Patrimonio adjudicó sin publicidad a Dragados
unas obras en el Congreso por 4,5 millones
LA CÁMARA ACHACA LA DECISIÓN AL ANTERIOR GOBIERNO
Ángel
Collado 19/11/2012 (06:00)
Congreso de
los Diputados. (EC)
El Palacio
del Congreso de los Diputados estará en obras (vallado, con grúas, andamios,
sobrecubierta y envuelto en lonas) durante los diez próximos meses para reparar
goteras, recuperar una sala y "retomar la simetría de la obra".
El encargo de las reparaciones es de Patrimonio del Estado, no de la Cámara,
costará 4,5 millones de euros y se ha adjudicado por el procedimiento de
"negociado sin publicidad". El contratista beneficiado es Dragados
S.A., compañía presidida por Florentino Pérez. Fuentes de la Mesa del
Congreso consultadas por este diario achacan todo el procedimiento a "la
etapa anterior", esto es, a Economía y José Bono.
Como no
parece el mejor momento para meterse en gastos no imprescindibles, medios
parlamentarios insisten en que la decisión no la ha tomado la Cámara, sino
el Ejecutivo (Patrimonio depende de Hacienda) y que, por lo que saben, estaba
cerrada a finales del pasado año. Se hace realidad ahora por la lentitud de
los trámites y las ejecuciones presupuestarias de la Administración. Al frente
de las Cortes estaba entonces José Bono y en el Ministerio de Economía, Elena
Salgado.
El BOE deja
en evidencia las contradicciones entre los métodos de contratación seguidos por
ambas instituciones en
parecidas fechas y para las mismas funciones. El Congreso abrió un concurso
para “obras de mantenimiento y reparación de los edificios del Congreso de los
Diputados y pequeños traslados" en diciembre de 2011 con un presupuesto de
licitación de 944.000 euros. El procedimiento era ordinario y 'abierto' y el
contrato se adjudicó en julio a la mejor oferta, presentada por Ortiz,
Construcciones y Proyectos S. A., por 778.800 euros.
Rebajas en
Dragados
En el caso
de Patrimonio, la subsecretaría del Ministerio de Hacienda siguió un
procedimiento "negociado sin publicidad" y la adjudicación, publicada
en el BOE del 30 de agosto, se hizo en beneficio de Dragados “por ser la
oferta más ventajosa para la Administración". El presupuesto base de la
licitación era de 7.080.000 euros y, al final, la constructora lo dejó en
4.418.628.
La
descripción oficial del proyecto no reflejaba la magnitud de las obras que se
iban a acometer: "Sustitución de la cubierta y los acabados de los patios
interiores del edificio del Palacio del Congreso de los Diputados en la Carrera
de San Jerónimo". Una vez que Dragados se quedó con el contrato, la Cámara
detalló más: "El proyecto recuperará espacios degradados u ocultos,
retomará la simetría de la obra original y reformará las fachadas para
rehabilitar las líneas de las cornisas y ventanales, todo ello de acuerdo con
el diseño de Narciso Pascual y Colomer", según las primeras
explicaciones de la Cámara.
El Congreso
se refiere así al espíritu original de la obra del arquitecto que diseñó el
palacio a finales de década de 1840, durante el reinado de Isabel II,
para levantarlo sobre el solar del antiguo Convento del Espíritu Santo. A las
deficiencias de estanqueidad, filtraciones y aislamiento térmico ineficiente
acumuladas, que obligan a Patrimonio a actuar para que el edificio cumpla la
normativa vigente en materia de seguridad y salubridad, se han añadido
objetivos más ambiciosos: "Se rehabilitará la sala de comisiones
construida sobre el Salón de los Pasos Perdidos con la sustitución de uno de
sus muros por una cortina de cristal que distinguirá esta aplicación de la
fachada original. Se abrirá un panel, también de cristal, que la conectará
visualmente con el espacio situado sobre el hemiciclo, para poder contemplar el
lucernario, actualmente oculto".
El único
grupo parlamentario que ha pedido explicaciones y datos sobre el coste de las
obras y el procedimiento seguido en la adjudicación ha sido UPyD por medio de
una carta enviada por Rosa Díez al presidente del Congreso, Jesús
Posada.
Lona con
"tratamiento artístico" para envolver el Palacio
El Palacio
de la Carrera de San Jerónimo tiene ya un vallado perimetral en color blanco
detrás del cual han empezado a levantarse casetas de obra, zonas de descarga y
bases para colocar grúas. Después vendrán las escaleras exteriores y
plataformas de paso, el montaje de una sobrecubierta sustentada en otra
estructura perimetral con apoyos en los patios, las redes para prevenir los
desprendimientos y una lona que rodeará todo el edificio. Sobre este último
elemento "se realizará un tratamiento artístico" para permitir su
adecuación al "entorno histórico".
El diseño
del proyecto tiene algunos ingredientes del 'puesyaque', el dicho
de los profesionales de las chapuzas: pues ya que te pones a arreglar algo,
aprovechas para cambiarlo todo. Los problemas de las goteras comenzaron en la
legislatura anterior y el resto de lo que se va a reparar lleva décadas en su
estado actual. El resultado del 'puesyaque' aplicado al Congreso a cargo de
Patrimonio será que, de un arreglo de goteras, se pasará a una severa reforma.
Entre las vallas antiasalto instaladas ante las repetidas protestas de
antisistema en los alrededores del Congreso y las grúas y entelados del
Palacio, la Carrera de la San Jerónimo parecerá en los próximos meses una
zona en reconstrucción después de una catástrofe.
Fuente: http://www.elconfidencial.com/

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