Rompiendo el círculo de la trata
El Proyecto
ESPERANZA presenta un informe que mide los resultados a largo plazo en la
intervención con mujeres víctimas de la trata. El informe valora en qué medida
el contexto propicia el acceso de las víctimas a los derechos humanos.
España |
Tercera Información | 02-11-2012
|Sólo el 50%
de las mujeres entrevistadas denunciantes conocen que en su caso ha habido
sentencia y ninguna ha cobrado indemnización alguna.
El 57% sigue
enviando dinero a casa a pesar que el 62% no llegar al salario mínimo
interprofesional.
En 20111, se
ofrecieron 763 periodos de restablecimiento y reflexión, de los que 680 fueron
denegados o rechazados por las víctimas y 98 concedidos. El año pasado tan sólo
se otorgaron 59 permisos de residencia.
En Reino
Unido, la ONG AntiSlavery señaló la existencia de 210 víctimas de Trata que
entraron en contacto con las Administración y sin embargo no fueron
identificadas y no recibieron asistencia.
Esta mañana
ha tenido lugar la presentación de la II Evaluación de impacto de víctimas de
Trata: Recuperando derechos, progresando en dignidad. Se trata de un informe de
autoevaluación que el Proyecto ESPERANZA realiza para medir el impacto que ha
tenido su intervención integral en el acceso a derechos humanos fundamentales
de las mujeres víctimas de la trata con el fin de mejorar sus prácticas
profesionales.
Tras 12 años
de intervención con más de 630 mujeres víctimas, el informe evalúa la
intervención socio-educativa en 32 mujeres que fueron víctimas de Trata durante
el período 2006-2010.
Evaluación
del Cumplimiento de Obligaciones y Políticas Públicas en la Lucha Contra La
Trata
Klara
Skrivankova de Anti-Slavery International UK presentó el grupo
especializado contra la Trata creado en Mayo de 2009 en Reino Unido por 9 ONG
cuyo objetivo es hacer un seguimiento de la aplicación del Convenio Europeo de
Lucha Contra la Trata por la ausencia en este país de un organismo auditor
independiente. Puso de manifiesto que la prevención y la identificación es uno
de las carencias existentes en la Lucha contra la Trata. Según Skrivankova,
este grupo señaló la existencia de 210 víctimas de Trata que entraron en
contacto con las Administración y sin embargo pasaron desapercibidas, no fueron
identificadas y no recibieron asistencia.
Elena Arce,
Asesora Responsable del Área de Migraciones e Igualdad de Trato de la Defensora
del Pueblo recordó la importancia de no olvidar que la obligación de la
protección a las víctimas no depende del hecho de que decidan denunciar.
Arce puso de
manifiesto que “La carencia de datos acerca de la verdadera dimensión de la
trata de personas compromete seriamente la adopción de las medidas de lucha
frente a la misma, especialmente en lo referido a su dimensión trasnacional y
dificulta la evaluación realista del impacto de cualquier plan de intervención”.
El nuevo
marco normativo de la trata de seres humanos en España ha supuesto un avance
importante, pero según Arce se sigue detectando confusión en las
definiciones de trata de personas y tráfico de seres humanos, sobre todo,
cuando la persona comienza su viaje de manera voluntaria y se convierte en
víctima de trata en el tránsito o en el destino.
Según Arce:
“La falta de desarrollo reglamentario del artículo 59 bis de la LO 4/200, de
colaboración de las organizaciones no gubernamentales y la indefinición en este
punto del Protocolo Marco de Protección a las Víctima de trata de personas
compromete la eficacia de la identificación de las víctimas.”
Las
organizaciones que trabajan con víctimas se quejan de la evaluación que
realizan las autoridades a la hora de identificar a una posible víctima. La
identificación requiere tiempo y asistencia especializada. Los periodos de
restablecimiento y reflexión solicitados y concedidos siguen siendo muy bajos. Por
ello, es necesario revisar el procedimiento. En 2011, según datos facilitados
por la Secretaría de estado de Seguridad, se ofrecieron 763 periodos de
restablecimiento y reflexión, de los que 680 fueron denegados o rechazados por
las víctimas y 98 concedidos.
La falta de
identificación se debe a veces a la deficiente compresión de que una conducta
defensiva y errática se debe al trauma sufrido o al temor a represalias. Se han
detectado también carencias formativas, sobre todo en los funcionarios de
control de fronteras y en la instrucción de los procedimientos de protección
internacional.
Datos y
principales conclusiones del informe
Edad y tipo
de explotación: El 50% de
las mujeres son menores de 23 años. Aunque el 96,6% de las mujeres son víctimas
de trata con fines de explotación sexual, se ha podido observar a lo largo de
esta década cómo el fenómeno es muy capaz de alcanzar otras formas de
explotación: el servicio doméstico y la mendicidad, además de otras formas de
explotación laboral, matrimonios, serviles etc.
Forma de
engaño y nacionalidad: Normalmente en origen las mujeres son captadas con la promesa de un
trabajo, pero esto varía mucho en función de las nacionalidades. La hostelería
suele ser la oferta clásica para mujeres latino-americanas, sin embargo a las
mujeres africanas no se les hace una oferta específica, la mujer de origen del
este puede estar más vinculada a un proyecto de pareja que resulta engañoso.
Seguimos
viendo cómo el engaño puede alcanzar tanto al tipo de trabajo que se va a ejercer
como a las condiciones en el que éste se va a ejercer. Contrario a lo que se
pudiera pensar, el nivel formativo de las mujeres es muy amplio, desde las
analfabetas funcionales hasta mujeres con formación profesional o incluso casos
de tituladas universitarias, con idiomas etc.
Un número
relevante de mujeres piensan que hay una relación de intercambio entre su
colaboración con la policía y el acceso a los servicios que ofrece el proyecto,
y que igualmente, su colaboración agilizará la consecución de su documentación.
Situación
jurídica: Tres de
cada cinco mujeres (60,9%) que entraron en contacto a través de los agentes
públicos, presentaron denuncia. Esta proporción disminuye en el caso de las que
contactaron directamente (44,4%) o lo hicieron a través de una ONG (44,4%), a
menos de la mitad. Estadísticamente resulta más probable que las mujeres más
jóvenes hasta 23 años presenten denuncia, y que las más mayores no inicien el
proceso penal.
La situación
jurídico penal es más descorazonadora, entre las mujeres entrevistadas, sólo el
50% de las mujeres denunciantes conocen que en su caso ha habido sentencia y
ninguna ha cobrado indemnización alguna.
Vivienda: Las mujeres entrevistadas viven en
su mayor parte en una habitación alquilada en un piso compartido, y no tienen
relación con las personas con las que viven. Sólo un 15% vive alquilada con el
contrato a su nombre. Sólo un 6% vive sola con el contrato a su nombre. En
términos generales observamos que solamente una de cada cuatro entrevistadas
vive con su pareja, siendo la categoría de “otros” la más frecuente entre los
compañeros de piso. La mayor parte de las entrevistadas viven en casas de
tamaño mediano entre 40 y 80m2 y pagan por sus habitaciones una media de menos
de 300 euros al mes. La mayor parte ha cambiado de vivienda más de dos veces o
más en cinco años.
Formación: El 90% de las entrevistadas realizó
algún tipo de formación durante su paso por el proyecto. Cerca de un tercio
realizaron el taller de habilidades, casi el 70% estudiaron idiomas, un 10%
realizaron formación reglada (ESO, Grado Medio, Universidad), y la mayoría
realizaron algún curso orientado al empleo a través del programa FIP. El
aprendizaje del castellano es una de las variables formativas más apreciadas
por la mujer. También se detecta la tensión entre la necesidad de formarse para
ampliar los nichos laborales y la urgencia de tener ingresos rápidos para
seguir sosteniendo a sus familias de origen. El 57 % de las mujeres manda
dinero a sus países de origen.
Nivel de
renta: En cuanto al
nivel de renta, la mayor parte de las entrevistadas superan el SMI. El 50,1%
trabaja en servicio doméstico. La mitad de las entrevistadas dependen de su
pareja para los gastos esenciales, la proporción de mujeres que no dependen de
sus parejas ronda el 44%.
Salud: Es importante tener en cuenta que
muy a menudo desde que finaliza el periodo de reflexión hasta que se gestiona,
en su caso, un permiso de residencia y de trabajo por colaboración o por
situación personal de la víctima, pasan muchos meses, durante los cuales la
persona víctima de trata quedaría de nuevo sin cobertura sanitaria y
desprotegida.
Mujeres
empoderadas que rompen el círculo de Trata
Isela,
procedente de Rumanía personifica la fortaleza y el coraje y lo muestra con su
testimonio: “Yo soy una muchacha muy independiente. Tengo la fuerza y la
voluntad de hacer las cosas. No lo sé qué pasará…pero quiero una mejor vida
para mí….porque así le puedo dar una mejor vida para mi hijo. Muestra su lado
más solidario cuando dice: Y también si puedo ayudar a alguien. Yo estando en
España quiero hacer lo mismo ayudar a otras personas para ver la vida mejor.”
Marie de
Camerún tardó 2 años en llegar a España y tan sólo 3 meses en aprender español.
No ha perdido la capacidad de soñar: Lo que quiero es ser felíz. Por una vez
en mi vida. Por una vez de verdad, ser muy, muy feliz…aquí en España y con el
camino que tengo aquí…creo que puedo serlo aquí. Se siente agradecida: El
proyecto me ha dado todo porque la sonrisa que tengo ahora es del Proyecto.
Cuando llegué aquí….estaba como una persona muerta hoy. Si sonrío hoy es
gracias al proyecto.
Ruth de
Nigeria se siente muy agradecida al Proyecto ESPERANZA y lo expresa así: Creo
que son la razón por la que sigo sonriendo. Me han ayudado muchísimo, están a
mi lado. Las cosas han sido muy difíciles. Me han animado mucho. Han hecho
tanto por mí. Son como mi familia. Son la gente con la que puedo hablar sobre
mis problemas. Me han apoyado cuando decidí no volver a ejercer la calle. En
muchas cosas, han sido de tanta ayuda… agradezco a Dios que los he encontrado.
Con el apoyo
de la DGM de la Comunidad de Madrid, el Proyecto ESPERANZA vuelve a retomar la
iniciativa de la primera evaluación de impacto: “Recuperando Derechos:
Progresando en Dignidad” realizada en 2007 cubriendo el primer quinquenio de
intervención (2000/2005).
Marta
González, Coordinadora de Proyecto ESPERANZA comenta: El problema no es la
exclusión sino la exclusividad. El enfoque de derechos humanos busca
“identificar y modificar las prácticas discriminatorias y la injusta
distribución de poder que sostiene a la trata, mantiene la impunidad de los
traficantes y deniega justicia a las víctimas”.
- Ver el informe en: http://www.slideshare.net/ProyectoE...
- Ver el video:

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