ANGUITA PRESENTA SU MANIFIESTO PARA REGENERAR LA DEMOCRACIA
El histórico líder de Izquierda Unida presenta las razones
de su iniciativa cívica, independiente de adscripciones ideológicas, políticas,
sindicales o profesionales
PÚBLICO.ES MADRID
23/06/2012 21:47 Actualizado: 23/06/2012
23:02
Tal y como
anticipó
Público.es el pasado jueves, el histórico líder de Izquierda
Unida, Julio Anguita, ha publicado
en el blog Colectivo Prometeo su propuesta para encabezar
un proyecto social interclasista que dignifique el sistema y revitalice la
democracia.
Somos
mayoría
La experiencia diaria nos demuestra que, independientemente de la
adscripción ideológica, política, sindical o profesional de cada uno y de cada
una, somos mayoría quienes coincidimos en señalar y comentar una serie de
evidencias que el sentido común más a ras de tierra no tiene por menos que
reconocer como verdaderas e indiscutibles. A título de apretado resumen veamos
algunas de ellas:
1. Somos mayoría quienes empezamos a vislumbrar que esta situación no
tiene remedio con las medidas que -con la excusa de la UE y los mercados- el
poder económico-financiero está imponiendo. La deuda de las familias, la banca,
las empresas y el Estado (con sus tres administraciones) es la siguiente:
Deuda del Estado........................................ 600.000 millones de
euros
Deuda de las familias a los bancos................ 1 billón de euros
Deuda de las empresas a los bancos.............. 1´3 billones de euros
Deuda de la banca al BCE y otros............... 200.000 millones
aproximadamente
Esta cantidad es impagable y lo es porque debido a la política de
recortes y reformas del mercado laboral añadidas a la crisis, han producido una
depresión que no da señales de acabar; muy al contrario, parece que va a
continuar sin saber hasta cuando. Y a pesar de ello cada día hay una subasta de
títulos, bonos y pagarés a creciente interés y con una prima de riesgo
disparada, el Estado interviene y nacionaliza las pérdidas de los bancos
quebrados con la confesada intención de devolverlos al sector privado una vez
saneados. La ayuda de la UE a los bancos está avalada por el Estado y en
consecuencia éste asume, como garante último, la devolución del préstamo. Los
recortes a las condiciones de vida de la ciudadanía continúan en una clara
transgresión, no sólo de la solemne Declaración de DDHH de la ONU sino
-incluso- de los Títulos Preliminar y VII de la vigente Constitución Española.
No hace un año todavía la Constitución ha sido modificada en su artículo 135 a
fin de que la deuda tenga preferencia de pago sobre cualquier otro gasto
público. El llamado Estado de Derecho ya no es tal. Paralelo al Estado y sus
administraciones, existe otro que informa el impulso de la acción política; un
doble Estado formado por mafias, redes clientelares, intereses espurios, grupos
de presión y alguna que otra alcantarilla. La situación es todavía susceptible
de empeorar si no se ataja esta política.
2. Somos mayoría quienes padecemos en nuestra propia situación, en la
del entorno familiar, en la del vecinal o en el de nuestras amistades, el
problema lacerante del paro, la precariedad, o las mil y una formas de degradar
el ejercicio del trabajo. Y si a la cifra millonaria de parados y mal
contratados le añadimos la evidencia de que los poderes públicos sólo plantean
escapistas fórmulas consistentes en esperar una - cada vez más hipotética-
recuperación que traiga "el crecimiento y la creación de empleo",
tendremos el cuadro de una situación sin esperanza, sin proyecto y sin
calendario alguno. Así el discurso oficial (que es el del Gobierno pero también
el de otros) alaba la flexibilidad en los despidos, la ruptura de los convenios
o la trata de casi esclavos como una medida necesaria para crear empleo. De la
misma manera se afirma que los recortes en sanidad ayudan a una mejor
asistencia sanitaria y los recortes en educación producen una mayor calidad de
la misma. Y en resumen, el discurso del absurdo, del cinismo y del
aventurerismo conceptual y lingüístico que ha raptado a la razón, la lógica y
hasta el más llano sentido común. Pero lo que constituye el mayor agravio para
los que en estas circunstancias todavía tienen un puesto de trabajo, es oír
como el mismo no es un derecho constitucional sino un privilegio.
3. Somos mayoría quienes padecemos en nuestras carnes -o en las de
infinidad de familias- la pérdida de horizonte, de futuro y de expectativas
para la juventud española. Hace años el Consejo Superior de Investigaciones
Científicas le encargó a James Petras, sociólogo norteamericano y catedrático
de varias universidades estadounidenses, la elaboración de un estudio sobre las
perspectivas de trabajo para los jóvenes de España. Petras entregó el trabajo
en 1996, le pagaron y archivaron los estudios encargados. En aquellos
documentos, que hoy están al alcance de cualquiera que quiera entrar en la red,
el profesor Petras lanzaba el aviso de que ya estábamos ante las primeras
generaciones que iban a vivir peor que sus padres. ¿Qué se hizo para evitar
este drama? ¿Han reparado algunos "patriotas" en que cuando la
juventud de un país sólo tiene como horizonte la emigración (para titulados) o
la prolongación sine die de la tutela familiar, ese país deja de existir? ¿Qué
padre o madre no estarían dispuestos, junto con sus hijos, a hacer algo
efectivo para evitar este holocausto generacional?
4. Somos mayoría quienes presenciamos con asombro y escándalo que la
corrupción se ha transformado en el hábitat cotidiano de nuestra existencia.
Una corrupción que atraviesa los tres Poderes del Estado y llega hasta las más
altas magistraturas del mismo. Financiaciones irregulares, negocios más que
turbios, sobornos, tráfico de influencias, despilfarro del dinero público en
obras faraónicas e inservibles, compra de material bélico, impagable y también
inservible para los fines que se le atribuyen, sueldos de escándalo, trato de
favor desde los poderes públicos a delincuentes convictos, desviación o
paralización de la acción de la Justicia sobre presuntos delincuentes, uso
torticero de los caudales públicos en beneficio de operaciones clientelares,
etc. etc. etc. Pero la mayor de las corrupciones estriba en la concepción que
se ha ido abriendo paso como consecuencia de estos desmanes: para una parte de
la población el dinero público no es de nadie sino de quien se atreve a
dilapidarlo, robarlo o malversarlo. El escándalo mayor no son sólo los delitos
económicos en sí mismos sino también la indiferencia generalizada, la
tolerancia social, la complicidad anímica con que son recibidos. A lo más, un
chiste, una broma o un comentario jocoso.
5. Somos mayoría quienes vivimos en una auténtica inversión de
valores sociales. La economía basada en la creación de mercancías, bienes y
servicios, la laboriosidad, la ética cívica, el rigor en los conceptos y
palabras, el uso productivo del ahorro ciudadano, el respeto al ámbito legal en
la contratación, remuneración y previsión de futuro de los asalariados, ha sido
sustituido por la economía del pelotazo, el negocio fácil, el tente mientras
cobro, los contratos basura, la segregación laboral según el sexo y la
situación de embarazo en el caso de las mujeres, la amenaza de despido como
herramienta omnipresente en las relaciones laborales, las promesas de inversiones
fáciles y lucrativas que han desembocado en estafas hechas a los ahorros de
capas populares y medias; y en general toda una amplia gama de contravalores
basados en el individualismo, el consumismo y un hedonismo cutre. La filosofía
basada en el negocio fácil, rápido y de alta rentabilidad se ha constituido en
la médula de informes y programas económicos de la "modernidad y las altas
finanzas". Ha llegado a la Universidad y presidido sus reformas y
adaptaciones al mercado y su cuerno de la abundancia; ha subvertido los valores
de estudio, esfuerzo, tesón y dedicación inherentes a la actividad educativa;
una actividad en la que lo importante son los gráficos, las estadísticas y el
panel sobre el que se desarrollan las mentiras que obvian situaciones familiares,
profesionales de los docentes y del sistema educativo en general. En la
mentalidad media de alumnos y familias se ha instalado el conformismo
evidenciado en la pregunta ¿estudiar para qué?
6. Somos mayoría quienes comprobamos cada día cómo la Constitución,
los textos legales y demás documentos internacionales de obligado cumplimiento
son vulnerados, incumplidos, marginados y falsificados en su aplicación. La
Política, instrumento y ejercicio de servir a la mayoría social ha devenido
(con contadas excepciones) en una eterna campaña electoral en la que promesas,
propuestas y proyectos son olvidados con la misma ligereza, frivolidad y
descaro con que fueron hechos en los tiempos anteriores a la cita con las
urnas. De ser un campo donde hay una confrontación de programas, ideas, valores
y ejercicio consecuente del ejemplo, la Política ha devenido en la pugna por
ser protagonista en el escenario de las instituciones pero sin cambiar la obra
que se representa; es un relevo en el cuadro de actores sin que jamás cambie el
libreto. Y cuando se les interpela por este combate amañado, la respuesta es
decepcionante: son los mercados, las finanzas, la UE, la comunidad
internacional, etc. Las preguntas surgen espontáneas ¿Por qué hay elecciones
entonces? ¿Elegimos a un poder democrático o solamente a un zascandil
correveidile?
La Democracia es traicionada en nombre de ella misma. El que todavía conste
en el artículo 1.2 de la Constitución que la soberanía nacional reside en el
pueblo español es un hiriente sarcasmo. Si tomamos como referencia el texto
constitucional vigente, caeremos en la cuenta de que vivimos un Estado de
Excepción económico, social, político y ético. Ante nosotros se está
desarrollando un Golpe de Estado incruento y a cámara lenta.
Esta situación que acabo de describir someramente es desagradable, pero
desde luego es real y como tal la siente la
mayoría. Otra cosa es cómo
reacciona esa
mayoría. A ella me dirijo para manifestarle algunas de las
conclusiones a las que he llegado tras haber meditado sobre estos momentos
concretos:
1. No hay fuerza política alguna que en solitario y en el ámbito
específico y único de su actividad, sea capaz de asumir la tarea de poner fin a
esta situación y además proponga una propuesta alternativa en el marco del
derecho y la Constitución. La experiencia de los últimos años nos lo muestra. Y
no la hay porque algunas ya han gobernado en balde y otras carecen del respaldo
necesario para ello.
2. No hay fuerza sindical que sea capaz de representar a este inmenso
colectivo que constituye la mayoría.
3. No existe ningún economista o colectivo de ellos que a palo seco y
con sus ecuaciones, estadísticas y teorías, sea capaz, desde la pizarra, de
plantear una salida viable y en positivo a este desconcierto.
4. Estas afirmaciones las hago desde mi convicción de que las fuerzas
políticas y sindicales son necesarias, cumplen un rol, aglutinan ideologías (yo
mismo milito en el PCE e IU) pero en este momento y en virtud de un proceso
histórico que comenzó en la Transición, están ante una tarea que les desborda.
5. Las consecuencias son obvias: sólo un Frente Cívico, una mayoría
ciudadana organizada en torno a soluciones concretas es capaz de crear la
fuerza necesaria para colocarla en la balanza del poder en contraposición a
otros poderes económicos, y sociales que siendo muy minoritarios, detentan en
exclusiva el ejercicio del Poder.
¿En que situación está la mayoría
social?
La tremenda paradoja, la inquietante contradicción consiste en comparar la gravedad
de la situación y la ausencia de sujeto social capaz de abordarla y superarla.
Se necesita un soporte cívico democrático, de valores alternativos, firme, con
voluntad de acometer el proceso de saneamiento económico, político y ético que
la realidad demanda; y sin embargo esa fuerza no existe por ahora; existe en
potencia pero no en acto.
La mayoría no tiene más homogeneidad que su condición de dominada ayer, hoy
y si no lo remediamos, mañana también. Pero apenas hay algo más que la haga
consciente de que es mayoría y puede ejercerla. En ella hay colectivos y
personas que luchan como pueden contra esta situación; y lo hacen desde
distintos supuestos, compromisos y proyectos de futuro. En esta mayoría viven
multitud de personas que limitan su participación cívica a cada acontecimiento
electoral y poco más allá. Pero además hay un número amplio de indiferentes a
cualquier proyecto de acción cívica y que con resignación consciente o tácita
asumen como inevitable los que les ocurre; No faltan tampoco quienes asumen con
conciencia de culpa el discurso del poder económico y político que
generalizando plantea que "hemos vivido por encima de nuestras
posibilidades". Es la aceptación del discurso del dominante por parte del
dominado. Es la represión perfecta: la víctima hace suyos el discurso y los
valores del victimario. En esta situación de resignación cultivada por el
poder, de carencia de futuro y de anomia generalizada me dirijo a la mayoría,
en mi exclusivo nombre, desde mi libertad y desde la convicción de que, si
ahora no se lucha, nuestros hijos y nietos no tendrán futuro, ni país, ni
tampoco se tendrán a ellos mismos. En consecuencia, hago una Convocatoria.
¿A quién?
A la ciudadanía harta de corrupción, de injusticias, de frivolidad política,
de una práctica económica basada en la depredación del propio país, en la
desertización de la industria, en la vuelta a unas relaciones laborales del
siglo XIX y sin otro proyecto que no sea esquilmar más aún si cabe a esa mayoría.
A los militantes de fuerzas políticas y sindicales para que, a título personal,
se incorporen al proyecto que este documento expone. A plataformas,
movimientos, colectivos y en general a todo grupo organizado que esté dispuesto
a cambiar las cosas en el sentido de la justicia, la democracia profunda y el
vivir en armonía con el entorno social, medioambiental y cívico. A los hombres
y mujeres de la Ciencia, la Técnica, la Economía, la Investigación, el Derecho,
la Educación, la Sanidad y la Cultura para que, en paridad con los demás,
aporten sus conocimientos, sus experiencias y su capacidad de analizar,
sistematizar y exponer. Sin el saber no hay más proyecto que la barbarie
institucionalizada.
¿Para qué?
El objetivo de la convocatoria es doble:
1. Que la mayoría social, por su propio impulso, por su propia
voluntad y por su creciente toma de conciencia devenga en un Frente Cívico que
teniéndose a sí mismo como referente, abra paso a una situación de plenos
derechos económicos y políticos junto con unas relaciones personales y sociales
fundamentadas en la ética cívica. Un Frente Cívico que tenga como protagonista
al ciudadano y a la ciudadana; es decir a las personas conscientes de que sus
deberes son los derechos de los demás y viceversa.
2. Constituir un referente de poder ciudadano que induzca de manera
creciente a los poderes públicos a legislar y gobernar en beneficio exclusivo
de la mayoría. El proceso que conduce a estos dos objetivos pudiéramos
considerarlo como un proceso constituyente de la mayoría social constituida
como tal.
¿Cómo?
Permítanme, aún a riesgo de alargarme, que les exponga un símil. Imaginen
que estamos ante un gigantesco mapa de España totalmente en blanco. Si por cada
persona con voluntad de luchar o por cada organización, colectivo o asociación
de cualquier índole ponemos un alfiler en el mapa, estaríamos ante un
gigantesco acerico, pero nada más. Sería como una yuxtaposición de yos pero sin
estructura alguna. Imaginen que con paciencia y un lápiz, vamos uniendo entre
sí a todos los alfileres clavados en el mapa. Al terminar surgirá ante nosotros
una red, un tejido, una estructura. Los yos han dado paso al nosotros.
¿Qué tipo de cemento social, qué tipo de propuesta qué tipo de ideario es
capaz de producir en los integrantes, dispersos y aislados de la mayoría, la
asunción del nosotros, la mayoría? La respuesta es obvia:
un Programa, una
propuesta concreta, un objetivo, en principio cercano y necesario. Especifico
las características que le atribuyo al mismo:
1. Concreto, inmediato, acorde con las necesidades más perentorias y
urgentes de los más desfavorecidos de la mayoría.
2. Aplicable de inmediato como garantía, prenda y estímulo de la
alianza que se pretende.
3. Perfectamente
factible, desarrollable y legal por
inspirarse en el texto constitucional vigente. Ruego a los lectores que mediten
un momento sobre los contenidos de los Títulos Preliminar y II de la vigente
Constitución. El inicio de un programa debe insertarse en la legalidad vigente;
el futuro ya irá produciendo sus contradicciones. Por otra parte, el programa
debe ser capaz de generar la fuerza social que democráticamente lo haga
cumplir.
4. Un programa en el que cada medida, por simple que parezca, lleve
en su formulación la exigencia de un paso siguiente, de una propuesta
inmediatamente posterior, que permite su realización.
5. Un programa que por su lógica interna hace imprescindibles los
apoyos mayoritarios y la formación de conciencia colectiva tanto para su
defensa como para su implantación.
6. Elaborado colectivamente. El autor de estas líneas tiene una
amplia experiencia de cómo esto es posible si los que más puedan aportar son
conscientes de que la velocidad de un convoy es la de su último elemento.
7. La elaboración colectiva consigue, en un determinado nivel de su
desarrollo, ir ganando en complejidad, accesibilidad, interés y participación.
8. Que con el tiempo y/o la coyuntura, termine siendo una
Alternativa
fundamentada, pueda superar el marco actual de relaciones, equilibrios e
incluso forma de Estado.
9. Un programa que por su
incidencia en la actualidad, atraiga
inmediatamente los apoyos necesarios no sólo para su elaboración sino para una
movilización ciudadana consecuente, seria, decisiva y decisoria.
10. Si en cada localidad, personas, colectivos y grupos se unen a los
demás para elaborar conjuntamente, convocar a la ciudadanía, mo vilizar, salir
a la opinión pública y en general crear una
estructura reticular, la
mayoría comenzará el proceso de su toma de conciencia.
11. En todo el proceso hay que prevenir que nos asalte el mal de
nuestros tiempos:
la prisa. Este proyecto -si quiere construirse con
musculatura y solidez- debe rehuir la tentación de cotizar permanentemente en
la bolsa mediática. El arranque de los trabajos será en muchos casos súbito y
arrollador; sin embargo hay que saber moderar el tiempo. La Política, la
consolidación de proyectos sociales con peso e influencia, no pueden ser flor
de dos telediarios; el silencio y la discreción programados ayudan a crecer.
Tiempo, constancia, voluntad y conciencia de lo que se quiere son, incluso en
esta época de novedades permanentes, la única garantía de proyectos serios. Al
final de este documento y como ponencia para iniciar los trabajos, incorporaré
una propuesta de de diez puntos que ya en otras ocasiones he presentado.
Cuestiones de estructura
organizativa
En estos días mi teléfono personal y las entradas al blog del colectivo
Prometeo han superado las cotas más impensables. Las personas se ponen a mi
disposición esperando quizás que se les ubique en una tarea, responsabilidad o
misión. Por realismo (en mí esa palabra nunca ha significado claudicación) debo
informar de la situación. Yo habría podido dirigirme al PCE o a IU demandando
infraestructuras, canales organizativos y ayudas de cualquier tipo; no lo he
hecho. Mi concepción de este proyecto se basa en la total independencia de
cualquier tipo de organización. El precio a pagar por ello, como el de la
Libertad o el de la Dignidad, incluye la precariedad de medios, instrumentos y
capacidades organizativas. En los momentos en los que redacto, sólo tenemos el
blog (con el permiso de los compañeros de Prometeo), la promesa de determinados
colectivos de ponerse en marcha inmediatamente y mi voluntad de que esto
avance, se consolide y produzca un giro total en la vida española. Sin embargo,
y como propuesta, avanzo algunas ideas organizativas que mi experiencia en la
elaboración colectiva de otras épocas se han constatado como correctas,
prácticas, flexibles y muy democráticas:
1. Creo que la organización por incipiente que sea debe atenerse a
una estructura geográfica de comarcas, provincias, comunidades y Estado español
2. Lo que articula el funcionamiento es la elaboración, discusión y
explicación del programa. 3. En cada lugar, en cada nivel o en cada área de
especialización temática el funcionamiento debe ser abierto pero centrado en la
concreción de la propuesta que se trate.
4. Todo lo demás depende del trabajo voluntario y libremente
aceptado. No tenemos más que una voluntad firme para que este horror acabe y
nuestros y nietos tengan algo en lo que enraizarse y vivir.
5. Aquí no hay prebendas, cargos, honores o distinciones, Aquí
solamente hay trabajo, ilusión y deseo de ser útiles.
6. Con el paso de los días, tal vez un mes o dos, desde la estructura
de coordinación que tengamos, informaremos de la marcha de los trabajos.
7. La elaboración de programa no es un laboratorio de ideas,
propuestas y proyectos sino también un centro de movilización para difundir,
defender y ganar adeptos al trabajo. Por supuesto que en la medida que esto
cuaje deberemos, con inteligencia, usar del poder que tengamos para influir en
la marcha de las cosas.
El Referente
Como es sabido, en Sabadell me ofrecí como referente para este proyecto. Quiero
que mis palabras queden nítidas y en consecuencia eviten interpretaciones
sesgadas y basadas en hipótesis hijas de la falta de claridad. Un referente es
aquella persona que por su proyección social o mediática puede, en un
determinado momento, simbolizar el proyecto siquiera en sus inicios. En mi caso
esa proyección ha sido consecuencia de una acción pública en el pasado y el
presente. Ya no hay más. Si este proyecto arranca, se consolida y crece, el
referente será el proyecto mismo, otros hombres y otras mujeres. Me habré
ganado el descanso. No seré cargo público o tendré presencia en la vida
institucional. Son tres las razones: mi edad, mi salud y la verdad de que nunca
segundas partes fueron buenas. En esta etapa inicial seré la referencia pública
para explicar el proyecto, defenderlo, impulsarlo y trabajar en él y todo ello
a expensas de las decisiones que se tomen por el propio proyecto cuando este se
consolide y tenga órganos de coordinación. Ello me supondrá un esfuerzo y una
dedicación que en absoluto puede consistir en ir de la ceca a la meca como
espectáculo mediático para ganar audiencias o confortar egos.
Actos públicos
los justos y bien dosificados. Estas son las condiciones de mi contrato. A
trabajar, organizar, luchar y consolidar la mayoría. Un abrazo fraternal.
Programa- ponencia para iniciar
los debates y la elaboración colectiva.
Nota.- El presente listado de propuestas no tiene otro objetivo que
servir de materia concreta para el inicio del debate y la elaboración a llevar
a los otros y en su momento a la opinión pública. Cuando se redactó se tuvieron
presentes las características que sobre el Programa he escrito antes. Insisto
que sólo es un material para comenzar.
1. Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.000 euros al mes. Esta cantidad
es exactamente el 72% de la media de los seis países de la UE que lo tienen más
alto: Luxemburgo (1610 euros), Irlanda (1.462 euros), Holanda (1.357 euros),
Bélgica (1336 euros), Francia (1321 euros), Gran Bretaña (1.148 euros)
2. Ninguna pensión por debajo del SMI.
3. Extensión y ampliación de la prestación por desempleo. Todo lo
anterior puede servir también para abordar con presupuestos concretos la
posibilidad de la Renta Básica.
4. Reforma Fiscal: progresividad, persecución del fraude fiscal, la
economía sumergida y los paraísos fiscales. Revisión de la legislación sobre
las Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV). Dotar de
infraestructuras de todo tipo a la Inspección de Fiscal de la Hacienda Pública.
5. Banca pública como corolario de la nacionalización de la banca privada
y las cajas de ahorros.
6. Nacionalización de los sectores estratégicos de la economía. Ley sobre
la Obsolescencia programada.
7. Desarrollo de los contenidos de los Títulos Preliminar y VII de la
Constitución.
8. Control y democratización de los canales de distribución y
comercialización del sector primario de la economía a fin de evitar situaciones
de oligopolio que inciden negativamente sobre los precios pagados a los
productores y sobre los precios pagados por los consumidores.
9. Efectiva separación entre las iglesias y el Estado.
10. Reforma del Sistema Electoral en el sentido de implantar otro
proporcional, con las CCAA como circunscripción y un colegio nacional de
restos.