jueves, 2 de enero de 2014

ALTERNATIVA CONTINENTAL SOCIALISTA


Elecciones al Parlamento Europeo 2014

Artículos de Opinión | Joseba Álvarez * | 31-12-2013 |

Puede parecer pretencioso hablar de Alternativa Continental Socialista para Europa cuando, hoy por hoy, y con todas las contradicciones que conlleva todo proceso de transición al socialismo, la única verdadera Alternativa Continental, teórica y práctica, que la izquierda ha sido capaz de poner en marcha frente a la globalización mundial ha sido la del ALBA, la Alternativa Continental Bolivariana de Latinoamérica. Pero si analizáramos el mismo fenómeno desde el punto de vista capitalista, deberíamos de reconocer que la Unión Europea, desde su creación pretendía, y sigue pretendiendo hoy en día, ser la base de partida, teórica y práctica de la Alternativa Continental Capitalista para Europa y apropiarse con ello de parte del mercado multipolar mundial globalizado. Con todo ello, pretendemos subrayar que el capitalismo europeo hace décadas que vío la necesidad de organizar su Alternativa Continental Capitalista Europea, lo que esta poniendo en práctica, mientras que la izquierda europea sigue hoy sin Alternativa Continental Socialista propia para Europa, algo que no solo es posible, sino que es sobre todo necesario para avanzar en la lucha anticapitalista y sobre todo para elaborar el modelo continental alternativo de transición al socialismo del Siglo XXI en Europa.
En la construcción de ese modelo de Alternativa Continental Socialista para Europa, la participación o no de la izquierda en las instituciones en general, y en el Parlamento Europeo, en particular, debe de ser el fruto de una reflexión estratégica más global, que necesariamente aborde los diferentes tipos de lucha -lucha ideológica, lucha de masas y lucha institucional-, así como la articulación de sus instrumentos -movimientos sociales, organizaciones populares, redes sociales, sindicatos y partidos políticos- y su complementariedad en la lucha transformadora. Pero entendemos que ninguna de ellos -ni los tipos de lucha, ni los diferentes instrumentos que de ella emanen- sobran o deben de ser abandonados en la confrontación política social, desobediente e insumisa con el capital y menos aún en la creación participativa de la Alternativa Continental Socialista para Europa.
De lo que si tenemos pleno convencimiento es que el objetivo de esa Alternativa Continental Socialista debe de ser la construcción de un espacio político europeo de libertad y democracia real, tanto para los y las trabajadoras como para los pueblos que lo componen. No hay libertad de las personas, sin la libertad de los pueblos a los que pertenecen; es decir, que no hay liberación social, sin liberación nacional, ni liberación nacional sin liberación social. Los dos procesos de liberación son las dos caras de un único combate contra el capitalismo.
Nosotros y nosotras nunca hemos tenido, ni tenemos, duda alguna sobre las características fundamentales de las instituciones europeas, ni de la Unión Europea misma, ni del sistema político y económico que imponen. Tampoco las tenemos con respecto a la manera antidemocrática en que ejercen su política, ni sobre el objetivo que señalan tanto hacia dentro como hacia fuera de la Unión Europea y de Europa. El socialismo, la clase trabajadora, así como los pueblos y naciones sin estado somos los enemigos políticos declarados a los que imponer su modelo capitalista.
Y esa imposición se manifiesta de muchas formas: Como decir SI a una Unión Europea diseñada al servicio del capital y de los estados. Como decir SI a quienes niegan los derechos de los y las trabajadoras, además del Derecho a la Autodeterminación de los Pueblos. Como decir SI al proyecto político que niega la oficialidad de las lenguas y culturas no estatales. Como decir SI al hecho de ser compañera de la política imperialista y militar de la política exterior norteamericana en el mundo. Como decir SI al proyecto económico que defiende la privatización de los servicios públicos en beneficio de los sectores empresariales privados y de la banca. Como decir SI a la precarización del trabajo y al fomento de un modelo de desarrollo insostenible y antiecológico. Como decir SI al proyecto político que fomenta el patriarcalismo y la desigualdad, teniendo a la mujer, como colectivo, a años luz de ser un sujeto político pleno. Como decir SI a quienes cierran sus fronteras causando la muerte de miles de emigrantes, ya sea en aguas del Mediterráneo ó en los transportes ilegales de las mafias. Finalmente, como decir SI a quienes defienden sus intereses destruyendo los principios fundamentales de la democracia, a quienes fomentan la burocracia y niegan la democracia participativa. Por ello, tantas formas de imposición, suponen otras tantas razones para oponernos a esta Unión Europea de tipo capitalista.
La victoria del NO a la OTAN en el referendum de 1986, postura defendida en Euskal Herria únicamente por la Izquierda Abertzale, en contra de todas las demás fuerzas políticas vascas, supuso, por parte de la sociedad vasca, una demostración del rechazo al militarismo europeo intrínseco a la Unión Europea.
Tras la caída del muro de Berlín, el capitalismo puso en marcha en la década de los 90 una de sus mayores iniciativas políticas y militares para imponer su modelo en todo el mundo. El Acuerdo de Maastricht (1992) fue la expresión europea de esa iniciativa capitalista que, dicho sea de paso, fue rechazada en el Parlamento español únicamente por Herri Batasuna, de la mano de Jon Idigoras. Pero esa iniciativa del capitalismo post-soviético se encontró con una gran resistencia, también en Europa. En este contexto, no podemos olvidar las grandes movilizaciones europeas contra de la guerra de Irak o en solidaridad con el Pueblo de Palestina, como tampoco las importantes demostraciones de fuerza en las diferentes “contra-cumbres” europeas o internacionales que tuvieron lugar en Génova, Thesalónica y Niza, ni el desarrollo de los Foros Sociales Mundiales en Porto Alegre y los Foros Sociales Europeos en Florencia (2002), Londres (2003) o París (2004) en los que la Izquierda Abertzale participó activamente.
Y es que el rechazo a este modelo de la Unión Europea ha ido creciendo durante estas últimas décadas, a medida que iba aumentando el numero de trabajadores y trabajadoras y de sectores sociales y económicos, colectivos populares y pueblos -naciones sin estado- afectados por la agresión de su política neoliberal. A la eterna crisis de legitimidad que acompaña el modelo actual de la Unión Europea desde su creación, se le ha sumado, a partir del crac social y económico del 2007, las medidas y presupuestos anti-sociales impuestas por la Troika de Bruselas, cuyas consecuencias nos afectan a todos y todas, pero muy especialmente a los estados más débiles de Sur de Europa como son Grecia y Portugal.
Por eso es hoy más necesario que nunca que todas las fuerzas políticas de izquierdas de Europa, así como los los movimientos sociales y los sindicatos europeos, estén presentes en ese campo de batalla llamado Europa y en su núcleo más duro que es la Unión Europea, para que entre todos y todas -especialmente las fuerzas políticas anticapitalistas europeas-, no sólo hagamos frente a las diferentes intervenciones del capital impuestas por la Troika, sino que tambien para que trabajemos activamente en la creación de esa Alternativa Continental Socialista para Europa que hoy en día no sólo es posible, sino que además es más necesaria que nunca; es en definitiva, imprescindible.
Sin embargo, esta gran resistencia continental y popular al modelo capitalista de Europa y la consiguiente reflexión social compartida (por ejemplo en los “Seminarios Internacionales de Ezkerra Europaren Atarian” organizados por la Izquierda Abertzale en los años 2004, 2005 y 2006, donde tomaron parte más de 20 organizaciones europeas), no ha conseguido traer aún el desarrollo teórico y práctico de una Alternativa Continental Socialista para Europa como la que supone ALBA en Latinoamérica, con la conquista del poder por la izquierda en varios estados europeos. Pero si ha supuesto un claro freno, una clara conciencia frente a las pretensiones privatizadoras y expansivas del capital, además de la importante constatación política de que el modelo alternativo socialdemócrata y tambien el modelo que representa el sindicalismo de la CES se habían agotado, por lo que era necesaria la creación de una nueva izquierda, más democrática, más social, más plural, más desobediente, más insumisa, más participativa, en definitiva, más radical. Y ello era urgente porque el modelo neoliberal europeo y del capitalismo internacional empezaban a mostrar claros síntomas de una importante crisis sistémica y de legitimidad, que se agudizó a partir del 2007. El fracaso en la aprobación de la Constitución Europea (triunfo del NO en el referéndum francés en mayo del 2005, postura apoyada por la Izquierda Abertzale tanto en el referéndum francés como español) y la maniobra para la puesta en marcha del malogrado sucedáneo de la Constitución Europea denominado Tratado de Lisboa (2007), son un claro ejemplo de la mencionada resistencia social.
Por todas estas razones, consideramos que es necesario profundizar en ese camino de movilización y reflexión social compartida iniciado hace años entre las fuerzas de izquierdas europeas y seguir avanzando en la creación de esa Alternativa Continental Socialista para Europa, que contribuya a diseñar y promover ese modelo de transición al socialismo del Siglo XXI en Europa. En este sentido, las próximas elecciones al Parlamento de la Unión Europea suponen un ocasión para retomar ese camino. No es que consideremos que la participación en las próximas Elecciones Europeas y en el Parlamento que de ella emane sean los instrumentos de lucha fundamentales en el rechazo del modelo capitalista europeo, ni mucho menos, pero si consideramos que son una oportunidad y un espacio que nos permitirá empezar a articular ese trabajo que tenemos que abordar, sobre todo fuera de las instituciones europeas.
La circunscripción electoral en el caso del Estado español es única, razón por la que planteamos una conjunción de fuerzas, una unidad de acción de quienes trabajamos en esta dirección emancipadora y socialista. La Izquierda Abertzale tiene una dilatada experiencia en ello, ya que se ha presentado con diferentes nombres y modelos a todas las Elecciones Europeas desde 1987 y ha obtenido europarlamentario en tres ocasiones: Txema Montero (1987), Karmelo Landa (1989) y Koldo Gorostiaga (1999), además de los de Euskal Herria, gracias siempre a los votos recibidos fundamentalmente en Catalunya y también en el resto del Estado español. Todo ello como resultado, precisamente de, esa conjunción de fuerzas, y esa unidad de acción.
Sin embargo, en las anteriores Elecciones Europeas del 2009, y tras haber sido ilegalizadas todas las opciones políticas de la Izquierda Abertzale para trabajar en Euskal Herria y fuera de ella, la solidaridad internacionalista de algunas fuerzas políticas de izquierdas del Estado español, permitió, en contra de los deseos y las previsiones gubernamentales españolas, la creación de la candidatura Iniciativa Internacionalista y con ella la participación de la Izquierda Abertzale en las Elecciones Europeas, aunque ésta no obtuvo representación parlamentaria en Bruselas por, entre otras razones, un cantado y evidente pucherazo que modificó sus resultados.
Pero hoy, cinco años más tarde, después del alto el fuego definitivo proclamado por ETA en octubre de 2011 y desde entonces boicoteado por el gobierno español, la situación de Euskal Herria ha cambiado totalmente. Por eso, la Izquierda Abertzale, tomando como base los pilares de su renovada estrategia proclamada en Zutik EH y adoptada en el debate de SORTU (2013), hace la apuesta política compartida con las fuerzas políticas vascas progresistas de EH Bildu (Eusko Alkartasuna, Alternatiba y Aralar) para presentar en estas Elecciones Europeas de mayo del 2014 una candidatura compartida en el Estado Español que supere la de Iniciativa Internacionalista -promovida por la Izquierda Abertzale- y la de Europa de los Pueblos -promovida por Eusko Alkatartsuna y Aralar-, con el objetivo de sumar a todas aquellas fuerzas políticas de izquierdas del Estado español y de los Pueblos y Naciones sin Estado que lo componen que reconozcan el Derecho a Decidir de los Pueblos y Naciones sin Estado del Estado español y que, además, luchen por la transformación del actual modelo socioeconómico español y europeo.
Pero para que esa unidad de acción entre diferentes, esa conjunción de fuerzas, esa unidad de acción creada en un principio para participar en la Elecciones Europeas y en el Parlamento Europeo, pero que también puede ampliar su campo de trabajo a la lucha en el Estado español, sea válida para todos y todas, debe de ser ser igualmente elaborada entre todos y todas.
Este es el elfuerzo al que nos comprometemos pero también la invitacion que cursamos: presentemos, si es posible antes del final del año, a todos los sectores sociales, económicos, culturales y populares afectados por las políticas gubernamentales españolas y europeas, a todos y todas las trabajadoras afectadas por la actual política económica, a todos los Pueblos y Naciones sin Estado del Estado castigados por el actual modelo de Unión Europea y el actual modelo de articulación territorial del Estado español:
Una alternativa de lucha clara y contundente para las próximas Elecciones Europeas 2014.
* Miembro de SORTU




EN BUSCA DEL MACHO ENCUBIERTO

Artículos de Opinión | Helios F. Garcés | 31-12-2013 |
Reflexiones de un feminista decolonial
En las últimas décadas (1), a lo largo y ancho del Estado Español, especialmente en el seno de los movimientos sociales, sindicatos y partidos políticos minoritarios, los hombres jóvenes (2) comenzamos a interesarnos por las teorías feministas; lo cual es, sin duda alguna, una noticia de carácter positivo (3). Sin embargo, es necesario un análisis libre del énfasis acrítico en el acuerdo o desacuerdo sin más que este fenómeno provoca en la opinión general.
No se trata entonces de dar la efusiva bienvenida al acontecimiento y ni mucho menos de reservarse el derecho de admisión a los hombres desde los movimientos feministas. Mas de lo que se trata es de averiguar de qué forma su acercamiento a los mismos (4) es necesario, pero también –y es el caso que nos ocupa– en qué medida ciertos hombres cuyos privilegios de género no han sido cuestionados con la radicalidad adecuada consiguen sobrevivir como machistas encubiertos a través de poses filo feministas que les permiten enmascarar su verdadera posición.

El compromiso parcial
Evidentemente no hay nada de destructivo en que los hombres adquiramos y defendamos el proyecto ético-político que articulan los feminismos, todo lo contrario. No obstante, hemos de reconocer que, tal y como apuntábamos con anterioridad, entre nosotros/ellos, abundan numerosos impostores que, utilizando aquellos elementos estéticos y superficiales de los feminismos que les interesa utilizar, disfrazan su falta de compromiso total con el proyecto ético-político sobre el que precisamente se sustentan los mismos.
Para seguir haciendo visibles los factores que posibilitan la adquisición, tan parcial como interesada, de este falso compromiso, propongo a continuación un pequeño paréntesis en el que trasladaré la reflexión a otro, y sin embargo cercano, espacio de confrontación. Es fácilmente comprobable la manera en la que las teorías críticas (5) son utilizadas, especialmente desde ciertos segmentos del universo académico, para engordar el currículum intelectual y la reputación ideológica de los investigadores y estudiosos progresistas de turno. Lejos de llevar hasta sus últimas consecuencias muchos de los presupuestos y apuntes expuestos en los textos e ideas más representativas de las citadas corrientes, los intelectuales en cuestión utilizan aquellos elementos y categorías de análisis que de dichas teorías les conviene adquirir para reafirmarse ante las miradas públicas en su falsa conciencia contestataria y blindarse ante posibles exigencias y críticas externas.
Así mismo, -cerrando paréntesis- sucede algo similar en el seno de las organizaciones- de partido o no- que luchan contra las denominadas jerarquías de poder. Observemos cómo incluso entre militantes que dicen pretender enfrentar los conflictos silenciados por el status quo, se produce la dificultad manifiesta de ejercer la crítica cuando las observaciones giran en torno a determinados privilegios. En este caso nos referimos a los privilegios que afectan a las jerarquías género sexuales y étnico-raciales.
Es por ello que estamos en condiciones de afirmar lo siguiente: aunque la promoción hipócrita de la idea de igualdad realizada por los aparatos propagandísticos de la socialdemocracia ha conseguido impregnar de cierta popularidad la defensa –light, eso sí– de cierto feminismo de corte liberal, en el fondo las cuestiones género sexuales siguen constituyendo, generalmente, un gran hueso, para el común de la ciudadanía del Estado (6).
Cuando nos referimos a la ciudadanía nos referimos al conjunto de la misma. Hablamos de la derecha pero también hablamos de la izquierda ya que el sexismo no es patrimonio exclusivo de la primera. Bastaría con recordar la afluencia lamentable de algunas voces, determinadas en la izquierda, que han desarrollado toda una tecnología conceptual –en la que el rigor y la honestidad intelectual brillan por su total ausencia– a través de la que pretenden ningunear el valor ético político de los feminismos. Con la misma saña con la que la derecha ha caricaturizado la profundidad y riqueza de las propuestas antisistémicas reduciéndolas a sus aspectos más contradictorios y simplificados, estos pensadores utilizan el evidente y lógico descrédito que persigue al feminismo liberal para deslegitimar las prácticas feministas en su conjunto, haciendo extensible la hipocresía y fraudulencia del primero a todos los demás.
En el fondo, tal actitud no es sino el efecto de una antigua herencia ideológica, hoy casi imperceptible para una gran mayoría, que consiste en profesar la creencia de que tanto racismo como sexismo son problemas súper-estructurales al problema estructural del capitalismo. Resulta una experiencia común el escuchar cómo, frecuentemente, desde foros etnocéntricos y masculinizados, se predica con la afirmación engañosa de que al solucionar el problema económico todos los demás problemas quedarán resueltos. Dicha afirmación no solo es falsa, sino que es profundamente injusta. Por lo general y para percatarse de ello únicamente sería necesario poner en marcha un ejercicio elemental de observación. Echen un vistazo a quiénes son los máximos y principales representantes de tal visión: aquellos cuyos privilegios identitarios están comprometidos por las jerarquías señaladas. No están interesados en cuestionar sus privilegios como garantes del patriarcado y mucho menos lo están en reflexionar sobre su propia masculinidad. Pero han encontrado una nueva manera de sobrevivir como machos en ambientes en los que los signos vulgares del patriarcado son fácilmente reconocibles y, por lo tanto, fácilmente reprobables; no obstante, no sucede así con dimensiones más sutiles del machismo.
Damos por sentado, quizá ingenuamente, que cuando nos referimos a la identidad queda claro que hemos decidido hacerlo –sobre todo en este texto– poniendo el énfasis sobre su faceta epistémica. ¿Qué significa esto? Muy sencillo: uno de los grandes éxitos del capitalismo es haber conseguido que las clases desfavorecidas utilicen la racionalidad liberal en su cotidianidad. Así mismo, Frantz Fanon, a través de "Piel negra, máscaras blancas" nos muestra magistralmente cómo la mentalidad colonial es asumida y reproducida por los sujetos colonizados.
De la misma manera –esta vez al contrario-, una persona significada como europea puede asumir el proyecto zapatista aunque no sea identificada como indígena, o una persona identificada como hombre, puede asumir el proyecto feminista aunque no sea significada como mujer. Baste la aclaración para advertir que hay mujeres en el poder y, sin embargo, eso no significa que el patriarcado occidental, así como los otros, hayafallecido de repente. Si fuese así, Barak Obama y Ángela Merkel serían inauguradores de una era postcolonial y postpatriarcal globalizada en la que el poder, con todas sus complejidades, sería únicamente económico. El imaginar algo así no sería sino caer de nuevo en la ceguera tradicional de las prácticas de cierta izquierda egocéntrica.
Colonialidad y Patriarcalidad del saber
Los numerosos análisis realizados desde la red Modernidad/Colonialidad en torno a la denominada colonialidad del poder (7) nos sirven de gran ayuda para describir la forma en la que el poder moderno (8) trajo consigo la instauración de un nuevo paquete de jerarquías de opresión globalizadas que el sociólogo Ramón Grosfoguel denomina heterarquías del poder. Este complejo entramado de jerarquías es descrito, aparatosamente, como “Sistema-mundo Europeo/Euro-norteamericano cristiano-centrado moderno/colonial capitalista/patriarcal” (9). En consecuencia con lo anterior, hay que recordar aquí, para volver al objeto de nuestra reflexión (10) - y esto produce interesantes reacciones a la defensiva- que también existe una patriarcalidad del saber en tanto que las epistemologías hegemónicas tradicionalmente creadas, difundidas y atendidas, tanto dentro como fuera de la Academia occidentalizada, han sido producidas generalmente desde una subjetividad patriarcal.
De la misma manera existe una masculinidad del saber en tanto que tales epistemes han sido tradicionalmente reproducidas y solidificadas desde una subjetividad masculina y heteronormativa: una subjetividad que ha ocultado su identidad. Es más, hablamos de una subjetividad que precisamente ha construido su hegemonía sobre la ocultación de su propia identidad sexual, de género, cultural y geográfica a la vez que ha visibilizado las subjetividades otras como identidades periféricas y subalternizadas. Una mirada omnipresente, universal y objetiva que se hegemoniza a través de una subalternización de las otras miradas culturales, geográficas, espirituales, étnico raciales y por supuesto sexuales.
Pero toda subjetividad ostenta una identidad, a menos que hablemos, claro está, de la supuesta existencia de una identidad divina (11); una mente sin sexo, sin color, sin procedencia y sin género; como la de los ángeles del imaginario católico que tantos quebraderos de cabeza supusieron para los teólogos medievales. Para dificultar el camino de aquellos que temen enfrentar la compleja cuestión de las identidades amparándose en significativos y deshonestos (12) temores a la posible emergencia de nuevos esencialismos, debemos advertir que desde nuestra perspectiva- una perspectiva decolonial- la identidad no es un constructo estático, homogéneo y metafísico(13).
Los activistas y sus micromachismos
Lógicamente, y tal y como hemos señalado, dentro de estos grupos, a ningún hombre se le ocurrirá cuestionar la libertad sexual, el derecho al aborto o la igualdad entre sexos; sin embargo, basta que las feministas señalen y ataquen su machismo en dimensiones como el lenguaje humorístico, en el epistemológico o en sus interesadas prioridades revolucionarias para que, de pronto y porrazo, la comunidad de machos haga acto de presencia a través de la mofa condescendiente paternalista, ninguneando como causas menores las reivindicaciones y análisis feministas.
Por otra parte y apuntando a un nivel mucho más profundo- incluso psicológico- se encuentra lo referente a las maneras en las que tales hombres gestionan sus relaciones con sus compañeras de lucha en espacios que a menudo se suponen libres de sexismo. Hombres que a menudo han adquirido la habilidad de hablar en femenino plural y que se declaran acólitos del amor libre o poli amor; hombres que en su muro de Facebook o Twitter comparten proclamas feministas, declaraciones y artículos sobre Femen; hombres que se declaran públicamente feministas y que, sin embargo, siguen hipersexualizando de manera reiterativa a las mujeres que les rodean. Debe quedar fuera de toda duda el que señalando lo anterior pretenda censurar o delimitar el surgimiento natural del deseo sexual entre personas conscientes de las jerarquías género sexuales. Confundir una cuestión con la otra constituiría un grave error analítico y político.
El privilegio género sexual
Sostener que las cuestiones género sexuales únicamente deben interesar a aquellos seres humanos que sufren la violencia directa que tales jerarquías producen constituye un profundo error de ceguera ética. Podría parecer demasiado simplista el insinuar que un mito como el descrito esté instalado en la conciencia de un amplio grupo de hombres que se consideran a sí mismos como militantes de izquierda. Pero, lamentablemente, no lo es.
Los patriarcados son posibles porque se fundamentan sobre determinados roles; por lo tanto, para señalar y cuestionar con contundencia el patriarcado, es necesario cuestionar dichos roles. No basta con afiliarse y decir “sí”; la batalla ideológica comienza precisamente en aquello que, en un principio, no percibimos como ideológico. Ahora bien, ¿son los roles género sexuales hegemónicos productos ideológicos, culturales, políticos?
Los hombres heterosexuales gozan inconscientemente del privilegio de no tener que cuestionar su identidad porque la suya es la identidad política, y epistemológica de la subjetividad dominante. Por lo tanto, para un hombre feminista, el primer paso podría ser abrir los ojos ante la realidad privilegiada en la que se desarrolla su identidad género sexual. ¿Cuál es esa realidad? Comencemos por admitir que la mirada moral intersubjetiva es una mirada masculinizada. Dimensiones como la del juego político, como la publicitaria; ámbitos como el de la literatura, el arte; o facetas humanas como la de las sexualidades, articuladas a través del lenguaje como núcleo íntimo de cualquier episteme y del cuerpo como motor de vida y vehículo de control, opresión o liberación; son esferas y espacios utilizados para solidificar el patriarcado occidentalocéntrico. Por lo tanto son dichos espacios los susceptibles de ser analizados, cuestionados y transformados.
Tras reconocer el privilegio género sexual del que somos garantes nos queda por delante el trabajo de renunciar de forma sincera al mismo. Pero para ello –ya lo hemos dicho– no bastan las palabras; es necesario zambullirse en un esfuerzo creciente por localizar costumbres, automatismos y facetas que podríamos incluso considerar, por error, como espontáneas y analizar hasta qué punto tales cuestiones nos hacen permanecer unidos a lo que jocosamente llamamos “la comunidad de machos”. Nuestra facilidad para juzgar los cuerpos femeninos en base a juicios supuestamente estéticos; nuestra dificultad para escuchar con atención y tomar en serio las voces femeninas y nuestra habitual tendencia a establecer poses condescendientes y paternalistas con las compañeras podrían ser varios entre tantos ejemplos de lo descrito con anterioridad. Al fin y al cabo, lo que hace situar la opresión género sexual en inferioridad de condiciones frente a las jerarquías de clase es que los hombres son los dueños del espacio público (entendemos espacio público como espacio político). Los hombres se hacen dueños de dichos espacios y los ordenan según sus prioridades. Pero estos hombres no son personas sin identidad, sino que son varones, son blancos y son heterosexuales. Evidentemente no se trata de demonizar a los hombres, sino de romper con la hegemonía identitaria y construir una nueva identidad donde quepan muchas identidades, siguiendo la fuerza del lema zapatista.
El cuestionamiento de la masculinidad dominante
¿Qué es el hombre? ¿Qué es un hombre? ¿Qué es ser un hombre? ¿Qué significa ser hombre? Todas estas preguntas forman parte de un corpus tradicional de interrogantes filosóficos en la historia del pensamiento occidental convencional. Todas ellas han recibido respuestas atendiendo a la idea de “hombre”, no como constructo ideológico sexuado o racializado y con una identidad geopolítica, sino como constructo filosófico que supuestamente dirige la atención hacia la subjetividad humana, sin más. Sin embargo, y como prolegómeno para nuestra reflexión, el filósofo nigeriano Chukwudi Eze a través de su ensayo El color de la razón: La idea de “raza” en la Antropología de Kant (14) nos hace cuestionarnos, por ejemplo, el aparente desinterés racial con el que Kant, como representante primordial del pensamiento moderno occidental, enfocó sus reflexiones en torno a al ser humano.
De hecho, desde mi punto de vista, a lo que realmente nos invita el análisis de Eze, es a poner en duda enérgicamente esa idea tan absurda como inconscientemente generalizada de que en la historia de la filosofía occidental se ha reflexionado alguna vez, verdaderamente, sin tener en cuenta la cuestión de la identidad étnico racial, género sexual, geopolítica o corpo-política del sujeto histórico que reflexiona (15). Si Chukwudi Eze ha tenido la inteligencia y valentía de plantear una cuestión de ese calibre no es para que nos quedemos simplemente embelesados. Volvamos a preguntar también sobre el género-sexo de la razón.
¿Cuál es la identidad de la razón? Los seres humanos –lo sentimos por los estudiantes de filosofía, los filósofos son seres humanos– que se hicieron la pregunta “¿Qué es el hombre?” a lo largo de la modernidad, tenían una identidad y estaban situados geo y corpo políticamente –lo sentimos, de nuevo, por los estudiantes de historia de la filosofía occidental.
Podemos volver a replantear la pregunta a nivel filosófico ahondando en el género y la sexualidad ocultos en el concepto absolutizador “hombre”, utilizado arrogantemente como sinónimo de ser humano. Sin embargo, nada de ello servirá para nuestro propósito si no nos preguntamos a nosotros mismos “qué significa ser un hombre” y por último y más importante “qué significa, para mí, ser un hombre”. Evidentemente a los intelectuales eruditos les parecerá poco elevado dirigir una reflexión como la anterior a un nivel intersubjetivo, pero es precisamente ahí donde se encuentra una de las resistencias machistas más considerables ante la labor de cuestionar nuestra propia masculinidad: un hombre no se hace preguntas personales sobre la masculinidad en el espacio público. La masculinidad es un tabú masculino. Sin embargo existe; y es precisamente un determinado tipo de masculinidad la que históricamente se ha impuesto y hegemonizado a través del poder moderno.
Entonces, ¿qué es la masculinidad? ¿Qué significa ser masculino? ¿Qué significa, para mí, ser masculino? ¿Ser masculino es ser fuerte; ser seguro de sí, ser protector; ser masculino es ser un líder? ¿Ser masculino es ser heterosexual? ¿Ser masculino es ser un depredador sexual? El patriarcado subsiste gracias a la institucionalización hegemónica de la masculinidad dominante y sobrevive en cada uno de nosotros/as hasta que comencemos a hacernos las preguntas oportunas. Tales preguntas deben afectarnos a nivel íntimo y deben comenzar a formar parte de nuestras relaciones humanas.
Por todo lo anterior, la labor de los hombres feministas no debería consistir en integrarse en los movimientos y adquirir responsabilidades de liderazgo, acaparando la palabra y la acción o dirigiendo a la colectividad. Tampoco reside la respuesta en quedarse al margen y centrarse en las cuestiones de clase. ¿Entonces?
Recapitulemos: el primer paso podría ser despertar a la consciencia de que se es garante del patriarcado. En segundo lugar deberíamos esforzarnos por renunciar a dicho privilegio. Por último está el cuestionarnos nuestra propia masculinidad. Evidentemente no debe existir un orden, las tres empresas deberían ser acogidas y puestas en marcha simultáneamente, con la misma honestidad y con la misma dedicación.
Una propuesta: un feminismo decolonial
No podría abandonar esta exposición sin antes hacer referencia a lo que considero uno de los problemas más graves que encontramos en la lucha contra los patriarcados. Así como no hay un solo feminismo, no hay un solo patriarcado. No habrá verdadera lucha contra los patriarcados si tal y como Zillah Eisenstein apunta en Señuelos sexuales. Género, raza y guerra en la democracia imperial (16), las y los feministas occidentales, apoyando el proyecto de las grandes potencias, utilizan deshonestamente sus batallas para legitimar el imperialismo y la colonialidad epistemológica frente a otras culturas. Es habitual observar cómo desde determinados espacios que se conciben a sí mismos como feministas se realiza un retrato absolutamente injustificable de las culturas y cosmovisionesotras atribuyéndoles un machismo endémico. El ataque constante hacia el islam o hacia el pueblo romaní no son sino claros ejemplos actuales de lo descrito. Existen las mujeres musulmanas y pueden hablar. Existen las mujeres romaníes y pueden hablar. Ellas hablan, pero ¿sabemos escuchar? Así como la labor de un hombre no es liderar la causa feminista sino aprender y luchar codo con codo, atendiendo las demandas de las mujeres feministas, la labor de las y los feministas occidentales es escuchar las demandas e ideas de las mujeres otras y ponerse a su disposición.
Será quizás entonces cuando podamos comenzar a descubrir la intersección en la que se cruzan todas las jerarquías de poder y así podamos enfrentarlas con sinceridad. No podrá abordarse ningún problema con la radicalidad necesaria mientras establezcamos prioridades interesadas en base a la supuesta importancia que le conferimos a unas causas, situándolas, de nuevo, por encima de las otras. Feministas que sostienen que la lucha contra el patriarcado es más importante que la lucha contra el racismo y el clasismo. Movimientos de base que sostienen que la lucha de clases es más importante que la lucha contra el patriarcado y el racismo. Antirracistas que sostienen que la lucha contra el racismo es más importante que la lucha de clases y la lucha contra los patriarcados. Sí esa es nuestra torpe estrategia, cuando terminemos con nuestros respectivos enemigos, tendremos que enfrentarnos entre nosotros/as.
Es por eso que, desde aquí, lanzamos nuestra propuesta: el feminismo decolonial. Un feminismo otro que encuentra su genealogía en pensadoras y activistas tan diferentes y distantes como Sojorneur Truth, Gloria Anzaldúa, Angela Davis, Silvia Marcos, entre otras, y cuyas exponentes actuales, entre las que cabría destacar a María Lugones, Ochy Curiel, Yuderkys Espinosa, entre otras, resignifican toda la herencia anterior otorgándole un cuerpo teórico acorde a las nuevas necesidades. El emergente feminismo islámico o las prácticas revolucionarias de las mujeres zapatistas no son sino claros ejemplos vivos de ello. Teniendo como punto de partida el lugar en el que se cruzan las diversas jerarquías de poder modernas, el feminismo decolonial pretende atacar el entramado de opresiones en su nudo central, con la intención de desatarlo.
Helios F. Garcés
Citas:
(1) Es cierto que el interés y sensibilidad que ante las teorías feministas han manifestado numerosos hombres no representa un fenómeno exclusivamente nuevo. Sin embargo, consideramos que gracias al esfuerzo realizado por nuestras compañeras en determinados espacios, los feminismos han adquirido una mayor relevancia en la formación de muchos hombres, especialmente en los movimientos sociales de base.
Obviamente, también de mujeres. Pero en este artículo trataremos la relación de los hombres con el feminismo, dado su exclusivo privilegio en el sistema sexo/género.
(2) Hacemos entender aquí que, como Ochy Curiel, entre otras/os, dudamos sobre la idoneidad de utilizar las categorías “hombre” o “mujer” como símbolos esencializadores de las sexualidades humanas. Sin embargo, reconocemos que nos resulta útil hacerlo y que nuestra intención es hacer referencia a cuestiones que se producen precisamente en el universo orgánico que produce tal normatividad.
(3) Sostenemos, apoyando el lema y el sentido que encabezan y articula el texto “Feminism it´s for everybody” escrito por bell hooks, que el feminismo es para todas las personas.
(4) Nos negamos en rotundo a hablar de feminismo en singular, así como de hablar de patriarcado. Existen diferentes feminismos que cuestionan los diferentes patriarcados.
(5) Hoy día nos resulta imposible el dejar de dudar seriamente que la Escuela de Frankfurt, en sus diferentes generaciones, así como en sus diversas herencias visibles, haya agotado la posibilidad de analizar y clarificar las diversas jerarquías del poder. ¿Qué papel de importancia tuvieron en los análisis realizados desde dichas corrientes las jerarquías étnico raciales señaladas por Áime Césaire y Frantz Fanon, entre muchos otros? ¿Qué papel jugaron en tales análisis las jerarquías sexuales señaladas por Simon de Beauvoir o Kate Millet? ¿Qué importancia tuvieron las jerarquías género sexuales y étnico raciales, apuntadas y analizadas por Ángela Davis, Gloria Anzaldúa o Patricia Hill Collins en todas las anteriores? No existe una teoría crítica: existen las teorías críticas.
(6) Las reflexiones que conforman este artículo vienen propiciadas por numerosas discusiones producidas en diferentes comunidades del Estado Español, por lo que no me siento con la autoridad necesaria como para extender las consecuencias de ello a otras realidades geográficas.
(7) La denominada “colonialidad del poder”, articulada formalmente por Aníbal Quijano, entre otros/as pero formulada con anterioridad por pensadores/as como Kwame Nkrumah, hace referencia a la idea de que la categoría moderna de raza goza de fundamental importancia en el análisis de las causas y consecuencias derivadas de la división internacional del trabajo y de la construcción del poder capitalista moderno en sus respectivas y numerosas dimensiones. Se percibe entonces la colonialidad como la cara oculta de la modernidad. Enrique Dussel, Walter Mignolo, María Lugones, Ramón Grosfoguel, Silvia Rivera Cusicanqui, etcétera, no son sino algunos de los representantes más significativos de la red Modernidad/Colonialidad.
(8) Habría que dejar claro que a través de esta esquematización no estamos tratando de afirmar que dichas jerarquías nazcan, de repente, en la primera modernidad. Mas lo que pretendemos es analizar cómo dicho entramado de relaciones adquirió status imperial a partir del colonialismo
(10) Si bien es cierto que desde una historiografía convencional eurocentrada se viene situando el fenómeno de la modernidad en el siglo XVIII en torno a hechos como la Revolución Francesa, la Revolución Industrial y la Ilustración; el grupo Modernidad/Colonialidad sostiene que puede defenderse la existencia de una primera Modernidad a partir de la constitución de España como primer Estado-Nación moderno imperial colonial, con la capacidad de exportar un sistema de opresión global.
(11) El filósofo colombiano, Santiago Castro Gómez analiza en profundidad esta cuestión en su libro “La Hybris del punto Cero. Ciencia, Raza e Ilustración en La Nueva Granada (1750-1816)”.
(12) Existe una tendencia generalizada que consiste en tildar de esencialista cualquier defensa reivindicativa que de la reconstrucción identitaria de las comunidades y grupos tradicionalmente oprimidos se haga, desde una filosofía decolonial de la liberación. Sostenemos que dicha actitud no es sino el efecto de un apego naturalizado al etnocentrismo dominante, el cual reacciona a la defensiva acusando a aquellos/as por los que es cuestionado.
(13) No podemos/queremos concebir la identidad como una categoría pura o esencial, ya que tal forma de concebirla es absolutamente colonial.
(15) “En consecuencia –retomando las reflexiones filosóficas de los argentinos Rodolfo Kush y Enrique Dussel–, la epistemología tiene color y sexualidad, hay localización geopolítica y “corpo-política”. Entrevista a Ramón Grosfoguel. Polis, Revista Latinoamericana. Número 18, 2007. Angélica Montes Montoya y Hugo Busso



PALABRAS DEL EMBAJADOR DE CUBA EN EL HOMENAJE A LOS BRIGADAS INTERNACIONALES CUBANOS QUE LUCHARON EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Artículos de Opinión | Alejandro González, Embajador de Cuba en España | 31-12-2013 |
Buenos días:
Agradezco la presencia hoy de nuestros amigos e invitados a punto de finalizar un año cargado de acontecimientos.

Se ha podido registrar que durante la guerra civil española combatieron del lado republicano ciudadanos de al menos 54 países. Siento que el pueblo español debió estar muy orgulloso de esta masiva convocatoria, aunque no fuese suficiente para alcanzar la victoria contra un adeversario poderoso.
Todos ellos merecen ser recordados y a todos rendimos nuestro permanente homenaje.
Hoy pido acepten referirme sólo a los jóvenes cubanos que aquí en España, como diría Pericles “con obras probaron su valor”; a los jóvenes que no dudaron en lanzarse a la gran batalla de su tiempo, defendiendo la tradición de internacionalismo que Cuba ha promovido y representado hasta el límite de lo humanamente posible.
Habría que recordar que apenas 38 años antes del inicio de la Guerra civil en España, cubanos y españoles se enfrentaban en un campo de batalla. De ahí, que la presencia de los voluntarios cubanos sea aún más extraordinaria. Debió estar en el ideario de aquellos jóvenes la presencia en Cuba de extranjeros que acompañaron nuestras luchas. El Instituto de Historia de Cuba ha identificado a 10 españoles que alcanzaron los grados de general del Ejército Libertador cubano y en las tres guerras pelearon en las filas mambisas más de 3 mil españoles. El Jefe del Ejército cubano era dominicano: Máximo Gómez y su ayudante un español, como lo fue el abanderado del Consejo de Gobierno de la República de Cuba en Armas. El último ascenso firmado por el General Antonio Maceo, un día antes de su muerte, fue a Plácido Vázquez, desertor del Ejército Español, que había servido bajo las órdenes directas del general Arsenio Martínez Campo. El estado mayor de Maceo tuvo al General de División catalán José Miró Argenter como uno de sus héroes.
Amigos e invitados:
Las publicaciones más conocidas sobre la Guerra Civil Española han reconocido muy poco la presencia latinoamericana.
Un ejemplo, es que hoy por primera vez en este cementerio se coloca una placa que honra a latinoamericanos.
Y ahora mismo deseo agradecer la dedicación, el cariño, la entrega, con que varias personas han asumido este deber con la historia de Cuba y de España. Al Foro de la Memoria Histórica, a la Fundación Domingo Malagón, a la Asociación “Playa Girón” de cubanos y cubanas residentes en la Comunidad de Madrid y la Asociación de Amistad Hispano-Cubana "Bartolomé de las Casas". En particular a Eusebio, a Luis y su esposa Mary, quienes tras encontrarse con el periodista cubano Iroel Sánchez asumieron como una misión victoriosa colocar esta simbólica tarja. Ellos llevan días de un lado a otro, para que dignamente se recordara a los cubanos como a otros combatientes. Pido un aplauso para ellos, en contra de la voluntad de Eusebio a quien siempre no le puedo hacer caso!
¿Cuántos cubanos vinieron a luchar por la República en España?
Ruego su benevolencia para hacer un poco de relato.
He llamado a La Habana a la licenciada María Sánchez Dotres y a su cónyuge el escritor Enrique Cirules. María, una heroína, no sólo por demostrar el valor de Cuba en esta batalla, sino porque fue combatiente del Ejército Rebelde que derrocó la sanguinaria dictadura de Batista, ingresó a la Sierra Maestra en diciembre de 1957 en la Columna No. 4, comandada por el Ché; y es fundadora del III Frente Oriental Mario Muñoz Monroy, a las puertas de Santiago, bajo la jefatura del Comandante Juan Almeida Bosque y como tal participó en la invasión hasta Occidente como parte del III Frente. María, ahora convaleciente de una operación, me estimuló a recordar a la juventud cubana, porque ella se ha dedicado a reivindicar a cada uno de los cubanos que aquí lucharon; ha dedicado sus fuerzas a encontrar cada uno de los anónimos combatientes cubanos y con esa entrega ha regalado a Cuba el conocimiento de un pedazo maravilloso de una historia que no podemos permitir que se pierda en el tiempo.
Me explica María, que hay tres investigaciones cubanas que se han dedicado a este tema. La primera, la de Ramón Nicolau, que fue el organizador, el jefe de la comisión de reclutamiento que, desde La Habana, enviaba a los valientes a España. Esta investigación se publicó en 1981, en el excelente libro “CUBA Y LA DEFENSA DE LA REPUBLICA ESPAÑOLA: 1936-1939, donde Nicolau llegó a identificar a 735 combatientes cubanos; y la segunda, la del profesor Alberto Bello y el periodista Juan Pérez Díaz, que publicaron en 1989, donde ofrecen un listado de 710 combatientes cubanos que lucharon por la República.
Pero la licenciada María Sánchez Dotres y su esposo el célebre escritor Enrique Cirules, profundizaron y escudriñaron donde no se había llegado. Visitaron por meses los archivos de la COMINTERN en Moscú y con ello lograron documentar a mil 412 cubanos que cruzaron el Atlántico para defender la batalla por la democracia y la dignidad. Hay otros 50 que María y Cirules saben que vinieron, pero hasta que no encuentren la documentación no lo confirman. Es el rigor de la historia unido al rigor del combate.
La cifra hace que la cubana puede representar proporcionalmente la mayor presencia en la contienda bélica con relación a la población de su país.
María me ha dicho que de los mil 412 combatientes que se identificaron llegaron a España por cuatro vías o grupos diferentes:
Un grupo lo conformaron los que salieron directamente desde La Habana, a través de la comisión de reclutamiento que dirigía Ramón Nicolau que envío hacia este país, de manera clandestina, a unos 850 hombres.
El segundo grupo lo integraron 355 cubanos que se alistaron en la XV Brigada Internacional “Abraham Lincoln., y que viajaron desde los EEUU, lo que representa la tercera parte de esa brigada que tiene su tarja aquí dedicada a canadienses, ingleses y estadounidenses.
Lamentablemente los historiadores de la XV Brigada Internacional Abraham Lincoln no mencionan la presencia en ella de los cubanos ni de los latinoamericanos, ni dicen que los argentinos conformaban un grupo de 650 combatientes, sesenta de los cuales aparecen en los archivos de los cubanos. Así como 40 brasileños, también mexicanos, centroamericanos, y un panameño.
El tercer grupo se conformó con los que se encontraban en España quienes desde el primer día, participaron junto a los revolucionarios españoles en el asalto al Cuartel de la Montaña de Madrid. Este grupo se conformaba de exiliados residentes en Madrid, estudiantes en esta ciudad y otros que sencillamente estaban en España con sus padres españoles. Aquí se integran los cubanos que se encontraban en Barcelona y participaron en los combates callejeros de la ciudad, incluso una delegación de deportistas cubanos, que participaban en una Olimpiada paralela que había convocado la República, para contrarrestar a la Olimpiada de Berlín. Entre ellos se encontraba Idsidro Díaz Gener, boxeador cubano que pueden ver reflejado aquí.
Y por último, hubo un cuarto grupo de cubanos que entró a España, procedente de República Dominicana, Venezuela, Centro América, México y otros países europeos, sobre todo Francia, incluyendo un cubano que desertó de la Legión Extranjera en África, para unirse a los revolucionarios españoles.
Queridos amigos:
La historia no se puede disolver. La historia fue así. No podemos omitir lo que pasó, si les faltó a algunos el valor para explicarla. Se puede ignorar, pero no se puede borrar ni cambiar lo que ya sucedió.
Los jóvenes que aquí combatieron creían que la lucha por la libertad valía más que sus vidas. No hay mayor nobleza y humanidad que ese gesto. Valen por lo que hicieron, no por lo que tenían. Tomaron el futuro en sus manos con una asombrosa madurez para su juventud. Eran hombres de 25 a 27 años de edad. Muy pocos sobrepasaban los 30 años.
Al combatir por la República, más de 100 cubanos entregaron aquí sus vidas.
Y ahora evoco a Pablo de la Torriente Brau, motivo por el cual la placa tiene inscripta la fecha 19 de diciembre: el día de su caída.
Pablo estaba en New York porque debió abandonar el país debido a la situación política en Cuba. Cuando conoció el estallido de la guerra, decidió viajar a España. Escribió a su familia: "Me voy a España, a la revolución española. A ver un pueblo en lucha. A conocer héroes...”. Ignoraba que él se convertiría en uno.
Con mucha dificultad consiguió dinero suficiente para el pasaje y al mismo tiempo la corresponsalía de dos revistas norteamericanas. Pablo, uno de los jóvenes más destacados de su generación, llegó entonces a convertirse en Comisario político en la 10ª Brigada Mixta, la que integraban campesinos.
Pero su tarea no impidió que tomara el fusil y combatiera hasta la muerte
Así sucedió. Cayó combatiendo en la defensa de Madrid siete días después de cumplir apenas 35 años, cuatro meses tras su desembarco en España. Murió en la denominada Batalla de la Carretera de A Coruña o “Batalla de la Niebla”, a 40 kilómetros de donde nos encontramos.
Cuenta Vicente González, vicepresidente de la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales que un frente de cuatro kilómetros debía ser cubierto con ciento sesenta hombres, y a Pablo se le encarga dirigir a dos de las cuatro compañías del Batallón. La batalla, dada la superioridad militar del adversario, obliga a un repliegue de los republicanos y cae Pablo en esa escaramuza. Cuatro camaradas penetran en la retaguardia enemiga y recuperan su cadáver.
Dice Vicente González que Pablo recibió honores muy superiores a su rango. Pablo era el hombre que los españoles desde la trinchera pedían que hablara. Cuentan que no sólo Pablo arengó a su compañeros; también pidió a los de la otra trinchera que abandonaran el pérfido intento de derrocar a la República.
Entre los muchos poemas escritos en su memoria, destaca el que su amigo y compañero de regimiento, el gran poeta Miguel Hernández leyera con motivo de su despedida, quien como saben murió con apenas 31 en una celda, condenado por sus ideas. Me permito leer solo cuatro estrofas de este bello poema:
ELEGÍA SEGUNDA
(A Pablo de la Torriente, comisario político)
"Me quedaré en España, compañero".
me dijiste con gesto enamorado.
Y al fin sin tu edificio tronante de guerrero
en la hierba de España te has quedado.
Pablo de la Torriente,
has quedado en España
y en mi alma caído:
nunca se pondrá el sol sobre tu frente,
heredará tu altura la montaña
y tu valor el toro del bramido.
Pasad ante el cubano generoso,
hombres de su brigada,
con el fusil furioso,
las botas iracundas y la mano crispada.
Ante Pablo los días se abstienen ya y no andan.
No temáis que se extinga su sangre sin objeto,
porque éste es de los muertos que crecen y se agrandan
aunque el tiempo devaste su gigante esqueleto.
Pablo fue inicialmente enterrado, el 23 de diciembre de 1936, en el Cementerio de Chamartín de la Rosa, aquí en Madrid con el objetivo de ser enviado a Cuba, pero hoy descansa en una fosa común en Barcelona. Hoy, mis compañeros y yo, nos comprometemos a hacer el esfuerzo por lograr el traslado de sus restos a Cuba, conscientes de los innumerables obstáculos, pero no nos rendiremos como no se rindió Pablo.
Amigos, invitados, compañeros:
El internacionalismo es el valor sagrado de la humanidad que Cuba ha practicado sin fatigas, sin detenerse, sin cálculos económicos o políticos.
El Líder de la Revolución cubana Fidel Castro sintetizó con su frase: “Ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad”, donde encierra la eterna consagración por los otros, la perenne cruzada por ayudar a los semejantes, el desprendimiento de egoísmos, sin los cuales no seríamos nada.
Y esta frase de Fidel no es un eventual juego de la retórica, sino la verdad de los hechos
Combatiendo por la libertad de África 381 mil soldados y oficiales cumplieron misiones militares junto a soldados y oficiales africanos en ese continente y más de 200 mil cumplieron misiones en el área de la salud, educación ingeniería civil entre otras. Dos mil 600 cubanos cayeron en la lucha africana. Aquí me acompañan varios compañeros de la Embajada que conformaron esos contingentes cubanos.
Ellos son un ejemplo de los cientos de miles de mis compatriotas.
Corresponde entonces, a los que hemos sobrevivido, aceptar el riesgo de entregar nuestras vidas para honrarlos.
Al combatir en el mundo, al cumplir misiones médicas o educativas, los cientos de miles de cubanos que han practicado el internacionalismo, aplazaron sus deseos de una buena vida para enfrentar el peligro. Los cientos de miles de cubanos que ofrecieron su tiempo y vidas por otros pueblos y naciones, lo hicieron conscientes de que el riesgo era enorme y optaron por correrlo. Nunca el atractivo goce de la calma, de la vida fácil, detuvo a un cubano al ayudar a otros pueblos. No seríamos nada sin la cualidad del desprendimiento de egoísmo.
Cuando asesinaron a dos profesores cubanos que cumplían misión en Nicaragua, 10 mil se ofrecieron para seguirlos.
Cuando el combate era en minoría, cuando fallaba el mando o las fuerzas, no renunciaron ni huyeron, resistieron y vencieron. Confiaron en la victoria cuando el combate era desigual o inseguro. Al final los caídos, lo hicieron en el umbral de la consagración, no del miedo; en la sublime condición humana que nos debe inspirar.
Cuando el paciente agonizaba, el médico cubano no se rendía y combatía por la vida como lo hacemos por nuestros hijos.
Me remito a los griegos nuevamente “La tumba de los grandes hombres es la tierra entera: de ellos nos habla no sólo una inscripción sobre sus lápidas sepulcrales; también en suelo extranjero pervive su recuerdo, grabado no en un monumento, sino, sin palabras, en el espíritu de cada hombre”.
Así pido que recuerden a los cubanos que llegaron a defender la libertad en España; en el espíritu de cada hombre o mujer.
Porque la solidaridad es una elección. No se nace con ella. Se promueve con los valores, que ha multiplicado la Revolución de Fidel y Raúl; con el optimismo de vencer porque se tiene la razón; con el valor de entregar la vida por un ideal porque estamos conscientes que el FUTURO PERTENECE A LOS VALIENTES, a los que luchan, a los que no se rinden.
Queridos amigos e invitados:
En nombre del noble y valiente pueblo cubano, con la pasión y el honor que caracteriza a mis connacionales; con el compromiso de no traicionar la tradición cubana del internacionalismo; de no renunciar al deber sagrado con la humanidad, hoy pido que rindamos homenaje a los jóvenes cubanos que entregaron lo mejor de si por la libertad de España!
Viva el internacionalismo!
Viva la amistad de los pueblos español y cubano!
Viva la Revolución cubana!
Viva Cuba Libre!


PROMESAS, JUSTICIA Y CARIDAD

"Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista." Hélder Câmara
Artículos de Opinión | Adolfo Padrón Berriel* | 31-12-2013 |

Navidad 2013. El invierno saca a relucir una cara más de la miseria creciente: “la pobreza energética”. El índice de mortalidad, asociado a la falta de recursos para combatir las bajas temperaturas y las enfermedades que de ellas se derivan, aumenta en un 21%. El gobierno estatal y los consorcios eléctricos discuten públicamente (riña de enamorados) sobre quién es el responsable del vergonzoso y constante incremento de las tarifas (70% en los últimos cinco años).
El “govern catalá” decreta una tregua para los menesterosos: anuncia que durante el primer trimestre de 2014, no se permitirán cortes de luz por impago en la casa del “pobre paupérrimo”. Que a marzo le suceda abril, ya es harina de otro costal, porque una cosa es calentar la barriga del hambriento con un buen plato desopa boba y otra bien distinta es ocuparse en buscarremedio definitivo a su necesidad.
Sin duda, ¡menos es nada! En eso consiste precisamente la caridad, en un gesto de desprendimiento compasivo destinado a aliviar la urgencia que genera la penuria, sin más propósito en sí, que el de la propia ejecución del acto misericorde: “Dar de comer al hambriento; dar de beber al sediento; vestir al harapiento”. Sin preguntas; sin cuestionar la razón de ser de los hechos; sin objetivo de intervenir sobre las causas que originan esa realidad.
En la mayoría de las ocasiones, el ejercicio de la caridad viene ligado a un sincero sentimiento de solidaridad y a un profundo compromiso ético. Personas, colectivos sociales y hasta instituciones, se entregan desinteresadamente a la encomiable labor de paliar el sufrimiento ajeno. En no pocos casos, sin embargo, se plantea como una simple penitencia, como un ejercicio de expiación de culpas o un remedio eficaz contra la mala conciencia; incluso como una hipócrita demostración de falsa humanidad a la búsqueda de aplausos y reconocimiento.
Pero, en todos los casos, la caridad es utilizada a su favor por los gobiernos para eludir su directa responsabilidad sobre la misma gestación de la pobreza. La historia señala como los regímenes y modelos político-económicos más injustos, los que han fomentado las mayores cotas de desigualdad social y la más vergonzante concentración de la riqueza, son los que menos escrúpulos muestran en esgrimir la beneficencia como una herramienta propia, correctora de los “desajustes” del sistema -la limosna fideliza al pobre, porque mitiga su desesperación al tiempo que le arrebata su dignidad y le hace creer que sólo merece los despojos-.
En estos días de “espíritu navideño”, el gobierno reconoce que ha acometido los mayores recortes económicos de toda la etapa post-franquista. Reconoce que la ciudadanía se ha visto sometida a un expolio sin precedentes –ellos dicen privación imponderable- y hasta reconoce que, como consecuencia, “hay mucha gente pasándolo mal” -valga el eufemismo-. Se atreve incluso a “agradecernos las renuncias” –como si todos y cada uno de nosotros y nosotras les hubiésemos autorizado a empobrecernos y a arrebatarnos los derechos más básicos-.
En estos días de “espíritu navideño”, el gobierno promete: 2014 marcará el punto de inflexión en el que todos esos “esfuerzos” hallarán su recompensa. Sin duda cuenta con indicios de que las cosas están cambiando: la banca duplicó sus beneficios en 2013 respecto a 2012; las grandes corporaciones mercantiles se han robustecido, las compañías eléctricas españolas son las más ricas de toda Europa y el capital especulativo internacional babea y se frota las manos contemplando las posibilidades de negocio que ahora brinda un estado como el nuestro –sin haber tenido que recurrir a la acción bélica directa, como en otras latitudes del planeta-.
Sin embargo, para el común de los mortales, nada parece indicar que las cosas vayan a cambiar para bien, sino todo lo contrario: En el horizonte se divisan nuevos recortes, nuevas vueltas de tuerca en la reforma laboral, más rebajas salariales, mayor destrucción de los servicios públicos esenciales,…, y con todo ello, más empobrecimiento y menos protección social.
Por otro lado, este mismo gobierno que promete “maná cayendo del cielo” no parece esperar grandes algarabías populares; más bien parece estar preparando la contención de futuribles estallidos sociales.
Llámenme mal pensado, pero algo no cuadra entre tanta felicidad anunciada y la prisa en sacar adelante una ley de Seguridad Ciudadana destinada a criminalizar la movilización y la protesta y redoblar su represión. Como tampoco cuadra que, entre tanto recorte, se considere una urgencia dotar a las fuerzas antidisturbios de medios de “actuación” más contundentes (incluidos millonarios camiones cisterna que sólo sirven para dispersar a la muchedumbre a manguerazo vivo).
No hay justicia si hay pobreza, porque no hay pobres sino empobrecidos; no hay carentes sino desposeídos.
Los datos y los hechos hacen sospechar que la justicia se nos aleja a galope vivo y su figura se va achicando en la distancia. Refugiémonos pues en la caridad –si aún no estamos preparados para nada más-, pero al menos, comencemos a preguntarnos por qué hay pobreza.
“El que no sabe es un imbécil. El que sabe y calla es un criminal”. Bertolt BrechtCanarias a 29 de diciembre de 2013
*Adolfo Padrón Berriel es Miembro de co.bas-Canarias, de Canarias por la Izquierda y portavoz de ésta en el Movimiento por un Frente Amplio.




FALLECE CONCHA CARRETERO, COMPAÑERA DE CELDA DE LAS TRECE ROSAS

El pasado 5 de agosto reclamó la unidad de la izquierda "frente a las políticas de la derecha" en el acto de homenaje a las jóvenes fusiladas en 1939
EFE - Madrid
01/01/2014 - 14:58h
Fallece Concha Carretero, compañera de celda de las Trece Rosas
Concha Carretero, veterana militante de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), a la que pertenecían algunas de las jóvenes fusiladas conocidas como las Trece Rosas, de las que fue compañera de celda, ha fallecido hoy, ha informado en su cuenta de twitter Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid.
La formación de izquierdas ha informado también de que la "despedida oficial" de Concha Carretero tendrá lugar mañana a las 12.00 horas en la sala 1 del tanatorio de la M30.
Carretero, nacida en Barcelona en 1918 y residente en Madrid desde los dos años, intervino el pasado 5 de agosto en el último homenaje a las trece mujeres fusiladas el 5 de agosto de 1939, conocidas como las Trece Rosas.
Estas mujeres se convirtieron en un símbolo de la represión tras la Guerra Civil después de ser ejecutadas, junto a otros 43 hombres, cerca de la tapia del cementerio de La Almudena acusadas por los militares del bando franquista de "adhesión a la rebelión".
En ese acto, en el que también participó el coordinador de Izquierda Unida en la Comunidad de Madrid, Eddy Sánchez, Carretero intervino desde su silla de ruedas para hacer un llamamiento a la unidad de la izquierda "frente a las políticas de la derecha" y pedir "justicia igual para todos".
El año anterior, Carretero protagonizó el momento más emotivo del homenaje al proclamar que los jóvenes de ahora están como los de las posguerra, "sin derechos, sin empleo, sin futuro, al capricho del patrón".
"Todos a la calle, a defender nuestros derechos y nuestra libertad", gritó Carretero, antes de cantado junto a los presentes en el acto el himno "Joven Guardia" de las Juventudes Comunistas.