Fallece Agustín García Calvo, maestro e intelectual ácrata
Profesor, dramaturgo, poeta, traductor,
ensayista y por encima de todo un intelectual de pensamiento contestatario
Cultura |
TerceraInformación | 01-11-2012
|Este jueves
1 de noviembre (víspera del día de difuntos) ha fallecido Agustín García Calvo
(Zamora 1926) a los 86 años de edad, un referente de la pedagogía y la
lingüística principalmente, aunque practicó casi todos los ámbitos de la
escritura, y que siempre destacó por su sentimiento ácrata y enfrentado al
poder.
Hasta los
últimos momentos de su vida estuvo participando en coloquios y tertulias, algo
que denota su vocación innata de orador y de comunicador. De ahí que tras
cursar los estudios de Filología Clásica en la Universidad de Salamanca rápidamente
llegara a ostentar una cátedra en la Complutense de Madrid, de la que fue
desposeído junto a Tierno Galván y Aranguren durante el franquismo, lo que le
llevó a exiliarse a Francia para poder dar clases, y que recuperaría en 1976.
Estudioso y
experto en los idiomas latín y griego, fue traductor de autores clásicos como
Aristófanes, Herácito, Virgilio o Sócrates entre otros. Su defensa del lenguaje
le llevó a formar parte junto a Rafel Sánchez Ferlosio y Carlos Piera del
Círculo Lingüista de Madrid o a crear la Escuela de Lingüística y Artes del
Lenguaje.
Su obra se
extiende por multitud de campos. En lo relacionado con la pedagogía destacan la
trilogía compuesta por "Del lenguaje", "De la construcción (Del
lenguaje II)" y "Del aparato (Del lenguaje III)" y
"Hablando de lo que habla. Estudios de lenguaje", una recopilatorio
de sus artículos que le llevó a conseguir en 1990 el Premio Nacional de Ensayo
.
La poesía
fue otro de los ámbitos en los que destacó especialmente. Algunas de sus obras
más reconocidas son "Canciones y soliloquios", "Más canciones y
soliloquios", "Del tren (83 notas o canciones)", "Sermón de
ser y no ser", "Valorio 42 veces" o "Relato de amor o 4
canciones de amor perdido y el cínife". En el género dramático destacó con
creaciones como "Ismena, Rey de una hora" y "Baraja del rey don
Pedro" , con la que recibió el Premio Nacional de Literatura Dramática de
1999, galardón al que hay que sumarle el conseguido en 2006 por el conjunto de
su obra de traducción.
En su lado
más político y reivindicativo también se mostró batallador hasta el último
momento, situándose cercano a los movimientos populares surgidos a raíz del
15M, y junto a artículos y colaboraciones varias, destacan algunos ensayos como
Lalia", "¿Qué es el Estado?", "Lecturas presocráticas I y
II", "Contra el tiempo", "De Dios" o "Contra la
realidad", en los que mostró siempre su actitud beligerante con el poder.

No hay comentarios:
Publicar un comentario