miércoles, 18 de abril de 2012

EL ITALIANO Y LA GRIEGA NO TIENEN CABIDA EN UNA ESPAÑA DEMOCRATICA " QUE SE VAYAN POR DONDE VINIERON"

                                       ¿Qué les debemos a los borbones?
día 17.4.12
La conmemoración del bicentenario de la Constitución de 1812 el pasado 19 de marzo en Cádiz fue un ejemplo más de la habitual manipulación del pasado por el poder establecido para justificar los objetivos políticos del presente. En este caso se distorsiona el pasado para para tratar de proteger los valores adheridos a la Corona y a la Patria en un momento de emergencia nacional. En su alocución el rey destacó “el esfuerzo para la liberación de la Patria” que había supuesto la Pepa. El mismo texto constitucional que su antepasado Borbón, Fernando VII, se había encargado de abolir a su vuelta a España en 1814, en lo que representó la restauración absolutista más recalcitrante y vengativa de cuantas se dieron en la Europa post-napoleónica. Una etapa de virulenta represión que sólo concluyó con la desaparición del monarca en 1833. Pero tras su muerte Fernando VII dejó como herencia una guerra civil y una futura reina, Isabel II, que en los 25 años que permaneció en el poder, intervino continua y caprichosamente en la vida política del país, obstaculizando el acceso de los liberales progresistas al gobierno y apoyando ejecutivos de tendencias cada vez más autoritarias.
Se puede decir que el isabelino fue un ordenamiento hecho a la medida de la oligarquía conservadora y de las corruptas camarillas palatinas genialmente inmortalizadas por Valle Inclán en La Corte de los milagros. Tal fue el grado de desprestigio acumulado por la reina hasta el momento de su derrocamiento en 1868, que la posterior Restauración borbónica saltó el turno sucesorio para hacerlo en la persona de su hijo Alfonso XII, un rey que se encargó de poner fin a los avances democráticos conseguidos durante el Sexenio. En verdad, durante el siglo XIX ningún país de nuestro entorno tuvo que enfrentarse a tantos y tan serios problemas para consolidar el Estado liberal. No hubo ningún otros país europeo que a lo largo de esta centuria tropezase con tal cantidad de pronunciamientos, revoluciones y guerras fraticidas, siendo la Corona uno de los obstáculos principales que lastraron la evolución política de España en una dirección democrática.
Las grandes prerrogativas políticas que tanto Alfonso XII, como su heredero, ostentaron durante la larga etapa canovista pudrieron el sistema electoral, alimentaron el patronazgo clientelar y retrasaron la maduración política del pueblo español. Por lo que no extraña que la implantación del sufragio universal en 1890 no fuese más que un mecanismo –neutralizado por el caciquismo- utilizado para dotar de apariencia democrática a la habitual injerencia del rey en los asuntos públicos de la nación. Pero aún así el sistema de la Restauración subsistió sin grandes cambios, hasta que en los años de la Primera Guerra Mundial comenzó a evidenciar claros síntomas de agotamiento debido a la falta de compromiso de Alfonso XIII con las demandas de participación ciudadana. Esa fue la base de los numerosos problemas políticos, económicos, sociales y militares que propiciaron la desintegración definitiva del régimen de la Restauración durante la segunda década del siglo XX. En 1923 un golpe militar, que contó con el beneplácito del rey, instauró la dictadura autoritaria, y con ribetes fascistas, de Primo de Rivera. Desde unos años antes Alfonso XIII había defendido el intervencionismo militar sobre el poder civil convencido de que ésta era la mejor garantía de salvaguardar el Trono.
Hubo que esperar al ocaso de otra dictadura para ver de nuevo a los Borbones en el trono de España. En 1969 Juan Carlos I fue designado sucesor de Franco con el apoyo de Carrero Blanco y de los tecnócratas integristas del Opus Dei, quienes querían para el futuro de España una monarquía autoritaria que ofreciese al pueblo desarrollo económico a cambio de democracia. A finales de 1975 Juan Carlos I fue coronado rey como sucesor del Generalísimo al frente de la Jefatura del Estado. Pero en este punto es necesario recalcar que en el momento de la muerte del dictador los únicos proyectos que incluían una verdadera democratización de la vida política del país eran los de la oposición antifranquista. De hecho, durante los siete primeros meses que siguieron a la defunción del dictador, su heredero poco avanzó en el desmantelamiento del régimen. En verdad, el periodo transcurrido entre enero y julio de 1976 se caracterizó por el tibio aperturismo político, la intensa conflictividad social y la violencia policial. Más que impulsar una verdadera democratización, el primer gobierno de la monarquía se afanó por perpetuar el franquismo sin Franco.
Pero sus anhelos de supervivencia tropezaron con una desafiante presión social en la calle. Esta fuerza popular fue la que marcó el camino hacia la democracia y no las negociaciones por arriba entre las elites. En este sentido hay que recordar que poco después de que una gigantesca losa de granito sellase la tumba del Valle de los Caídos, una imponente ola de conflictos laborales recorrió el país de punta a punta. A lo largo de 1976 el número de horas laborales perdidas en España multiplicó la media de la CEE, donde la huelga no era un derecho fuertemente perseguido. Durante estos álgidos meses, la única respuesta del gobierno del monarca a la constante alteración de la “paz franquista” fue la represión dirigida por Fraga, provocando sucesos tan cruentos como los conocidos de Vitoria. No en vano este fue el año de mayor actividad del tan viejo como temido Tribunal de Orden Público (TOP), con más de 5.000 casos abiertos y casi 10.000 personas investigadas. Al mismo tiempo Amnistía Internacional reiniciaba su “campaña contra la tortura en España” y el pistolerismo ultraderechista campaba a sus anchas entre la tolerancia y el acicate oficial, como se puso de manifiesto con los tristes hechos de Montejurra.
Bajo tan esmerado despliegue coercitivo desde arriba, pocas fueron las opciones para la ruptura democrática. Pero, a pesar de la violencia empleada por el poder, la movilización popular forzó la caída del primer gobierno de la monarquía y desbarató su tibio proyecto aperturista. Fue sólo entonces, y no antes, cuando una parte de las elites franquistas comprendieron que ya no había más alternativa que el desmantelamiento democrático de la dictadura. Sólo entonces, ante la intensificación de una crisis política de consecuencias imprevisibles, el rey nombró a Adolfo Suárez para que iniciase la Transición. El objetivo no era otro que el de desactivar el amenazante conflicto social que ponía en peligro a la propia Corona, pero sin perjudicar los intereses de las elites socio-económicas del franquismo. Por eso el cambio democrático de la segunda mitad de los años setenta se llevó a cabo mediante una reforma, controlada por los herederos del franquismo, que no rompió con el enorme dominio en la vida política del país que ostentaban las fuerzas conservadoras procedentes de la dictadura (la banca, la gran patronal, la Iglesia católica el Ejército, etcétera).
Esta hegemonía post-franquista durante la Transición se tradujo en un sistema que restringe notablemente la capacidad de participación política de sus ciudadanos, en detrimento de unos partidos mayoritarios jerarquizados y corruptos. Por tanto, vistas las constantes trabas impuestas por la Corona al pleno desarrollo democrático en España durante los dos últimos siglos, es hora de preguntarnos ¿qué le debemos a los Borbones?

#Acampadasol


martes, 17 de abril de 2012

LA MONARQUIA BORBONICA EN CAIDA LIBRE




En escrito dirigido al magistrado juez del Juzgado Central de Instrucción Nº 2 de la Audiencia Nacional
EL CORONEL MARTÍNEZ INGLÉS RECLAMA COMO TESTIGOS A ANTONIO TEJERO, BÁRBARA REY, ALFONSO ARMADA Y MARIO CONDE
Por Amadeo Martínez Inglés - Canarias Semanal
 Martes, 10 de abril de 2012
El coronel del ejército español Amadeo Martínez Inglés, imputado por el artículo publicado en Canarias Semanal: "¿Por qué te callas ahora?", dedicado a Juan Carlos de Borbón, se dirige ahora al magistrado de la Audiencia Nacional ante el que tendrá que comparecer el próximo lunes. Lejos de amilanarse por la condena que la acusación por un presunto "delito contra la Corona" podría acarrearle, Martínez Inglés se reafirma en cada una de las denuncias sobre el monarca español planteadas en su polémico artículo. El oficial también propone al magistrado de la AN que llame a declarar como testigos de su caso a la actiz y ex vedette Bárbara Rey, a Antonio Tejero Molina, a Alfonso Armada, José María Ruiz Mateos o el banquero Mario Conde.


     Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército diplomado de Estado Mayor, escritor e historiador militar, se dirige a VS en relación con la cédula de citación recibida en su domicilio con fecha 23-03-2012 en base a las diligencias previas que, en providencia de 21.03.12, ha abierto ese Juzgado por un presunto delito CONTRA LA CORONA,  exponiéndole las siguientes consideraciones:


         PRIMERA.-  Como coronel de Estado Mayor, historiador militar y profesor de esta última materia en la Escuela de Estado Mayor del Ejército español me he dedicado durante más de treinta años, concretamente desde mediados de los años ochenta del pasado siglo, a estudiar e investigar la vida del actual rey de España Juan Carlos I tanto en su ámbito personal como en el público e institucional.
     SEGUNDA.-  Como consecuencia de esas investigaciones y estudios profesionales pronto llegarían a mi conocimiento abundantes indicios racionales de la comisión por parte del monarca español de variados presuntos delitos tales como (por orden cronológico): “homicidio imprudente” o “fratricidio premeditado” (esta disyuntiva nunca la han dilucidado los jueces que deberían haberlo hecho); “alta traición a la nación española”, al haber pactado en secreto en noviembre de 1975 con el Departamento de Estado norteamericano la entrega unilateral a Marruecos y Mauritania de la antigua provincia española del Sahara Occidental; “cobardía ante el enemigo”, al retirar en esa fecha de manera humillante y sin combatir las fuerzas militares españolas de ese territorio ostentando la Jefatura Suprema de las FAS; “genocidio de la antigua población del Sahara español en grado de colaborador necesario” (más de tres mil víctimas) al haberla entregado al rey alauí Hassan II totalmente indefensa; “golpismo de Estado”, al haber autorizado a sus militares cortesanos (Armada y Milans del Bosch) la planificación, preparación y ejecución de la maniobra político-militar desarrollada en España la tarde/noche del 23 de febrero de 1981, conocida popularmente como “la intentona involucionista del 23-F”; “terrorismo de Estado”, al tener previo conocimiento, como comandante en jefe de las FAS, de la guerra sucia que preparaban los servicios secretos militares y de la seguridad del Estado contra ETA (GAL) y no haber impedido su puesta en marcha; “malversación de caudales públicos” de los denominados “fondos reservados” adscritos a Defensa, presidencia del Gobierno e Interior, al conocer y no desautorizar el pago a determinada vedette del espectáculo español por las prestaciones sexuales que le había realizado durante más de quince años y que ella, en 1996, amenazaba con hacerlas públicas a través de documentos audiovisuales de su propiedad; “corrupción generalizada”, al recibir durante décadas regalos multimillonarios procedentes tanto del exterior como de la propia España: yates, fincas de recreo, petrodólares en forma de créditos a fondo perdido…etc, etc; “enriquecimiento ilícito” como consecuencia de todo lo anterior y de oscuros negocios de todo tipo que en los últimos años han trascendido a la opinión pública española a través de libros y documentos  nunca desmentidos oficialmente hasta convertir a su familia en una de las mayores fortunas del mundo (la 134, con 1790 millones de euros en su haber).


         TERCERA.- Como consecuencia de todo lo anterior, señor magistrado juez del Juzgado Central número 002 de la AN, el 23 de septiembre de 2005, y ante la incompetencia constitucional que presentan los tribunales españoles (y de todo el mundo) para juzgar los presuntos delitos cometidos por el actual rey de España, Juan Carlos I, envié al presidente del Congreso de los Diputados un exhaustivo informe (40 páginas) sobre las muy claras y decisivas responsabilidades del monarca en la ya señalada “intentona involucionista del 23-F”, solicitándole la creación de una Comisión parlamentaria que depurara esas presuntas responsabilidades tanto en el terreno personal como en el histórico e institucional. Posteriormente, el 25 de enero de 2006, remití el citado informe al presidente del Gobierno de la nación, al del Senado y a los de las más altas instituciones del Estado: Consejo de Estado, Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder judicial…etc, etc.
            Asimismo, en años posteriores (12 de febrero de 2007, 4 de abril de 2008,  8 de octubre de 2008 y 13 de diciembre de 2011) seguí enviando al Congreso de los Diputados periódicos y detallados informes que he ido extendiendo y ampliando a la totalidad de los presuntos delitos cometidos por el actual jefe del Estado español. Del remitido con fecha 4 de abril de 2008, y con casi un año de retraso, recibí acuse de recibo por parte de la Cámara Baja del Parlamento español comunicándome que había sido trasladado a la Comisión de Peticiones de la misma para su oportuno “estudio y tramitación”.
         CUARTA.-  El 8 de septiembre de 2008, y en relación con el “homicidio imprudente” (así lo admitió en su día su noble autor y su familia) o “flagrante asesinato” (eso deberían haberlo ya dilucidado los jueces portugueses o los militares españoles, ya que en marzo de 1956 “el caballero cadete Juanito” era un profesional de las FAS españolas) cometido por el actual rey de España Juan Carlos I a las 20,30 horas del día 29 de marzo de 1956 en la finca denominada “Villa Giralda” de Estoril (Portugal), me permití enviar al Fiscal General de Portugal (Procurador-Geral da República) un prolijo estudio profesional (sin duda el único estudio balístico que existe en relación con este caso) sobre las condiciones y las circunstancias en las que se desarrolló el supuesto accidente familiar que le costó la vida al infante Alfonso de Borbón a manos de su hermano mayor Juan Carlos, solicitándole la apertura de una investigación judicial al respecto. El Fiscal General del Estado portugués admitió a trámite el informe y prometió “que o caso vai ser analisado”. A los pocos días, por presiones del Gobierno español según medios portugueses, me comunicó su archivo debido al tiempo transcurrido y a la complejidad de abrir en esos momentos un caso judicial tan delicado.
         QUINTA.-  Pues bien, señor magistrado de la Audiencia Nacional, cuando este historiador militar que se dirige a VS a través de las presentes líneas creía que, tras la admisión a trámite de sus reiteradas denuncias contra el todavía rey Juan Carlos I por parte del Congreso de los Diputados, iba por fin a poder exponerlas con todo lujo de detalles ante los señores diputados de la Cámara Baja, resulta que lo que recibe (a horas intempestivas y a través de una patrulla de la policía municipal que no se recata en mostrar a los vecinos todo su poder institucional e intimidatorio, seguramente para asustar al coronel que suscribe ¡qué risa!) es una cutre cédula de citación (una muy mala fotocopia torcida, casi ilegible y con abundantes errores que pone en evidencia la miseria y postración en la que se debate hoy en día la justicia española) para que acuda el 16 de abril, a las 10,30 horas, al digno Juzgado del que VS es titular a fin de declarar como imputado en un presunto delito CONTRA LA CORONA ¡Toma ya! ¡Aquí tenemos otra vez la España cañí! ¡El historiador/mensajero a los tribunales por haber osado meterse con el supremo y divino rey de los españoles (de algunos españoles, cada vez menos)! Y para más inri ¡para eso vivimos en un Estado democrático y de derecho! por un artículo publicado en la prensa digital (en la otra, en los medios de comunicación tradicionales del Estado, le tienen censurado desde hace años para que no dañe la impoluta imagen del rey sin par que nos puso el dictador Franco) sustentado, además, sobre la base de su libertad de expresión y de décadas de estudios, investigaciones y denuncias que ha puesto a disposición, una y otra vez, de las más altas instituciones del Estado.           
         SEXTA.-  Mi, al parecer, demoníaco artículo, señor Juez, dejando de lado el estilo duro, bronco, intempestivo y, seguramente, impertinente, en el que ha podido ser redactado (cada escritor escribe como quiere ¡faltaría más! en un país libre, democrático y de derecho) solo refleja la verdad, una verdad a la que este escritor ha tratado de llegar con su esfuerzo y dedicación durante más de treinta años. Y que, repito una vez más,  desde al año 1994 ha puesto numerosas veces, mucho antes de que este artículo “Por qué te callas” viera la luz digital, a disposición del pueblo español en general y de las más altas instituciones del Estado (Las Cortes y el Gobierno de la nación) en particular.
      Entrando en un apresurado análisis de autor debo decirle señor magistrado del JUCINAN 002 (perdone, señoría, pero es que los militares de Estado Mayor somos muy amigos de las siglas, seguramente porque en la guerra el enemigo nunca nos da el tiempo suficiente para escribir en román paladino todo lo que quisiéramos), por si no se ha leído despacio mi artículo que me temo que no dada la cédula de citación que ha tenido a bien enviarme, que éste presenta tres núcleos o almendras literarias bien diferenciadas:
       1ª).- Un ataque, reconozco que inmisericorde y duro pero veraz y ajustado históricamente, contra la dinastía borbónica, de cuya muy baja catadura moral, profesional y social pocas personas en este país tienen  dudas. ¿O acaso Felipe V no fue un loco y egoísta que para ceñir la corona española sumió a este país en una guerra cruel y despiadada que provocó miles de muertos y la perdida sensible de territorios patrios? ¿Y Fernando VII no fue un traidor de tamaño natural, un gran felón como, afortunadamente, reconoce la historia de España? ¿E Isabel II no tuvo bastante de ninfómana o meretriz regia, como propaló su propio pueblo? ¿Y su esposo oficial, Francisco de Asís de Borbón, alias el “Paquita” y “el  Puntillas”, no fue toda su vida marital un cabrón consentido? ¿Y el nefasto rey Carlos IV, un cobarde y un traidor a su patria? ¿Y Alfonso XIII, el abuelo del actual titular de la dinastía, un putero de las noches madrileñas y un borracho perpetuo? ¿Y el conde de Barcelona, padre del Juan Carlos I al que le soltó aquella frase lapidaria de “Júrame que no lo has hecho a propósito” cuando lo encontró sobre el cadáver de su hermano Alfonso la tarde del fatídico 29 de marzo de 1956, no se pasó media vida a bordo de su yate trasegando ginebra a espuertas?  Y el rey actual, que primero mata a su hermano, traiciona a su padre y besa el culo a Franco para conseguir ceñir la corona de España y después abandona a Adolfo Suárez a manos de los militares y borbonea con éstos para mantener como fuera su estatus regio ¿ha hecho algo aparte de preparar golpes de Estado, fornicar a destajo a cargo de los fondos reservados, navegar en el Fortuna y en el Bribón, cazar osos (borrachos o con tasa de alcoholemia legal), esquiar en Baqueira Beret, pasarse los veranos a cuerpo de rey en Marivent y labrarse un afortuna apañadita?         
         2ª).- Una revista rápida y fugaz de los presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, antes y después de subir al trono. Que, como ya le he expuesto, los he denunciado repetidas veces durante los últimos ocho años a las más altas instituciones del Estado y que no es cuestión de volver a repetir.
      3ª).-  Una clara y nueva acusación contra el monarca español por su actuación en el “caso Urdangarín” puesto que, conociendo desde el año 2006 (la misma Casa Real lo ha admitido) los oscuros manejos (presuntos delitos) de su famoso yerno, se calló (por eso titulé mi artículo” ¿Por qué te callas?). Señor Juez, usted seguramente sabe de esto más que yo, que para eso es un señor magistrado de la Audiencia Nacional (antes TOP), pero esta actuación de nuestro amado rey en defensa de su familia (¿de su corona, tal vez?) podría ser constitutiva de un nuevo presunto delito de encubrimiento. ¿O no?
        SÉPTIMA.-  De todo lo anterior se desprende, señor magistrado, que mi artículo titulado “¿Por qué te callas?” de delictivo no tiene nada de nada. Es un trabajo serio y profesional, aunque duro en las formas, que recoge una vez más y de forma un tanto airada (los tiempos no están para genuflexiones versallescas) lo que vengo diciendo desde hace años en multitud de libros, artículos y conferencias. Además, su señoría conoce mucho mejor que este antiguo uniformado, la “Exceptio veritatis”, el escudo jurídico que protege la verdad del ataque inmisericorde de los poderosos e impide que pueda ser considerada un delito. Sea quien sea el autor de los hechos denunciados.
       Y por otra parte ¿qué es eso de un delito CONTRA LA CORONA? Yo, personalmente, demócrata, progresista y republicano hasta la médula, no reconozco corona alguna. Ni española ni de ningún otro confín del mundo. En un Estado moderno, democrático y de derecho, todos los ciudadanos debemos tener los mismos derechos y ser iguales ante la ley. Sin privilegios de ninguna clase, como por otra parte santifica la muy mejorable constitución del 78. En España ya ha habido movimientos políticos y sociales para erradicar de nuestro ordenamiento jurídico estos anómalos y extemporáneos delitos contra la corona. Pero de momento siguen ahí esperando el momento propicio para defenestrarlos. Por cierto ¿Por qué no existen en nuestras leyes delitos similares contra la presidencia del Gobierno, contra el ministerio de industria o contra el defensor del pueblo, por referirme solo a algunas de nuestras muy numerosas instituciones democráticas?  Todas las personas que representan al pueblo soberano (bien es verdad que el rey actual solo representa al dictador Franco, que fue quien lo puso en la jefatura del Estado con arreglo a su particular derecho testicular) pueden (y deben) ser objeto de crítica por parte de los ciudadanos (que no súbditos). Así que dejémonos, de una vez, de delitos “contra la corona”, señor magistrado. Por cierto, y perdone por la pequeña insolencia de la pregunta: ¿El señor Urdangarín, forma parte o no de la corona española contra la que yo, presuntamente, he delinquido? Porque, vamos, tendría bemoles la cosa…
             OCTAVA.-  Y ya para terminar este largo escrito, señor magistrado-juez del JUCINAN 002, me permito significarle que así como su señoría, debido a su cargo, ostenta ese preeminente tratamiento de VS, el coronel, escritor e historiador que suscribe, debido fundamentalmente a su empleo en el Ejército español y a las múltiples condecoraciones que posee, algunas de ellas con categoría de gran cruz o placa, tiene también derecho al tratamiento de VE (excelentísimo señor), circunstancia ésta que le refiero sin un ápice de personal vanidad, muy dormida después de más de cincuenta años de luchar en este mundo cruel, pero con toda mi determinación de que sea respetado. Y mucho más después de la clamorosa falta de respeto por su parte al enviarme una cédula de citación que no es de recibo, propia más bien de Somalia o de cualquier otro país tercermundista.
       Y es que ese tratamiento y el empleo de coronel del Ejército español que poseo,  señor magistrado, no llegaron a mí a través de una rifa. Ya en 1958 y con un poco más de 20 años de edad (cuando su señoría, con todos los respetos, seguramente se meaba todavía en sus pantalones) tuve que jugarme decenas de veces la vida luchando por defender este país de las huestes de Hassan II, que habían invadido la “provincia española” de Ifni, realizando misiones cuasi suicidas tras las líneas enemigas al frente de un puñado de soldados voluntarios de elite. Sin vanidad alguna, debo decírselo de nuevo, fui propuesto para la medalla al mérito militar y en mi hoja de servicios se reconoció mi valor en acción de guerra.
             Después, y a lo largo de casi cuarenta años, seguí arrostrando los claros peligros de mi profesión, tanto en unidades paracaidistas como en las nómadas del desierto del Sahara. He estudiado años y años sin parar estando en posesión de tres diplomas de Estado Mayor (uno de ellos extranjero) y de prácticamente todos los diplomas de especialización de mi Ejército. Y, buscando siempre “los puestos de mayor riesgo y fatiga” como recomiendan los reglamentos militares españoles, hasta pedí dos veces ir voluntario al país vasco (cuando muy pocos compañeros lo hacían) donde, vestido con el uniforme de coronel, en un coche negro sin blindar y con matrícula ET, sin escoltas de ninguna clase (esas escoltas que sus señorías de los altos tribunales de justicia reclaman ahora con insistencia a un Gobierno cicatero que amenaza con quitárselas) tuve que atravesar centenares de veces las peligrosas calles de las ciudades vascas a solas con mi entrepierna y con un pequeño revólver en la mano derecha, bajo mi portafolios, listo para escupir plomo.
            Así durante años, sin quejarme lo más mínimo (mi profesión no me lo permitía) no sabiendo nunca, cuando cada mañana cogía el vehículo, si regresaría a mi despacho en el mismo o en otro, negro también, pero con una corona en el cristal trasero. Como le ocurriría finalmente a otro compañero mío, el único con categoría de coronel destinado en la misma ciudad que yo que, curiosamente, se desplazaba siempre de paisano y en coche camuflado y que murió ametrallado en un semáforo.
       Años después, por luchar por unas Fuerzas Armadas más modernas y profesionales, los generales franquistas ¡ojo, de 1990! me señalaron la puerta de la que había sido mi carrera (después de cinco meses en una prisión militar) y tuve que reciclarme a escritor e historiador.
           Así que figúrese, señor magistrado, y por eso le he contado una parte sustantiva de mi vida profesional, la preocupación o la angustia vital (la palabra “miedo” no la puede ni siquiera nombrar un militar, como les ocurre a ustedes los jueces con la de “prevaricación”) que ha podido generar en mi alma de soldado su cutre cédula de citación para que acuda a su Juzgado a declarar por un presunto delito contra la corona. Es que desde ese fatídico día vivo sin vivir en mí o, como diría el señor Rajoy, envuelto permanentemente en un lío emocional.  Pero no se preocupe, señoría, que voy a ir. Sí, sí, voy a ir (si hay que ir se va…según el humorista Mota) pero no para perder ni un solo segundo de mi tiempo hablando de ese presunto delito que al parecer he cometido contra la panda sociofamiliar que habita en La Zarzuela sino para hablar, si VS quiere, de los presuntos delitos del rey Juan Carlos que es, en definitiva, el presunto delincuente y no yo. Para lo cual, obviamente, tendrá VS que leerse y estudiarse (si no es imposible que nos entendamos) todos los libros, artículos y documentos que he parido (con perdón) durante los últimos veinte años.
            Y nada más, señor magistrado-juez del JUCINAN 002. En anexo aparte le señalo los libros y documentos que es preciso se lea previamente para la buena marcha de la futura entrevista así como los documentos de diferentes instituciones del Estado que ese Juzgado debería interesar de los organismos competentes para la buena marcha de las diligencias previas que acaba de emprender, instadas todavía no sé por quien. También le relaciono la lista de personas que, a mi juicio, deberían aportar testimonio  en calidad de testigos.

        Firmo el presente documento en Alcalá de Henares a 9 de abril de 2012
                                            ANEXO

Libros y documentos del autor del presente escrito
   Libros:
-         La transición vigilada (Temas de Hoy 1994)
          -         El golpe que nunca existió (Foca 2001)
           -         Juan Carlos I el último Borbón (Styria 2008)
           -         La Conspiración de Mayo (Styria 2009)
 Informes al Congreso, al Gobierno y a otras instituciones del Estado:

-         Informe al Congreso sobre responsabilidad del rey en el 23-F (23 de septiembre de 2005)
           -         Informe al Gobierno, al Senado y a otras instituciones (25 de enero
                 de 2006)
          -         Informe al Congreso sobre el 23-F (12 de febrero de 2007)
-         Informe al Congreso presuntos delitos del rey (4 de abril de 2008)
          -         Informe al Congreso presuntos delitos del rey (8 de octubre de 2008)
-         Informe al Congreso presuntos delitos del rey (13 de diciembre de 2011)
-         Informe a la Fiscalía General de Portugal para investigar homicidio imprudente o presunto asesinato rey de España.
 Artículos y escritos sobre el rey y sus presuntos delitos:
   Más de cien trabajos publicados en la prensa escrita y digital durante los últimos veinte años, en iguales o parecidos términos al “¡Por qué te callas” de diciembre de 2011 y que pueden ser descargados, de forma totalmente libre, de numerosas páginas web y periódicos de la red.



Documentos a interesar de entes, instituciones u organismos del Estado
                                       Del ministerio de Defensa:

-  “Panorámica de las operaciones en marcha” (CESID, 1980) relativa a los golpes de Estado en preparación en otoño de 1980.
-  “Estado actual y perspectivas de la lucha antiterrorista” (CESID, julio de 1979) proponiendo al Gobierno de Adolfo Suárez la apertura de una guerra sucia contra ETA. Propuesta rechazada por el Gobierno.
-   “Acta fundacional de los GAL” (CESID 1983) proponiendo otra vez la apertura de una guerra sucia contra ETA. Definitivamente fue autorizada.
-  Documentos audiovisuales sobre las salidas extramaritales del rey de España (DIEME, División de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército, años 1984- 1996)
- Documentos sobre la entrega del Sahara español a Marruecos y Mauritania (DOPEME, División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército, año 1975 y posteriores).
-   Documentos y archivos sonoros grabados en la tarde/noche del 23-F relativos a conversaciones del rey con diversas autoridades del Cuartel General del Ejército y Capitanías Generales.
- Grabaciones y documentos relativos al 23-F de las Capitanías Generales de Aragón, Valencia, Sevilla, Burgos, Valladolid, La Coruña, Madrid y Baleares.
-  Documentos de la Sección de Inteligencia de la Brigada DOT V (Zaragoza) relativos a la conspiración castrense lista para estallar el 2 de mayo de 1981 (Conspiración de Mayo).
- Cartilla de tiro de la AGM (Academia General Militar) de Zaragoza, correspondiente a los años 1955 y 1956 a nombre del caballero cadete Don Juan Carlos de Borbón y Borbón.




Del ministerio de Asuntos Exteriores:

- Escrito del embajador alemán en Madrid a su Gobierno, en febrero de 1981, en el que relata una conversación privada con el monarca español, que acaba de ser desclasificado por el Ejecutivo germano y que ha sido incluido en las “Actas de Historia Contemporánea” de ese país.
 De particulares:
- Libro “El negocio de la libertad” del periodista Jesús Cacho (editorial Foca)
- Vídeo “Juan Carlos I: 30 años a cuerpo de rey (Canarias-Semanal)
 Personas  que se propone evacuen testimonio en el JUCINAN 002” en las diligencias abiertas por el artículo periodístico “¿Por qué te callas?”

 -         Bárbara Rey (María García García), actriz, vedette y presentadora.
-         Antonio Tejero Molina (ex teniente coronel de la Guardia Civil)
-         Alfonso Armada y Comyn (ex general de División del Ejército de Tierra español)
-         Jesús Cacho (periodista)
-         José María Ruiz Mateos (empresario)
-         Mario Conde (ex banquero, político, escritor y periodista)

 Nota del autor: la relación de personas, libros, documentos, artículos y escritos relacionados en el presente anexo en ningún caso puede considerarse exhaustiva y excluyente ya que podría aumentarse substancialmente en el Juzgado dentro de las diligencias previas abiertas. 

ACTOS PUBLICOS DE NNRR 1905 ”CLUB DE OPINIÓN POLITICA” EN A CORUÑA (13 - 04 - 2012)

Ofrenda floral a la estatua  de D. Santiago Casares Quiroga con motivo del LXXXI Aniversario de la Proclamación de la II República Española (Patio  de la Casa Museo Casares Quiroga en A Coruña)

Un grupo de compañeros  Republicanos  junto a la  estatua de D.Santiago Casares Quiroga en el Jardín de la Casa Museo Casares Quiroga en A Coruña  con motivo del  LXXXI Aniversario de la Proclamación de la II República Española

Mesa redonda " Triunfo de la voluntad del Pueblo" el pasado día 13 en A Coruña  en la Casa Museo Santiago Casares Quiroga  con motivo del LXXXI Aniversario de la proclamación de la II República Española

EL CAPITALISMO TERRORISTA SE ADUEÑA DE LA VOLUNTAD DEL GOBIERNO

13 de abril de 2012
Publicado en publico.es el 13 de abril de 2012
Imaginemos que por cualquiera de nuestras fronteras penetran unos cuantos batallones de tanques destruyendo a su paso fábricas y locales de empresas, hospitales, escuelas… y todo tipo de instalaciones e incluso produciendo daños personales a miles de individuos.
¿Qué pensaríamos si el Gobierno, en lugar de tratar de frenarlos disponiendo frente a ellos a los militares que juraron defender siempre la integridad de la Patria, se sometiera a sus dictados y permitiera que siguieran destruyendo nuestra riqueza?
Sin duda, creo yo, lo condenaríamos por felón y el pueblo tendría entonces todo el derecho a levantarse contra él y a imponer otro fiel y no traidor a la Nación y a los intereses de sus ciudadanos.
Salvando las distancias, eso es lo que viene pasando desde hace meses, no solo desde que Rajoy es Presidente del Gobierno.
No nos engañemos. Todo el mundo sabe que son intereses extranjeros y algunos nacionales espurios quienes están imponiendo medidas que destruyen nuestra riqueza. Solo una ingenuidad infinita puede hacer creer que esas medidas son el resultado del ejercicio libre de nuestro poder soberano como Nación. Por mucho que se disimule, como hace el Ministro de Guindos, cuando dice que se toman “por convicción”, es muy evidente que responden a una extorsión continuada de especuladores que ha llegado a ser calificada, con toda la razón, como “terrorismo financiero” por el Presidente de la Junta de Andalucía. Ex presidentes europeos nada sospechosos como Delors, Schmidt, Santer… han reconocido que son los mercados financieros quienes nos gobiernan. Y el propio Rajoy declaraba hace unos días que ni a él ni a sus ministros les gustaban los Presupuestos que han presentado.
Es una evidencia: nuestra Nación está siendo sometida a un ataque inmisericorde desde el exterior que viene produciendo un daño gigantesco. El Inspector de Hacienda, Interventor y Auditor del Estado Agustín Turiel acaba de demostrar que la deuda ilegítima que soporta el Estado español (excluyendo la de las Comunidades Autónomas y Entidades Locales) como consecuencia de tener que hacer frente a compromisos derivados de las políticas que se le imponen desde “los mercados” es nada más y nada menos que 120.842 millones de euros. Una cifra fabulosa a la que habría que añadir la del coste incalculable que producen la pérdida de millones de puestos de trabajo, la destrucción de miles de empresas y de los patrimonios de otros miles de empresarios y trabajadores como consecuencia también de las reformas sucesivas y de los recortes de gasto asociados a las políticas mal llamadas de austeridad y de apoyo a la banca que imponen los mercados.
Nadie, ningún país, ningún ejército, ningún general, ningún gobierno, ningún ser humano tiene nunca la garantía de ganar todas las batallas que se le ponen por delante pero todos ellos tienen la obligación de darlas cuando él mismo o la Nación a la que representa es atacada y dañada. Y es traidor quien en lugar de servirla se somete sin más a quien la ataca y destruye y quien en lugar de defender a su población la somete a severos e innecesarios sacrificios para satisfacer a quienes solo desean vencerla para aumentar sus riquezas a su costa.
Los gobiernos de España, el anterior y el actual, han tenido y tienen ante sí una doble opción, la de la dignidad o la de la rendición cobarde. Y están optando por esta última para simple beneplácito de los bancos y de los grandes capitales. Nuestro gobierno podría dar un golpe en la mesa de Europa y gritar “¡Basta ya!” con firmeza y afirmar con fuerza que ya está bien de imposiciones absurdas que están condenando a  toda a Europa a un dramático futuro de depresión y malestar. España no es una mota de polvo en la Unión Europea y podría hacer valer con éxito su presencia, entre otras cosas, porque sus intereses coinciden con los de otros muchos socios. Nuestro gobierno podría reclamar que el Banco Central Europeo actúe como un auténtico banco central y garantice la financiación a los Estados y a la economía sin someter a los gobiernos, a los ciudadanos y a las empresas que crean empleo a la esclavitud insensata de los bancos que provocaron la crisis y que se muestran incapaces de cumplir con la función que les corresponde. Podrían exigir un programa paneuropeo de estímulo y, en fin, las soluciones alternativas que hasta los propios expertos liberales están empezando a pedir ante la insensatez de las autoridades europeas, presas del poder financiero, y que permitirían hacer frente con más fortuna al abismo ante el que nos encontramos.
En lugar de eso, como he dicho, siguen prefiriendo obedecer a los poderosos y sacrificar los intereses nacionales incluso de la manera tan vergonzosa y chapucera con que anunciaron el recorte adicional de 10.000 millones de euros en servicios esenciales de salud y educación, tan solo una semana después de haber presentado los Presupuestos y al dictado de los especuladores.
No vale con que el Gobierno de Rajoy se ponga gallito ante otro país para defender a una multinacional tan poco ejemplar como Repsol y que en realidad tiene muy poco de española para hacer creer que se tiene dignidad y fortaleza. No. El gobierno español debe ponerse firme, como le exige la Constitución, para defender al Estado y no a los intereses particulares, por poderosos que sean.
Renunciar a defender a España y limitarse a dar por buenos los recortes y las reformas que imponen los mercados para que se llenen los bolsillo los grandes propietarios de capital, los banqueros y los especuladores a costa de sacrificios cada día más grandes para la inmensa mayoría de los españoles, como viene ocurriendo, es traicionar a la Patria a la que dicen amar y estar dispuestos a defender hasta el último suspiro… pero parece que solo desplegando banderas y con la boca pequeña.

lunes, 16 de abril de 2012

HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL FRANQUISMO

Flores rojas y banderas tricolor por las víctimas de Franco

14abr 2012
El exjuex Baltasar Garzón critica a la justicia española en una carta enviada a un acto en Madrid de homenaje a republicanos fusilados.
La lluvia amenazó el acto con el que familiares de víctimas del franquismo, asociaciones, actores, músicos y poetas rindieron homenaje a los defensores del sistema político quehoy cumple 81 años, la Segunda República.
Ante las tapias del cementerio del Este (rebautizado durante la dictadura como de la Almudena) unas 300 personas, muchas de ellas con emoción contenida, asistieron al desfile de intervenciones de actores como Juan Diego Botto, poetas como Juan Carlos Mestre y músicos como Pablo Guerrero y Miriam Penella.
Ángeles García Madrid, de 94 años y compañera de prisión de las 13 rosas –como se conoce a las jóvenes fusiladas el 5 de agosto de 1939 acusadas de pertenecer a la Juventud Socialista Unificada- leyó dos poemas, uno de ellos escrito para las mujeres cuyos cuerpos yacen en una fosa común del cementerio madrileño.
“Aquella noche las vi sacar a fusilar, ya que yo estaba en la celda número 6 y ellas en la 7”, recordó emocionada. “He venido muchas veces a este lugar cada 5 de agosto”, añadió.
El acto, organizado por la asociación de víctimas del cementerio del Este Memoria y Libertad, contó con las palabras de Baltasar Garzón, el juez que abrió la primera causa penal contra el franquismo y fue denunciado y juzgado a consecuencia de ello y, a la postre, absuelto. La abogada argentina Ana Mesutti leyó la carta que el exmagistrado dedicó a las víctimas que hoy recuerdan el aniversario de la Segunda República en Madrid, Sevilla y México.
Garzón aseguró en su misiva haber pedido, “sin renunciar a la justicia”, la creación de una comisión de la verdad de los crímenes franquistas en España.
“Por la dignidad de las víctimas, contra la impunidad y contra la indiferencia de quienes quieren ser sordos y ciegos ante la necesidad de la reparación, sigo pidiendo justicia y espero que algún día así se imparta, aunque el tiempo se agota”, señaló.  “Nosotros, que creemos en una justicia diferente, más solidaria, más transparente, más eficaz y más justa, no podemos permitir que se pase una página que ni siquiera ha terminado de ser leída”, sugirió el exjuez.
Garzón criticó también en su escrito el silencio de las instituciones  “agazapadas en el rincón de la vergüenza, acudiendo a los más diversos pretextos para no acudir en defensa de las víctimas”.  A juicio del exjuez, lo único que les queda a estas instituciones es “el calvario que tendrán que sufrir para conseguir hacer mínimamente efectivo el derecho a la reparación”.
2.684 víctimas frente a las tapias
La profesora de la Universidad Complutense Mirta Nuñez recordó a los presentes la investigación hecha en el camposanto madrileño para “buscar las bases ideológicas y jurídicas de la represión franquista”. “Eran asesinatos con una tramoya legal”, explicó, y reiteró que en ese mismo lugar “están las cerca de 3.000 víctimas, incluidas 80 mujeres”.
El actor Juan Diego Botto, hijo de un desaparecido durante la última dictadura militar argentina, recitó dos poemas de Juan Gelman, poeta bonaerense y abuelo de una niña robada a la que logró encontrar hace dos años. “Cuando en España se cierran todas las puertas, puede ser que en Argentina se nos abran”, señaló en referencia a la querellapresentada el 14 de abril de 2010 en un juzgado de Buenos Aires.
Ana Mesutti, que ha participado en el grupo de abogados que impulsaron la denuncia argentina de los crímenes del franquismo, animó a las víctimas, familiares y asociaciones a sumarse a una querella que “sigue su curso, marcha hacia adelante y no se detiene”.
“La justicia debe ocuparse de los crímenes más graves, por lo que hace dos años golpeamos a las puertas de los juzgados argentinos para que se abrieran a las víctimas del franquismo”, rememoró. La jueza que lleva este caso en Buenos Aires, María Servini,  anunció el pasado marzo que viajará a España en el curso de la investigación de los delitos de lesa humanidad cometidos durante la Guerra Civil y los años de la represión franquista.
José María Pedreño, presidente de la Federación de Foros por la Memoria, anunció en el acto la intención de su organización de sumarse a la querella entregando a Servini la documentación que posee la Federación. “Las grandes mentiras del gobierno español se pondrán en evidencia”, dijo sobre la respuesta afirmativa del Ejecutivo socialista ante la pregunta de Servini, el pasado verano, sobre si España estaba investigando las desapariciones forzadas.
Poesía y cabaret
El homenaje a víctimas en el 81 aniversario de la República continuó con la actuación de la artista argentina de cabaret Miriam Penella. Tras ella, el premio nacional de poesía, Juan Carlos Mestre, aseguró que la esperanza “llega mucho más lejos que el miedo”, y explicó en un
discurso literario sus razones del homenaje. “Hemos venido a decir que el franquismo y sus herederos son la negación misma de la dignidad y la conciencia humana”.
El acto, conducido por la actriz Amparo Climent y la nieta de víctimas Remedios Palomo, contó entre el público con representantes de varias asociaciones de memoria, numerosas víctimas y miembros del mundo de la interpretación como Pilar Bardem y Francisco Casares. Un grupo de mujeres recluidas en el campo de concentración nazi de Ravensbruck llevó sus claveles rojos a la tapia del camposanto entre emocionados aplausos.
El cantautor Pablo Guerrero al micrófono y el músico Luis Mendo a la guitarra pusieron las otras notas musicales del homenaje. Con ellos, la amenazadora lluvia se decidió a caer con la misma fuerza que el nombre de la canción de Guerrero que puso el broche final a la jornada, ‘A cántaros’.
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Fuente.: http://www.publico.com/