La Syriza catalana
Artículos de
Opinión | Ricard Ribera | 19-11-2012 |
La renovada
hegemonía conservadora en Cataluña pone en primer término que los espacios
progresistas capaces de plantear alternativas al sistema político, social y
económico tienen una articulación y un funcionamiento que no encaja con la
realidad social. Los ejemplos de experiencias unitarias de las izquierdas
europeas de distintas tradiciones han llevado esta reflexión hasta nuestra
tierra. Pese a que los comicios del 25 de Noviembre han aparcado este proceso
incipiente, tenemos que analizar cual es el escenario y las dificultades que se
encontraran cuando la ausencia de elecciones deje trabajar con tranquilidad.
La idea de
Syriza catalana es necesaria en tanto que las divisiones de las fuerzas y
movimientos que pretenden aplicar cambios profundos en el sistema o cambiarlo
de raíz no son capaces de mover el centro de gravedad del sistema político
catalán. Por lo que hay que pensar como ICV, EUiA, las CUP y otras formaciones
minoritarias de la izquierda, de la mano de los movimientos sociales,
integrándose en red, puedan sumar esfuerzos en la política de movimiento y en
las instituciones.
Ésta
reflexión se ha popularizado a partir del ascenso electoral de la izquierda
transformadora en Grecia. Syriza, coalición de la izquierda radical griega,
nace el año 2003 incluyendo a distintas tendencias de la izquierda más allá del
PASOK con una fuerte vinculación con los movimientos sociales. Synaspismos es
el miembro principal, partido que se mueve en el ámbito del comunismo moderado
y la socialdemocracia radical, acompañado de distintas organizaciones
izquierdistas. Falta en la coalición el KKE, partido comunista de Grecia con un
peso electoral importante, de definición ideológica muy ortodoxa, que mantiene
malas relaciones con Synaspismos, ya que éste sale de distintas escisiones del
comunismo griego. Encontraremos otros ejemplos de éxito también interesantes
que van en esta línea en Francia y Alemania.
Un ejemplo
es el Front de Gauche francés, que suma al Partido Comunista de Francia i a
otras formaciones de izquierdas, encabezado por Jean-Luc Mélenchon del Parti de
Gauche, procedente del ala izquierda del Partido Socialista. Esta formación ha
permitido recuperar protagonismo a las izquierdas francesas después de años de
descenso del PCF y del éxito y posterior descalabro del Nuevo Partido
Anticapitalista, de orientación trotskista, del que distintas corrientes han
acabado por sumarse al Front de Gauche. El otro ejemplo interesante es Die
Linke (La Izquierda) en Alemania, donde el Partido del Socialismo Democrático,
heredero del antiguo partido comunista de la Alemania del Este, sumó esfuerzos
con la Alternativa Electoral para el Trabajo y la Justicia Social, nacida de
una escisión por la izquierda del socialdemócrata SPD. Esta alianza da la
oportunidad de entrar en muchos parlamentos de los estados occidentales,
territorio imposible para la izquierda heredera del este.
Hablar de
“Syriza” o “Front de Gauche” en Cataluña es hablar de una etiqueta, ya que cada
sociedad tiene una cultura política, movimientos sociales, partidos y
expresiones de clase propias. En el caso catalán se podría trabajar sumando
tres tradiciones distintas y una cuarta pata bastante amplia. Hay que tener en
cuenta la tradición del PSUC (Iniciativa per Catalunya Verds y Esquerra Unida i
Alternativa), la tradición del independentismo de izquierdas (las CUP y su
entorno), distintas formaciones izquierdistas (Revolta Global, En Lluita,...) y
un amplio abanico de realidades existentes en los movimientos sociales.
El modelo de
sumar las alas izquierdas de la socialdemocracia (casos francés y alemán) no
sería válido para el caso catalán, donde este espacio en gran parte ya lo ocupa
ICV, después de que abandonara el modelo ideológico del PSUC, resulta más
probable algo parecido al caso griego. Si nos fijamos en los ejemplos alemán y
francés, los sectores de la socialdemocracia tienen un discurso y una
estrategia más izquierdista que los propios sectores comunistas clásicos, eso
es explicable, en parte, por el hecho que una escisión y recorren el camino
contrario de donde provienen, y porque cuando eran dentro del partido
socialista mantenían un perfil ideológico distinto de la versión actual del
Partido Socialista francés y el SPD
Si nos
fijamos en el Partit dels Socialistes de Catalunya no encontramos componentes
con marcado perfil ideológico de socialdemocracia clásica o socialdemocracia
radical, sus problemáticas internas son más debidas a aspectos nacionales o de
vinculación con el PSOE. En lo que se refiere a Esquerra Republicana y su
entorno podemos encontrar líderes con un perfil susceptible de sumarse a la
idea de Syriza (Ridao o Carod Rovira), pero parece que mantienen unas posturas
de gran frente de izquierdas catalán incluyendo al centro izquierda y no una
suma de las izquierdas alternativas.
En lo que se
refiere a las formaciones propuestas, encontramos esta idea explicitada en los
documentos de Esquerra Unida i Alternativa y en el resto de formaciones de una
manera más ambigua, ya sea en documentos de la organización o en reflexiones de
sus líderes. No queda claro donde debería empezar y donde debería acabar la
alianza de izquierdas, ya muchos de los posibles integrantes sienten un rechazo
importante hacia ICV, ya sea por su política fuertemente institucionalizada,
alguna actuación contradictoria o por las alianzas con el centro izquierda.
Las
distintas formaciones izquierdistas y el sector de la izquierda independentista
(las CUP y su entorno) al competir en cierta manera por el mismo espacio que
ICV y EUiA, mantine una postura muy crítica y acusaciones de traición hacia la
izquierda institucionalizada. Como diría Panebianco, las alianzas entre
competidores, entre formaciones ideológicamente cercanas, son inestables porque
compiten por un mismo territorio y eso crea un ambiente complejo, habiendo
acercamientos puntuales pero frágiles, porque hay actitudes de desconfianza al
priorizar mantener la propia identidad y la cohesión de la propia organización.
Este factor se vería suavizado por la situación de urgencia social, frente de
la crisis y el neoliberalismo imperante.
La alianza
debería pivotar entre EUiA y las CUP’s, por dos motivos. EUiA levanta menos
rechazo que ICV en los distintos sectores de la izquierda radical, porqué es
ideológicamente más cercana a ellos y porqué su militancia se encuentra con los
miembros de los colectivos izquierdistas en los movimientos sociales y en el
ámbito local. Por otro lado, es necesario que las CUP’s sean el otro
interlocutor principal porque muchas personas y algún grupo de la izquierda
radical proviene del entorno de EUiA, que han abandonado decepcionados por la
falta de contundencia de la organización, por ese motivo es más idoneo que sea
la organización de la izquierda independentista quien conecte con EUiA y la
tradición del PSUC, eso facilitaría que se sumaran el resto de colectivos.
Este esquema
genera un problema importante, ICV pierde importancia y no es el centro de la
conexión pese a ser la fuerza con más peso institucional, pero la situación
pide altura de miras. EUiA y las CUP’s deben ser los nodos de la red,
conectando los distintos actores y los distintos escenarios (institucional y
movimientos sociales), eso permitirá que las distintas realidades que hay en
los movimientos sociales catalanes se puedan conectar con esta red amplia y
participar de ella, huyendo del esquema clásico de política y dando energías
nuevas y nuevos análisis a la política institucional. Entonces podremos hablar
de Syriza catalana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario