matadero de Madrid. La Sala Azcona también
acogerá un coloquio conducido por Juan Carlos Monedero. La entrada es
gratuita hasta completar aforo.
Fuente: www.publico.es

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