IU y “el coraje de la banalidad”
Artículos de
Opinión | MIGUEL ROMERO | 07-11-2012 |
Esperaba,
desde el pasado miércoles, algún comentario mínimamente crítico por parte de
algún sector o militante de IU, de dentro o de fuera de Andalucía, sobre el
apoyo entusiasta que su partido ha dado al presupuesto del gobierno bipartito
andaluz para el año 2013. En vista de que nadie critica se puede suponer
razonablemente que hay consenso sobre esa decisión y sobre la justificación
oficial que se encuentra en la web de IU-Andalucía (http://www.iuandalucia.org/izquierd...).
IU-Andalucía
(IU-A) afirma que: “Son unos presupuestos que se oponen a las políticas del
Gobierno del PP y que confrontan con la Troika, útiles para luchar contra la
pobreza, por los servicios públicos y por el empleo”. Nada menos. La portavoz
socialista del gobierno ha sido menos demagógica afirmando que son unos
presupuestos “de resistencia, de contraste con el del PP, no de confrontación”.
En realidad,
ni eso: el presupuesto andaluz asume con estricta disciplina el tope de déficit
del 0,7% en 2013 y cumple escrupulosamente con las amortizaciones de deuda
(2.532 millones de euros, aproximadamente el 8% del presupuesto, siete veces
más que el conjunto de fondos previstos para planes de empleo). Esto es lo
fundamental. Es fácil presentarse como la “Syriza española”. Pero la Syriza
real tiene como base de su programa el rechazo radical del Memorándum de la Troika
y no aceptar el pago de la deuda. Si siguiera el “ejemplo” del gobierno andaluz
propondría hacer una “gestión social” del Memorándum y pagaría la deuda,
denunciando por supuesto su “injusticia”. Pero entonces no sería Syriza. Si
acaso, el PASOK.
En estas
condiciones es imposible enfrentarse a un paro devastador (35,42%), ni poner
fin al deterioro de unos servicios públicos que se vienen degradando desde hace
años, bajo anteriores gobiernos socialistas, y que siguen ahora sufriendo
recortes (por ejemplo, el despido de 4 500 docentes, entre otras medidas de
“austeridad” en la enseñanza pública, http://www.anticapitalistas.org/14N...).
Los
presupuestos andaluces son finalmente un ejemplo típico de politica
social-liberal, en este caso, apoyada por IU: se acepta la ortodoxia económica
dominante en lo fundamental, evitando algunas de sus medidas más agresivas (por
ejemplo, en el caso andaluz, las privatizaciones de empresas públicas… si bien
se las empuja a realizar despidos importantes, como consecuencia de una
disminución de las transferencias de un 14,5%, que, sin duda, se realizarán en
los próximos meses, y que no se limitarán, como afirma IU a “cargos
directivos”) y encubriendo otras con un discurso social (por ejemplo, según IU,
“el mantenimiento del compromiso con la solidaridad internacional”, cuando el
gobierno andaluz tiene el récord español de impagados en proyectos de
cooperación internacional). Luego hay la lista de “compromisos” de futuro, que
ya iremos viendo en que quedan, entre los que están desde una “ley de
fiscalidad progresiva”, supuestos ingresos por la lucha contra el fraude, una
legislación “contra los desahucios”... y otras promesas que ni están, ni se le esperan
en los presupuestos 2013.
Hay
militantes andaluces cualificados de IU que defienden “un nuevo proyecto de
país” y “avanzar hacia un proceso constituyente” (http://blogs.publico.es/dominiopubl...). Pero el
país que se diseña en los presupuestos del gobierno andaluz no es nada nuevo;
será a finales de 2013, si las luchas sociales no logran una oposición eficaz,
un país más empobrecido, con un gobierno más eficaz en el cumplimiento del 0,7
de déficit que en la disminución del 35, 42% de paro.
Es difícil
encontrar una explicación racional a la política de un partido como IU que
puede hacer lo que hace en Andalucía y, a la vez, presentarse como “la
alternativa de izquierdas” y multiplicar los gestos, cuanto más visibles mejor,
de apoyo a los movimientos que rechazan radicalmente la legitimidad del régimen
imperante.
Quizás haya
una buena pista en un texto reciente de Perry Anderson. En su obituario sobre
Lucio Magri (http://newleftreview.es)
Anderson cuenta la siguiente, algo más que anécdota: “Un día, en Biella, cuando
todavía era un joven militante, tras haber pasado una noche juntos trabajando
en un discurso que tenía que pronunciar su superior, Enrico Berlinguer –antes
de que éste se convirtiera en líder del partido– le dijo: ‘Magri, todavía
tienes que aprender que en política uno necesita el coraje de la banalidad”. Anderson
añade: “Magri poseía otra clase de coraje político, uno del tipo del que mostró
Gramsci, en unos cuadernos que jamás fueron banales”.
Debe ser
eso. En su apoyo incondicional a los presupuestos para el año 2013 y, en
general, a la gestión del gobierno andaluz, y en la demagogia que utiliza en su
defensa, IU pone en práctica ese “coraje” que recomendaba Berlinguer para
aceptar las imposiciones “banales” del ejercicio cotidiano del poder,
compatible con palabras y gestos “alternativos” cuando toca.
Para construir
una alternativa de izquierdas hace falta, efectivamente, otra clase de coraje
político.
Fuente: http://tercerainformacion.es/
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