sábado, 1 de febrero de 2014

SALARIOS Y EMPLEO

La ortodoxia económica predominante, que es la que sustenta la práctica de los organismos internacionales, ha dado un giro desde la década de los ochenta del pasado siglo volviendo a defender presupuestos prekeynesianos, basados, por tanto, en el fundamentalismo de mercado.
nuevatribuna.es | Por Carlos Berzosa |  31 Enero 2014 - 14:59 h.
Sistema Digital | La troika, sobre todo el FMI, vuelve a insistir en la necesidad que tiene la economía española de que se lleven a cabo reformas y se propone, básicamente, que hay que profundizar aún más de lo que ya se ha hecho en bajar los salarios y abaratar el despido. Se considera que de no ser así el desempleo seguirá siendo elevado. La vinculación entre el mercado laboral y el elevado desempleo es errónea, y han sido varios los economistas que han cuestionado estos principios. La tasa de paro tan alta que se da en la economía española se debe, en gran parte, a la estructura productiva y no tanto a un mal funcionamiento del mercado laboral.
Para tratar el problema del empleo hay que rescatar el artículo de Kalecki de 1943 y que ha sido publicado por la Revista de Economía Crítica, digital, en el número 12. Un autor como Krugman también lo ha mencionado recientemente y considero que es de suma importancia volver a leerlo, sobre todo en la coyuntura por la que se atraviesa. Resulta muy sintomático el primer párrafo: “Una mayoría considerable de los economistas opina ahora que, aun en un sistema capitalista, el pleno empleo puede alcanzarse mediante un programa de gastos del Gobierno, siempre que haya un plan suficiente para emplear toda la fuerza de trabajo existente y siempre que puedan obtenerse dotaciones adecuadas de las materias primas extranjeras necesarias a cambio de exportaciones”.
Se puede suponer que este principio seguido de un razonamiento que hace con gran precisión a lo largo del escrito ya no tiene vigencia hoy, sobre todo por los cambios habidos en la economía mundial, lo que ha hecho que ahora la mayoría de los economistas no opinan como en 1943, sino que por el contrario el grueso de la profesión detesta el exceso de gasto público. Sin embargo, como pone de manifiesto Mario Nuti en la magnífica introducción que hace a este artículo de Kalecki en el mismo número de la revista: “En resumidas cuentas, el ciclo político de Kalecki sigue vigente y es de actualidad. El hecho de que la ortodoxia macroeconómica no comparta la idea de que el pleno empleo es posible, al menos con la misma unanimidad que en 1940, puede ser considerado una excentricidad propia de economistas disidentes cuyas fantasías sobre la eficiencia de los mercados han sido rotundamente invalidadas por la actual crisis mundial”.
En efecto, la ortodoxia económica predominante, que es la que sustenta la práctica de los organismos internacionales, ha dado un giro desde la década de los ochenta del pasado siglo volviendo a defender presupuestos prekeynesianos, basados, por tanto, en el fundamentalismo de mercado. Esto es lo que sucede también en la concepción que tienen acerca del mercado laboral. Ante este predominio se alzan voces disidentes, pero que han pasado de ser mayoría en la profesión a encontrarse en minoría.
Los discrepantes con estos principios, sustentados en la economía neoclásica, son muy diversos. Así, van desde los que no cuestionan, como es el caso de Rodrik, los supuestos teóricos del pensamiento principal, pero, sin embargo, se alejan de este pensamiento a la hora de plantear la política económica, pues se considera que de una teoría no se deduce la misma política económica. El libro de Rodrik Una economía, muchas recetas (Fondo de Cultura Económica, 2011) es un ejemplo de ello. En la misma línea, neokeynesiana, se sitúan Krugman y Stiglitz, aunque estos autores critican cada vez más los supuestos neoclásicos, y han descubierto tarde las importantes aportaciones de Minsky y de Kalecki.
Otros disidentes se consideran discípulos de Keynes, pero consideran que en ningún caso, se puede compatibilizar esta teoría con la economía neoclásica, son los poskeynesianos, El precursor de esta corriente crítica con la economía neoclásica es Kalecki, que se anticipó a las ideas de Keynes propuestas en la Teoría general. Las dos aportaciones tienen coincidencias, pero también se dan diferencias entre estos dos grandes economistas del siglo XX, y que la ortodoxia se empeña en enterrar. Sin lugar a dudas, el olvido de los grandes maestros es lo que está haciendo a la economía convencional ser tan errática. Además, se pueden añadir a esta lista de disconformes con el pensamiento económico dominante a los institucionalistas, seguidores de Veblen, estructuralistas y, por último, los defensores de la economía radical, marxistas y posmarxistas.
Los discrepantes con la economía convencional, aunque muy numerosos, no dejan de ser una minoría en el mundo académico, que se encuentra dominado por un pensamiento económico que explica las excelencias de la economía de mercado y de la eficiencia de los diferentes tipos de mercado, sin diferenciar en la mayor parte de los casos la diferente naturaleza de estos. A pesar de que la crisis ha cuestionado estos principios y ha resquebrajado las posiciones teóricas de la corriente principal, la mayoría de los economistas que se encuentran defendiendo estos principios, siguen ahí como si nada hubiera pasado y como si la crisis no afectara a la teoría que explican en las aulas y que difunden en sus escritos.
Las contribuciones de los autores que nadan contra corriente son numerosas y en ellos se rebaten las proposiciones del FMI y otros organismos internacionales. Un ejemplo de ello se tiene en el libro al que hacía mención en el artículo anterior ¡Actúen ya! Un manifiesto global para recuperar nuestras economías y salir de la crisis (Deusto, 2014). En este libro James K Galbraith escribe: "Se ha demostrado que una mayor igualdad salarial (hasta cierto punto) resulta ser favorable a un aumento del empleo; por consiguiente, las medidas que reducen la desigualdad en las estructuras salariales pueden contribuir a la eficiencia económica (mediante el aprovechamiento completo de los recursos humanos) y también la competitividad: Los países escandinavos han comprendido esto y lo han convertido en un pilar de su desarrollo durante décadas”.
Por lo que hace referencia al tema que aquí se trata es muy útil el artículo del alemán Heiner Flassbeck “Mercados laborales y desarrollo económico” en el que mantiene la tesis que defiende con rigor sobre que los salarios reales no determinan el empleo, sino que éste viene determinado por el crecimiento. De modo que se puede deducir, que mal lo tiene la economía española si no es capaz de crecer para generar empleo. Las propuestas del FMI lo que hacen es generar más desempleo, desigualdad y pobreza. En todo caso, añado, que si bien es válido que, en el contexto en el que estamos, el empleo depende del crecimiento, es fundamental también plantearse la naturaleza de ese crecimiento, que no conduce necesariamente al desarrollo humano.







DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA: EN EUROPA ¡SI SE PUEDE!

Dina Bousselham | Politóloga, Master en Estudios de América Latina (IHEAL Paris)
nuevatribuna.es | 31 Enero 2014 - 12:38 h.

Durante mi paso por la facultad he tenido muchas asignaturas, muchos profesores que (de mejor o peor manera) nos han ido enseñando a pensar. Algunos te dejan marcado para siempre, otros pasan desapercibidos. Pero no deja de ser todo parte de la teoría. Cuando aterrizas en la práctica, la política, las relaciones de poder son muy diferentes y complejas de lo que nos explican en un manual. Entra en juego muchos otros factores, más humanos, otras veces más salvajes (si, el hombre es un animal político) que te hacen repensar todo lo que has ido absorbiendo en la Universidad.
En diciembre tuve la oportunidad de ir como invitada al Congreso del PIE (grupo conformado por los partidos de izquierda europea, nacidos en 2004 con el fin de unir las formaciones socialistas, comunistas y ecologistas de toda Europa y hacer frente común ante las formaciones socialdemócratas y conservadoras) y con ello pude ver in situ las dinámicas de poder.
Los discursos, la toma de decisión, los contactos y apoyos, el trabajo, esfuerzo y dedicación de todos, las reuniones y encuentros sin fin, la alegría y el convencimiento de estar luchando por unos ideales, el respeto hacia otros que piensan diferente pero comparten un mismo sentido común.  Me emocioné con el discurso (parecía una clase magistral traído desde la teoría y llevado a la práctica de manera brillante a través de su desarrollo de 4 ejes con los que la izquierda debería aprender a caminar) de Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia.
Me entusiasme también con el discurso de Alexis Tsipras (Syriza), que pocas horas después iba a salir elegido como candidato del PIE a ocupar la presidencia de la Comisión Europea. Pude ver también como el PdG (Parti de Gauche) se desvinculaba temporalmente del PIE por coherencia política. Porque el Partido Comunista Francés, liderado por Pierre Laurent había tendido una mano a los socialistas en la lista electoral municipal de Paris. El “fatal error” de algunos partidos de izquierda.
También asistí al acercamiento (y firma posterior de un manifiesto común) entre diversos partidos que compartían el ideal “Ecosocialista”. Una forma de reivindicar una nueva relación metabólica entre el ser humano y la naturaleza, sin caer en la lógica de la economía verde, hipócrita con el ecologismo. Pero sabemos que es imposible construir ese nuevo orden respetuoso de los ecosistemas naturales en el marco del capitalismo. Capitalismo que tiene como motor fundamental el lucro y la incesante acumulación de capital (sin fin), que no puede armonizar con los ritmos de la naturaleza. Aprendí muchas más cosas. Pero sobre todo salí convencida del momento político actual, y que ya no hay más margen de error.
Es hora de que la izquierda europea sea capaz de devolverle la ilusión a los ciudadanos, de convertir la indignación de los de abajo en esperanza. Que el discurso teórico pueda verse plasmado en políticas concretas, en la práctica. Y para que eso suceda debemos recuperar el concepto de democracia. La bandera de la izquierda siempre ha sido justicia, la igualdad, la participación. Es hora de conquistar las instituciones europeas e izar esa bandera, nuestra bandera. Pero sin dejar de tener presente que la democracia es mucho más que unas instituciones. Es mucho más que votar y elegir el Parlamento. La democracia son valores, principios que ayudan a entender (y forjar) nuestra visión del mundo. Y es fundamentalmente práctica, acción colectiva, participación en la administración de los espacios comunes… espacios comunes que incluyen el derecho a la sanidad, la educación, el trabajo y la protección de la naturaleza.
Hoy Europa puede ser un buen campo de batalla para recuperar esos valores, recuperar la democracia y construir una Europa de los pueblos. Al igual que la Universidad sólo te enseñar la política desde la teoría sin conectar con la realidad política, la izquierda debe aprender a plasmar la teoría sobre el modelo de Europa que quiere construir. Y al igual que algunos profesores han marcado mi trayectoria académica, espero que el proyecto “Podemos” de Pablo Iglesias (en España) pueda marcar a la izquierda europea conectando con los de abajo. Demostrando que ¡si se puede!.


DE REPENTE, UN EXTRAÑO. JOHN SCHLESINGER (1990)

Artículos de Opinión | Paco Perez | 31-01-2014 |
En mayo se celebran alecciones al parlamento europeo también en Gamonal, en el Raval, en Vallecas, en el campo andaluz y allí donde se han desatado mareas de todas las tonalidades y colores. Aunque la cámara de Estrasburgo adquiere formalmente mayores competencias, tampoco conviene hacerse demasiadas ilusiones sobre la capacidad de maniobra de los futuros eurodiputados: El gobierno alemán y el BCE seguirán marcando el paso de esta Unión "neoliberal" Europea. No obstante, estos comicios tienen una capital importancia para los castigados sin postre: Los pueblos del Sur de Europa. Españoles, portugueses, italianos, chipriotas y griegos, necesitamos evidenciar nuestro rechazo rotundo al austericidio y al papel que se nos quiere relegar desde Berlín, Bruselas y los parqués de los mercados de valores: ser mano de obra "low cost", una especie de zona económica especial sin apenas derechos laborales, sin estado social y sin democracia efectiva. En el caso español, además, tenemos la ocasión de tomar la temperatura a un enfermo que en la calle, en las instituciones y en los juzgados parece terminal. Me refiero al régimen surgido de la restauración de 1975, el sistema bipartidista que lo sostiene y la casta política y financiera, convertida ya en chusma por la percepción de corrupción y expolio generalizado. El virus detectado el 15 de mayo de 2011 va mutando y ataca al sistema en el momento y el sitio mas insospechado, como hemos podido ver recientemente. Sus efectos han puesto al descubierto las vergüenzas que se esconden tras el andamiaje del edificio del Estado y todo lo que de él se desprende, como instituciones, poderes fácticos, partidos y sindicatos, nos parecen extremadamente rancios. Mientras tanto las élites políticas siguen sin darse por enteradas.
Y sin embargo, si no lo remediamos, parece que estamos abocados al titular del día siguiente del recuento de los votos: "Retroceso moderado de los dos grandes partidos e insuficiente avance de Izquierda Unida y de las pequeñas coaliciones electorales". En definitiva un éxito incontestable para los que a derechas y a izquierdas, siguiendo al príncipe de Lampedusa, se empeñan en que las cosas cambien lo imprescindible para que continúen más o menos igual. Yo, al menos, no tengo ninguna duda: El inmovilismo, que no me cuente entre sus filas. Ha tenido que ser una iniciativa de profesores universitarios, activistas de los movimientos sociales y militantes anticapitalistas quienes pongan sobre la mesa lo evidente: la necesidad de sumar todas las fuerzas de los que compartimos el rechazo a las medidas de austeridad, abrir un proceso constituyente y oponerse a naturaleza neoliberal de la Union Europea: "Mover ficha, convertir la indignación ciudadana en cambio político". Confieso que este título es casi lo único que he leído del manifiesto de PODEMOS que me dispongo a firmar. Me basta ante tanto "tran tran" y tanta atrofia.
Conozco bien al compañero Iglesias , "le duele la cara de ser tan guapo", y como le conozco, también se que no es ningún cretino. No creo que que se considere a sí mismo como portavoz unipersonal del pueblo descamisado, ni tan siquiera un Beppe Grillo castizo. Estaremos atentos por si acaso. Pero hasta sus críticos tienen que reconocer, que en los últimos años ha defendido con más pasión y lucidez que nadie la oposición al sistema, aprovechándose para ello de los medios de comunicación de masas. Es precisamente la notoriedad alcanzada, lo que Pablo Iglesias pone al servicio de un proyecto, que se propone agitar las estancadas aguas de la izquierda política. Nos pide 50.000 firmas antes del 8 de Febrero para tomar la decisión definitiva de seguir adelante con un proceso, que en todo caso tendría que resolverse mediante el vértigo del ejercicio de la democracia directa. Voy a ser práctico por una vez en mi vida: mi firma no le va faltar, ni la de muchas compañeras y compañeros que me consta me van a acompañar en esta mínima inversión inicial que se nos pide. Luego ya veremos, como dice el Cholo Simeone: "partido a partido".
Admito, por último, el atrevimiento de los promotores de la iniciativa, empezando claro está, por Pablo Iglesias. Pero he reparado que es precisamente la osadía, lo que he venido practicando desde siempre. No se me van a despertar los celos cuando la practiquen los demás. Pablo Iglesias ha recorrido los platós de las televisiones en horarios de máxima audiencia para denunciar la estafa y a los estafadores. Ha sido como un inquilino en casa ajena. En la película de Schlesinger que da nombre a este artículo, una pareja acomodada alquila el apartamento de abajo a un hombre aparentemente inofensivo que terminará convirtiéndose en una pesadilla. Un argumento así lleva inherente el suspense.




DANIEL RAVENTÓS: “LA RENTA BÁSICA ELIMINARÍA CASI DE GOLPE LA POBREZA”

Publicado en 1 febrero, 2014 por victorjsanz
Daniel Raventós (Barcelona, 1958) tiene a sus espaldas una larga tradición de izquierdas, compartida con su condición de profesor en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona. En las dos últimas décadas se ha convertido además en uno de los referentes mundiales de la Renta Básica (RB), una idea con raíces históricas que ha resurgido ahora con fuerzas renovadas como respuesta ante la crisis.
Del 31 de enero al 1 febrero, se celebra en San Sebastián el XIII Simposio de Renta Básica mundial.
La RB consiste en una asignación monetaria incondicional a toda la población. O lo que es lo mismo, una paga mensual por cuenta del Estado y por el mero hecho de ser ciudadano. La “idea”, según Daniel Raventós, beneficiaría a la gran mayoría de la población y ayudaría de entrada a eliminar “casi de golpe” la pobreza. De paso, serviría para imprimir un giro en la política económica de los últimos lustros, que ha estado al servicio exclusivo de los más ricos.
Los suizos esperan ya la fecha para someter la RB a votación en un referéndum, mientras más de 280.000 firmas han respaldado recientemente la iniciativa ciudadana europea por una renta básica universal. En San Sebastián se celebra el 31 de enero y el 1 febrero el XIII Simposio mundial que volverá a poner la audaz propuesta en candelero.
Tú mismo recordabas recientemente lo que Arthur Clarke decía de las tres fases de cualquier nueva idea… La primera: es una locura y una pérdida de tiempo. La segunda: es posible pero no vale la pena. Y la tercera: ya te dije desde el principio que era una buena idea. ¿En qué fase está exactamente la renta básica?
Me gustaría decirte que casi en la tercera, pero no. Digamos que estamos aún entre la primera y la segunda. No toda la gente piensa como Orwell, cuando dijo en 1938: “No es posible para ninguna persona racional vivir en una sociedad como la nuestra sin deseos de cambiarla”. Y la Renta Básica es una forma de cambiar al menos algunos aspectos especialmente degradantes de la sociedad.
¿Estamos acaso en el mejor o en el peor de los momentos para reclamar la Renta Básica? ¿Hasta qué punto la crisis y las políticas de austeridad la han puesto en la picota?
Los partidarios de la RB siempre pensamos que sería una buena medida en momentos de bonanza económica. Pero la situación en la que estamos ahora, como resultado no sólo de la crisis sino de las medidas de política económica que la han acompañado, la hacen si cabe más necesaria y perentoria… En situaciones de pérdida de empleo como la que tenemos, la RB podría ayudar a que la situación fuera menos apremiante para muchos. También fomentaría las posibilidades de auto-ocupación. Como un ingreso regular, permitiría también planificar y ahorrar, y sería una herramienta formidable contra algunas de las formas de exclusión más extendidas, como el acceso a la vivienda. También serviría para estabilizar el consumo, y evitar de este modo la ampliación de las brechas de desigualdad económica y social.
La Renta Básica es una forma de cambiar al menos algunos aspectos, especialmente los más degradantes de la sociedad.
¿Y quién haría el trabajo peor remunerado?
Ese sería curiosamente otro efecto de la RB, que ayudaría a que los trabajos mal pagados estuvieran mejor remunerados.
Pero los críticos de la Renta Básica alegan que serviría para desincentivar el trabajo y crear una clase “ociosa”….
Las críticas han venido tanto de la izquierda como de la derecha. Que no se puede financiar, que sería un pretexto para desmantelar el estado del bienestar, que relegaría a las mujeres al hogar, que muchos preferirían no trabajar… La gente se confunde mucho en este punto. Hay estudios que demuestran curiosamente lo contrario: con una RB, habría más motivación para buscar trabajos asalariados más ajustados a la formación profesional o a los gustos de cada uno… Eso sí, está claro que la RB resulta molesta para quienes necesitan que una inmensa mayoría esté atemorizada ante la posibilidad de perder su empleo. Es lo que el economista M. Kalecki llamaba “el efecto disciplinador del trabajo”.
¿Quién ganaría y quién perdería con la renta básica?
Ganaría la sociedad en su conjunto. La cantidad de renta básica estaría por encima del umbral de la pobreza y sustituiría a cualquier prestación pública monetaria inferior. Eso garantizaría un mínimo de ingresos por persona que le permitiera al menos afrontar las necesidades más urgentes.
Si alguien está en el paro y cobrando 800 euros. ¿Cómo quedaría su situación con la renta básica?
Pongamos que la RB es de 650 euros al mes. Si cobras 800 de asignación pública, sigues cobrando 800. No ganas ni pierdes nada. Si no vives con nadie más, no hay nada más que añadir… La persona que más gana sin duda es la que no tiene nada, pues ganaría 650 euros limpios. Quienes perciban hoy por hoy una asignación pública de 500 euros, con la misma renta básica hipotética de la que estamos hablando, ganaría 150 más todos los meses.
La Renta Básica consiste en una asignación monetaria incondicional a toda la población. O lo que es lo mismo, una paga mensual por cuenta del Estado y por el mero hecho de ser ciudadano.
¿Pero de dónde saldría el dinero para costearla? ¿No habría acaso que subir los impuestos y aumentar el gasto público?
Podría financiarse con el sistema actual, desviando partidas de otras prestaciones sociales que quedarían suprimidas. Se eliminarían en cualquier caso todos los subsidios monetarios inferiores a la renta básica y se mantendrían los superiores (como las pensiones). La educación y la sanidad públicas no se tocan… Para demostrar la viabilidad del modelo participé precisamente junto Jordi Arcarons y Lluís Torrens en un estudio de financiación concretado para Cataluña y en el 2010, en plena crisis. Estipulamos que la Renta Básica anual sería de 7.968 euros anuales, tomando como referencia la “renta de suficiencia” que fijan por ley los Presupuestos de la Generalitat. Y la financiación era posible con una reforma del IRPF y con el ahorro de las prestaciones suprimidas.
¿Hasta qué punto sería deseable implementar la renta básica en Cataluña, sin ir más lejos, o en poblaciones reducidas, a modo de experiencia piloto?
La RB sería más interesante en un espacio económico muy amplio. Cuanto mayor, mejor. Pero por supuesto soy partidario de empezar allá donde se pueda. Creo que en el Reino de España, especialmente en Cataluña y en el País Vasco (y en particular Guipúzcoa) somos una pequeña avanzadilla de la RB. En relación con otros lugares geográficos de Europa tenemos bastante avanzada la cuestión. Pero no estoy diciendo que la RB esté “al caer”, simplemente digo que tenemos un trabajo ya hecho que puede dar sus frutos.
¿Qué cabe esperar del XIII Simposio de Renta Básica que se celebra en San Sebastián el 31 de enero y el 1 de febrero?
Se van a plantear muchas cuestiones relacionadas con las críticas que hemos recibido, especialmente las referentes a la financiación. Hay que deshacer errores y explicar a la gente que la RB no se calcula simplemente multiplicando tanta población por tanta Renta Básica o tanto porcentaje del PIB. Tenemos que hacer un gran esfuerzo por explicarla mejor. En este sentido presentaremos un estudio sobre la viabilidad de la RB aplicada a Guipúzcoa (la Diputación Foral, por cierto, figura como coorganizadora junto a la Red de Renta Básica). Con nosotros tendremos, entre otros, al senador del Partido de los Trabajadores de Brasil, Eduardo Suplicy, uno de los veteranos de la RB.
¿Cuánto queda para que la RB se convierta en una auténtica reivindicación política?
Tenemos que dar por hecho que determinados partidos y determinadas instituciones no van a tener nunca la voluntad política de impulsar la RB. Es más, están abiertamente en contra porque está en contra de sus intereses, como ha quedado en evidencia cuando se ha debatido la RB en el parlamento español. Está cada vez más claro que la política económica que se practica desde hace lustros beneficia a los más ricos y perjudica a la mayoría de la población. La suerte de la RB dependerá al final del número de personas que quieran defenderla y estén dispuestas a luchar por ella.
¿Cuál es tu balance de la reciente iniciativa europea sobre la Renta Básica? Se llegaron a las 280.000 firmas, pero faltaron muchas para el millón necesario…
Lo interesante ha sido que la iniciativa ha servido para que en muchos países europeos se hable por primera vez de la renta básica. Pero recuerda que la iniciativa europea no era para conseguir una RB sino para “estudiar la posibilidad”, algo que resulta menos estimulante. Creo que no ha llegado a calar en la opinión pública, pero al menos ha servido para que llegue a muchos sectores sociales. Aunque aún no podemos decir que la mayoría de la gente sepa lo que es la RB.
En Suiza, sin embargo, se ha convertido en tema de palpitante actualidad política y los ciudadanos se han movilizado para reclamar un referéndum…
Aún es pronto para sacar muchas lecciones de ese proceso porque no se ha concretado la fecha. Pero todo lo que suponga explicar la propuesta y llegar a sectores que la desconoce me parece bueno en sí.
¿Y qué se puede hacer para que el tema acabe calando en la opinión pública?
Es la pregunta del millón. Imagino que habrá que hacer un gran esfuerzo para explicar y razonar la propuesta, para que una mayoría social la vea como una buena idea. Hay momentos, como éste, en los que todo el mundo quiere hablar de ella, y otros en los que no se le presta demasiada atención. Lo cierto es que desde mediados de los ochenta ha provocado debates interesantes, y otros totalmente prescindibles. El hecho de que la RB tenga partidarios de derechas (pocos) y de izquierdas (bastantes más), así como detractores de derechas (muchos) y de izquierdas (bastantes menos), despista a más de uno. Pero hay un argumento que convendría recordar y que hasta los más firmes defensores del pleno empleo deberían tener en cuenta: la aplicación inmediata de la renta básica conseguiría mejorar la situación de los más débiles y eliminaría casi de golpe la pobreza. No es poca cosa.
Una paga para todos
Una paga básica para todos. Por el mero hecho de ser ciudadanos y sin condiciones de ningún tipo. Se tenga o no trabajo. Unos 500 euros todos los meses, por cuenta del Estado. Para atender las necesidades más acuciantes, escapar de las garras de pobreza y abrirse paso en la vida con una mínima cobertura económica.
La idea puede parece revolucionaria,pero lo cierto es que lleva siglos dando vueltas (More, Vives, Paine, Fourier, Tobin). La Renta Básica, que aspira a garantizar un ingreso mínimo a cada miembro de pleno derecho de la sociedad, vuelve ahora a la palestra en el “peor” o el “mejor” de los momentos. Según se mire.
El 14 de enero concluyó la recogida de firmas para la Iniciativa Ciudadana Europea por una Renta Básica Incondicional. Y aunque no se llegó al millón de peticiones para elevar el tema a la Comisión Europea, lo cierto es que la mecha ya ha prendido en países como Portugal, Grecia, Bulgaria o Eslovenia. En Alemania y en Francia, el debate se remonta a hace casi tres décadas, al igual que en otros países europeos donde ha sido más activa la red BIEN, creada en 1986. En España, la Red de Renta Básica ha sido especialmente activa en la última década.
El ejemplo más palpable y cercano lo tenemos sin embargo a las puertas de la UE, en Suiza, que celebrará en los próximos meses un referéndum sobre la Renta Básica… Cuesta creerlo, pero en la privilegiada Suiza la RB se ha convertido en uno de los temas “calientes” de este otoño-invierno. Mientras las políticas de austeridad y el desmantelamiento del estado del bienestar gana terreno en los países en crisis, los ciudadanos suizos arremeten contra sus políticos y descargan ante el Parlamento un camión lleno de calderilla para reclamar su “paga” básica (que en su caso ascendería a 2.500 francos, unos 2.000 euros).
En Alaska, por ir más lejos, las familias reciben ya una renta“incondicional” por cuenta de los dividendos de petróleo. Esa pequeña paga anual (900 dólares) ha bastado para convertir el estado norteamericano en el más igualitario de la Unión y en lograr notables mejoras en los indicadores sociales.
En el pueblo canadiense de Dauphin, en Manitoba, se llevó a cabo en los años setenta un experimento similar: el “mincome”. Los cheques del Gobierno local a más de mil familias sirvieron para erradicar temporalmente la pobreza, disminuir drásticamente los ingresos en los hospitales y mejorar el rendimiento escolar.
La Renta Básica, que hasta ahora se veía como una medida más o menos utópica para tiempos de bonanza económica, vuelve a aflorar sin embargo en tiempos críticos y como respuesta a tres de los problemas más acuciantes a los que se enfrenta la sociedad española: la pobreza, el desempleo y la desigualdad económica.
Carlos Fresneda





CÓMO ROBAR LA VIDA A UN SER HUMANO

Publicado en 1 febrero, 2014 por victorjsanz
Uno de los aspectos más alucinantes de la cultura moderna es el de hacer creer que es la única cultura. Pero es más bien la peor de las culturas. Los ejemplos se dan en el corazón de cada uno, por ejemplo, el hecho de que las personas vayan a trabajar 6 días por semana durante 8 horas cada día es la cosa más miserable que uno puede imaginar. 
¿Cómo se puede robar la vida de un ser humano a cambio de comida, de una cama o de un coche?
Si ayer pensábamos que era algo bueno tener trabajo, hoy pensamos: Miren a esos bastardos que están robándome la única vida que tengo, porque no tendré otra, solo tengo esta vida.
Y ellos me mandan a trabajar 5 ó 6 veces por semana, ellos me dejan solo un miserable día, ¿para hacer qué?, ¿cómo en un solo día uno puede construir la vida?
Por lo tanto, una primera cosa es que no se debe poner las flores sobre la ventana de la caja en al cuál uno es prisionero, porque si no un día la puerta se abrirá y uno querrá salir. Se debe siempre pensar con una consciencia perfecta, ellos me están robando mi vida, a cambio de 1.200 euros si todo va bien, mientras que yo soy un jefe de obra de un valor inestimable. No comprendo cómo una pintura de Van Gogh debe costar 38 millones de euros y un ser humano 1200 euros si todo va bien.
Además, con las nuevas tecnologías, los beneficios se aumentaron en por lo menos cien veces, entonces el trabajo debería haber disminuido por lo menos diez veces, pero no, el horario de trabajo sigue siendo el mismo.
Hoy sé que ellos me están robando la cosa más importante que he recibido de la naturaleza.
Imagina la cosa más bella que la naturaleza propone, es decir, “hacer el amor”. Y ahora imagina vivir en un sistema político, económico y social donde a las personas, bajo vigilancia, se les obliga a hacer el amor 8 horas por día…, eso sería una tortura. Entonces ¿por qué no es la misma cosa para el trabajo, que es una cosa mucho menos agradable que hacer el amor?
Es claro que si tengo una pistola sobre mi sien trabajo 6 días por semana, pero es algo así como decir: ¿Es mejor lamer el suelo o morir?, “¡Es mejor lamer el suelo!” Pero lo horrendo en esta cultura es que “lamer el suelo” incluso se ha convertido en una aspiración.
Es monstruoso que el tipo vaya a trabajar 8 horas por día y además deba decir “gracias” a aquellos que le hacen lamer el suelo. Todo esto es realmente horrible, pero si la consciencia produce consciencia, todo esto es efectivamente monstruoso.
Si efectivamente tú haces un discurso en defensa de aquellos que te oprimen, es el discurso típico del esclavo. El esclavo, el verdadero esclavo, defiende al patrón, nunca lo combate. Porque el esclavo no es aquel que tiene cadenas en los pies, sino más bien aquel que no tiene la capacidad de imaginar sus libertad.
Cuando Galileo anunció que era la tierra la que giraba alrededor del sol, había alguien que decía: “¡Hey!, hace 22 siglos que todo el mundo dice que el sol gira alrededor de la tierra y ahora tu vienes con esa imbecilidad, ¿cómo le puedes explicar eso a todo el mundo? Galileo diría: Bueno, eso no es asunto mío. Y le dirían: “Bueno, por el momento te metemos en un pozo y te hacemos decir que eso no es cierto, así todo vuelve a la normalidad”.
Todo occidente vive en una zona de beneficio porque está robando el 80% de los bienes del resto del mundo. Por lo tanto, no estamos en un régimen político capaz de darnos la televisión, el coche, etc… No, el sistema político que se ha robado el 80% de 3/4 del mundo y que da un poco de bienestar a 1/4 de la población, es decir a nosotros.
Por lo tanto, señoras y señores…, bien uno se despierta o uno continúa durmiendo, pero sabiendo que todos estamos muertos.

VIDEO: Como robar la vida a un ser humano - Silvano Agosti

“ESTOY PIDIENDO AYUDA A VOCES, SIN QUE A NADIE PAREZCA IMPORTARLE MI VIDA”

Publicado en 1 febrero, 2014 por victorjsanz

Por Víctor Arrogante | Mario Cortés Morales es un enfermo de Hepatitis C desde hace 18 años. Al igual que muchos otros enfermos con esta misma enfermedad, no solo sufre las consecuencias de la enfermedad, sino también del abandono del sistema de salud. El tratamiento que debe recibir es muy caro y no lo costea la sanidad pública. Esta situación implica una segura sentencia de muerte en pocos años. (Foto: Médicos del Mundo. Campaña #NadieDesechado).
Mario tiene 47 años, ha nacido en Madrid y vive en una pequeña buhardilla del centro. Está casado y no tiene hijos. Su esposa tiene una incapacidad total para trabajar y solo cobra una pensión de 430 euros “¿cómo va a vivir cuando yo no esté?”, dice angustiado. Lleva enfermo 18 años, de Hepatitis C y en 2007 se le desarrolló una fibrosis en el hígado, encontrándose en fase 3 —de las 4 que se pueden dar—. Trabaja como auxiliar vigilante nocturno de control de acceso en una urbanización, con un contrato para personas con alguna minusvalía, como es su caso.
Estamos presentando a una víctima de las nefastas políticas sanitarias del Partido Popular, cuyos recortes están enfocados a rentabilizar la atención médica privada a costa de las graves consecuencias que ello supone para enfermos como Mario, considerado por los grupos privados de la sanidad como enfermo no rentable. Los medicamentos son muy caros y aunque los enfermos dependen para vivir de ellos, han sido eliminados de las listas de pago público, por economizar presupuestos.
“Esta enfermedad es muy dura» me cuenta Mario Cortés. Respiramos ambos y continua: «voy caminando lentamente hacia la muerte, con la impotencia de saber que nunca podré pagarme un tratamiento”. La hepatitis C es una de esas enfermedades que se mantienen latentes, pero cuando aparecen pueden acabar en cirrosis o cáncer de hígado. Se calcula que en España hay alrededor de 900.000 personas que sufren Hepatitis C, de las que más de 500.000 desconocen que la padece. En Estados Unidos afecta a aproximadamente 4 millones de personas, la mayoría de las cuales son «baby boomers», es decir personas que nacieron entre los años 1945 y 1965. La enfermedad, en los últimos años, ha superado al VIH/SIDA como causa de muerte.
La política del gobierno, parece ser la “solución final”: enfermos crónicos, dependientes y jubilados los primeros. ”De momento conservo mi trabajo, pero sé que pronto también me afectará”. Mario va hacia una depresión fuerte y se siente desamparado. ”Estoy pidiendo ayuda a voces, sin que a nadie parezca importarle mi vida”.
Cualquier persona que haya recibido una transfusión de sangre antes de 1990, puede estar infectada de Hepatitis C. Si además no tiene medios económicos suficientes, está condenada a las consecuencias mortales de la enfermedad. Fibrosis hepática, grietas en el organismo, tumores y hepatocarcinoma, el cáncer de hígado, que en un 87% de los casos provoca la muerte. La Hepatitis B y C son la principal causa de cirrosis, de trasplante hepático y de cáncer de hígado. Aun así, solo entre un 5% y un 10% de los pacientes reciben tratamiento antiviral, principalmente por la escasez de diagnosticados.
Cómo afecta la enfermedad a tu vida diario, pregunto a Mario—Me está afectando mucho a mi vida, psicológicamente estoy destrozado, deprimido, lo oculto delante de mi esposa pero ya no puedo más.
“Las autoridades sanitarias, tienen que cambiar el concepto economicista con el que tratan la salud. Invirtiendo dinero en las primeras etapas, vamos a evitar que progresen, y en unos años habrá menos gastos porque habrá menos enfermos”, afirman desde laAsociación Española para el Estudio del Hígado.
Pese a la depresión lógica, provocada por la enfermedad, Mario es un activista social y miembro de la plataforma política La Izquierda. Tiene claro que muchos dirigentes políticos, aseguran, a la ligera, que los medicamentos que necesitan enfermos como él pueden ser eliminados del pago público, sin tener en cuenta que de ellos dependen sus vidas, porque no pueden costearse un seguro privado, ni adquirir los medicamentos con los que alargar la vida.
Durante el tiempo que estuvo en tratamiento con Interferon, Telefónica, donde trabajaba le despidió. A partir de ahí, la Comunidad de Madrid, le concedió una minusvalía y cobra una ayuda por ello. Su enfermedad sigue avanzando, encontrándose ahora en fase 3. Los recortes del Gobierno del PP en materia de sanidad y en investigación, hace que los tratamientos que le han ido poniendo no hayan servido para su curación.
La enfermedad se mide en Fases, desde F0 a F4, última fase en donde las grietas del hígado son tan grandes que la enfermedad ya no responde al tratamiento con quimioterapia. Mario en 2007 entró en un proyecto de investigación, a través del cual recibió tratamiento con Interferon, pero estas inyecciones de quimioterapia, que tienen unos efectos secundarios muy fuertes, no le curaron la enfermedad. Con este tratamiento se requiere de otros tratamientos paliativos para calmar los efectos secundarios. “Si no me dan mi medicación, en pocos años acabaré muriendo tras desarrollar un hepatocarcinoma en el hígado” dijo con la crudeza de la realidad que le toca vivir.
Hace unos días, Mario ha estado en el hospital, donde le han dicho que no van a pedir el uso “compasivo” del novísimo medicamento SOVALDI. La única excusa: el dinero. La defensora del paciente Carmen Flores, considera que en Mario, se dan los requisitos para pedir el uso compasivo del novedoso medicamento. Para la administración el alto coste del mismo, hace que no sea rentable para enfermos en estado avanzado de enfermedad. El precio de compra al por mayor de un frasco con 28 comprimidos de Sovaldi, en Estados Unidos, es de 28.000 dólares, mil dólares por tableta, siendo el tratamiento completo recomendado de al menos de 12 a 24 semanas.
Ha surgido un nuevo fármaco, Sovaldi que tendrá un impacto notable sobre la salud pública al aumentar de forma significativa el número de enfermos que se curen de hepatitis C, explicaba Ira Jacobson, director de la división de gastroenterología y hepatología de Weill Cornell Medical College, de Nueva York y principal investigador de los ensayos clínicos con Sovaldi. “En estudios clínicos, Sovaldi en combinación con otros agentes consiguió unos índices altos de curación a la vez que redujo la duración del tratamiento a tan solo 12 semanas y redujo o eliminó por completo la necesidad de inyecciones de interferón, dependiendo del genotipo viral”.
Según una denuncia de la Asociación Catalana de Enfermos de Hepatitis, varias Administraciones autonómicas se niegan a facilitar los más recientes tratamientos a los afectados para ahorrar. Están convencidos de que se trata de un medicamento coste-eficiente, es decir, ahorra mucho más de lo que cuesta, ya que el tratamiento de esas enfermedades —por no hablar de la siempre peliaguda cuestión de evaluar el precio de una vida perdida— sería muy superior al de tratar a las personas que, por el estado de su hígado (algo que se puede ver fácilmente midiendo su fibrosis), necesitan el tratamiento.
Mario Cortés, necesita tener “la certeza” de que se curará. No quiere morir dentro de unos pocos años, sabiendo que hay medicamentos que podrían curarle. “Esto es muy duro, porque sé que estoy esperando a la muerte y podrían curarme”. En el trabajo, de noche, llora cuando nadie le ve.
Víctor Arrogante

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¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON LA ELECTRICIDAD?

Economistas Frente a la Crisis (EFC) ha convocado para el próximo 6 de febrero un acto de entrada libre en el que se debatirá sobre el sector eléctrico.
nuevatribuna.es | 31 Enero 2014 - 16:37 h.
Dentro del programa aprobado sobre la realización de talleres o seminarios que están preparando los diferentes grupos de trabajo, Economistas Frente a la Crisis (EFC) ha convocado para el próximo 6 de febrero un acto en el que se debatirá sobre el sector eléctrico.
El acto será abierto al público y pretende tener un planteamiento muy pedagógico con lo que está pasando con la electricidad. El objetivo del acto es romper la confusión, combatir la intoxicación e intentar que los conceptos básicos que permiten comprender los problemas y sus soluciones puedan ser asimilados por los asistentes, señala Jorge Fabra, de EFC.

Economistas Frente a la Crisis
“¿Qué está pasando con al electricidad?” Diagnóstico y Propuestas
Jueves, 6 de febrero de 2014, 19:00 h.
C/ Larra 14, 28004 Madrid

Entrada libre hasta completar aforo.