6D 2012 –
Comunicado de la Federación REPUBLICANOS: Llamamiento al movimiento republicano
ante la gravedad de la situación, por la República, contra los recortes.
Publicado en
2012/11/03
El
Comité Federal de REPUBLICANOS (RPS)
LLAMAMIENTO
AL MOVIMIENTO REPUBLICANO ante la gravedad de la situación, por la República,
por la unidad contra los recortes…
A las
asociaciones, ateneos, plataformas, partidos. A todas las
entidades y personas que se consideran republicanas, progresistas, que ven necesario dar pasos efectivos hacia la Tercera República.
entidades y personas que se consideran republicanas, progresistas, que ven necesario dar pasos efectivos hacia la Tercera República.
Estimados
amigos y compañeros:
En los
últimos meses, se han dado a conocer diversas declaraciones en pro de la unidad
de las fuerzas de izquierda.
El común de
estas declaraciones aboga por poner en práctica un programa social y económico
que, en general, es ampliamente compartido por todas las fuerzas de izquierda.
Lo mismo se puede decir de las medidas concretas de carácter democrático que se
promueve en estos manifiestos. En algunas de estas proclamas, incluso, se hacía
alguna mención del republicanismo. Sin embargo, tales propuestas de unidad no
dejan de moverse en los parámetros del régimen monárquico del 78, al que
pretenden dar un giro social y democratizador, sin modificar la correlación de
fuerzas existente ni el marco político que la sanciona.
Y, no
obstante, la experiencia de estos 35 años ha demostrado
ampliamente que, sin romper con la herencia del franquismo, no es posible construir una verdadera democracia; muy al contrario, este régimen ha hecho posible –bajo el manto de la democracia formal– la continuidad del caciquismo, el clientelismo, las rivalidades territoriales, la corrupción y el control de la política y la economía por una minoría de oligarcas, mediante la alternancia de sus representantes políticos en los gobiernos central y autonómicos. Para acabar de corroborar este hecho, llevamos varios años asistiendo a una rápida degradación de las conquistas –insuficientes– que las clases populares habían logrado desde la muerte del dictador. Esta agresión a los derechos de la mayoría no sólo es posible, sino que incluso se refuerza, gracias a los propios resortes y bases ideológicas del régimen (reforma constitucional, poder judicial, irresponsabilidad del Borbón, restricción de los derechos fundamentales, primacía de la propiedad privada y los mecanismos del mercado sobre los derechos colectivos, situación privilegiada de la Iglesia, prerrogativas del Ejército, nacionalismo españolista, etc.).
ampliamente que, sin romper con la herencia del franquismo, no es posible construir una verdadera democracia; muy al contrario, este régimen ha hecho posible –bajo el manto de la democracia formal– la continuidad del caciquismo, el clientelismo, las rivalidades territoriales, la corrupción y el control de la política y la economía por una minoría de oligarcas, mediante la alternancia de sus representantes políticos en los gobiernos central y autonómicos. Para acabar de corroborar este hecho, llevamos varios años asistiendo a una rápida degradación de las conquistas –insuficientes– que las clases populares habían logrado desde la muerte del dictador. Esta agresión a los derechos de la mayoría no sólo es posible, sino que incluso se refuerza, gracias a los propios resortes y bases ideológicas del régimen (reforma constitucional, poder judicial, irresponsabilidad del Borbón, restricción de los derechos fundamentales, primacía de la propiedad privada y los mecanismos del mercado sobre los derechos colectivos, situación privilegiada de la Iglesia, prerrogativas del Ejército, nacionalismo españolista, etc.).
Por tanto,
los republicanos sostenemos que no es posible revertir la cascada de recortes
ni articular una política favorable a los intereses populares sin romper con el
marco jurídico e institucional sancionado por la Constitución de 1978; que es
necesario derribar la monarquía heredera del franquismo y todo el entramado de
relaciones políticas, sociales y económicas que representa y unifica. En
consecuencia, consideramos que una propuesta de cambio en profundidad, que
aspire seriamente a hacer avanzar los intereses populares en el sentido
descrito, pasa por atacar directamente las raíces de la situación actual, lo
cual significa romper con el régimen monárquico del 78 y apostar de forma
efectiva por conquistar una República de contenido popular y democrático, que
abra la puerta a mayores cotas de participación y justicia social.
De no
hacerlo así, es decir, si se aspirara simplemente a participar de un nuevo
reparto de papeles en el seno del régimen actual, o de un remedo del mismo, se
corre el riesgo de conducir a los sectores populares a nuevas y peligrosas
frustraciones, lo cual abriría las puertas al ascenso del fascismo.
Consideramos, en fin, que es hora de que la izquierda asuma sus responsabilidades: que es hora de superar las posiciones defensivas, el desgaste y la dispersión para pasar a la ofensiva; que la izquierda debe trazar su propia “hoja de ruta” para formar un bloque popular que, enfrentándose a un bloque oligárquico cada vez más unido, pueda detener los ataques y revertir la situación. Que debe plantearse, en fin, la toma del poder como objetivo. Y que debemos plantear estas tareas no sólo a las organizaciones políticas, sino al conjunto de las fuerzas populares, organizadas o no.
Consideramos, en fin, que es hora de que la izquierda asuma sus responsabilidades: que es hora de superar las posiciones defensivas, el desgaste y la dispersión para pasar a la ofensiva; que la izquierda debe trazar su propia “hoja de ruta” para formar un bloque popular que, enfrentándose a un bloque oligárquico cada vez más unido, pueda detener los ataques y revertir la situación. Que debe plantearse, en fin, la toma del poder como objetivo. Y que debemos plantear estas tareas no sólo a las organizaciones políticas, sino al conjunto de las fuerzas populares, organizadas o no.
El rápido
desgaste del Gobierno Rajoy está provocando que las fuerzas de derecha más
extrema se planteen como objetivo aprovechar la situación para forzar un
gabinete aún más reaccionario. Por eso consideramos que la izquierda debe tomar
la iniciativa ya, desarrollando una campaña conjunta para exigir la dimisión
del Gobierno, la abdicación del rey, el fin del régimen vigente y la
convocatoria de nuevas elecciones.
En el
desarrollo de esta campaña, la izquierda debería articular un bloque popular en
torno a estas reivindicaciones inmediatas, junto a un programa económico y
social dirigido a los intereses populares, y con la República como marco en que
concretarlos; y presentar una alternativa unitaria que concurra a dichas
elecciones con estas dos propuestas: programa de medidas concretas y ruptura
democrática, como ejes comunes básicos.
El Comité
Federal de Republicanos es consciente de que quizá aún no estén maduras las
condiciones para lograr estos objetivos en lo inmediato, pero consideramos
imprescindible que comience a debatirse sobre ellos, porque en tanto no se
planteen abiertamente y se avance en su consecución, no podrá comenzarse a
articular la solución a los problemas políticos y sociales que sufrimos cada
día con mayor intensidad y cuyo fin los ciudadanos no alcanzan a ver.
Planteamos,
asimismo, convertir la convocatoria de este 6 DE DICIEMBRE en un punto de
partida desde el que emprender el trabajo colectivo de superar el régimen
monárquico y construir la Tercera República.
En Madrid, a
20 de octubre de 2012
Comité Federal de la Federación Republicanos
Comité Federal de la Federación Republicanos

No hay comentarios:
Publicar un comentario