MARXISMO HOY, ENTREVISTA
El blog de
Beppe Grillo entrevistó telefónicamente a Eric Hobsbawm el día en que el
historiador cumplía 94 años. Hobsbawm estuvo en Roma para la presentación de la
traducción al italiano de su último libro How to Change the Word – Why
rediscover the inheritance of marxismo [1].
Entrevistas
| Eric Hobsbawm | 01-10-2012 |
Sobre el
marxismo hoy
Eric
Hobsbawm: Soy Eric Hobsbawm, un historiador muy viejo. Por casualidad os he
llamado en el mismo día en que celebro mi cumpleaños 94. Durante toda mi vida
escribí principalmente sobre la historia de los movimientos sociales, la
historia general de Europa y del mundo en los Siglos XIX y XX. Pienso que todos
mis libros están traducidos al italiano y algunos fueron hasta bastante bien
recibidos.
Blog: ¿El marxismo puede ser considerado
como un fenómeno post-ideológico?
E.H.: Yo no he usado exactamente la
expresión “fenómeno post-ideológico” para el marxismo, aunque es verdad que,
actualmente, el marxismo dejó de ser el principal sistema de ideas asociado a
los grandes movimientos políticos de masas en toda Europa. A pesar de eso,
pienso que sobreviven algunos pequeños movimientos marxistas. En este sentido,
hubo un gran cambio en el papel político que el marxismo desempeña en la
política de Europa. Hay otras partes del mundo, por ejemplo América Latina, en
que las cosas no pasaron del mismo modo. A consecuencia de aquel cambio, en mi
opinión, es que ahora todos podemos concentrarnos más y mejor en los cambios
permanentes que el marxismo provocó, en las conquistas permanentes del
marxismo.
Esas
conquistas permanentes, en mi opinión, son las siguientes. Primero, Marx
introdujo algo que fue considerado una novedad y que todavía no se realizó
completamente, a saber, la creencia de que el sistema económico que conocemos
no es permanente ni destinado a durar eternamente; que es apenas una fase, una
etapa en el desenvolvimiento histórico que ocurre de un determinado modo y
dejará de existir y convertirse en otra cosa a lo largo del tiempo.
Segundo, pienso que Marx se concentró en el
análisis del específico modus operando, de la forma como el sistema funcionó y
desarrolló. En particular, se concentró en el curioso y discontinuo modo a
través del cual el sistema creció y desarrolló contradicciones, que a su vez
producirían grandes crisis.
La principal
ventaja del análisis que el marxismo permite hacer es que considera al
capitalismo como un sistema que origina periódicamente contradicciones internas
que generan crisis de diferentes tipos que, a su vez, tienen que ser superadas
mediante una transformación básica o alguna modificación menor del sistema. Se
trata de esta discontinuidad, de este asumir que el capitalismo funciona no
como sistema que tiende a auto estabilizarse, sino que es siempre inestable y
eventualmente, por lo tanto, requiere grandes cambios. Ese es el principal elemento
que todavía sobrevive del marxismo.
Tercero, y considero que ahí está la
preciosidad de lo que se podría llamar de fenómeno ideológico, el marxismo está
basado, para muchos marxistas, en un sentido profundo de la injusticia social,
de indignación contra la desigualdad social entre los pobres y los ricos y
poderosos.
Cuarto y último, pienso que tal vez se debe
considerar un elemento, que Marx tal vez no reconociese pero que estuvo siempre
presente en el marxismo: un elemento de utopía. La idea de que, de un modo o de
otro, la sociedad llegará a una sociedad mejor, más humana, de lo que es la
sociedad en la cual todos vivimos actualmente.
¿Una deriva a la derecha en Europa?
Blog: En el norte de África y en algunos
países europeos –España, Grecia e Irlanda– algunos movimientos de jóvenes que
nacieron en la Internet y usan redes, por ejemplo twitter y facebook,
están aproximándose a la política. Son movimientos que exigen más compromisos y
cambios radicales en las opciones de las sociedades. Pero al mismo tiempo,
España, Hungría y Finlandia giran a la derecha, Dinamarca cierra sus fronteras
desconociendo el Acuerdo de Schengen, y en Francia el partido
ultranacionalista podría ganar las elecciones presidenciales. ¿No es una
contradicción?
E.H.: No. No lo creo. Pienso que son
fenómenos diferentes. Pienso que, en la mayoría de los países occidentales,
hoy, los jóvenes son una minoría políticamente activa, sobre todo por la forma
en que está estructurado el sistema educativo actual. Por ejemplo, los estudiantes
siempre fueron, a lo largo de dos siglos, elementos activistas. Al mismo
tiempo, la juventud educada actualmente está mucho más familiarizada con las
modernas tecnologías de información, que transformaron la agitación política
transnacional y la movilización política transnacional.
Pero hay una
diferencia entre a) esos movimientos de jóvenes educados en los países
de occidente, donde, en general, toda la juventud es fenómeno de minoría, y
b) movimientos similares de jóvenes en países islámicos y en otros lugares,
en los que la mayoría de la población tiene entre 25 y 30 años. En esos países,
por lo tanto, mucho más que en Europa, los movimientos de jóvenes son
políticamente mucho más masivos y pueden tener un mayor impacto político. El
impacto adicional en la radicalización de los movimientos de la juventud ocurre
porque los jóvenes hoy, en períodos de crisis económica, son
desproporcionadamente afectados por el desempleo, y por consiguiente, están
desproporcionadamente insatisfechos. Sin embargo, no se puede adivinar el rumbo
que tomarán esos movimientos, Pese a todo, los movimientos de esa juventud
educada no son, políticamente hablando, movimientos de la derecha. Pero ellos
solos, por sus propios medios, no son capaces de definir el formato de la política
nacional y todo el futuro. Creo que, en los próximos dos meses, asistiremos a
los desdoblamientos de ese proceso.
Los jóvenes
iniciarán grandes revoluciones, pero no serán ellos los que necesariamente
decidirán la dirección general por la que andarán esas revoluciones. Cada
dirección, claro, depende del país y de la región. Obviamente, las revoluciones
serán muy diferentes en los países islámicos, de lo que son en Europa, o por
cierto, en Estados Unidos.
Y es verdad
que en Europa y probablemente en Estados Unidos puede haber una deriva a la
derecha en la política. Pero eso, me parece, será un asunto de la tercera
pregunta.
La crisis económica
Blog: Sí, la pregunta es sobre la crisis
económica en que vivimos desde 2008. Las crisis de 1929-1933 llevaron al
fascismo al poder. ¿Prevé algún riesgo de que la crisis actual tenga los
efectos que tuvieron las crisis de 1928, 1929,1933?
E.H.: Bien, no hay dudas de que la
crisis, la crisis económica que se arrastra desde 2008 tiene mucho que ver con
la deriva a la derecha en Europa. Pienso que hoy son cuatro las economías en
Europa, en la Unión Europea, que están bajo gobiernos de centro o de izquierda.
Algunas de ellas van a perder. España probablemente también se moverá en
dirección a la derecha. No pienso que exista ahí algún riesgo de ascenso del
fascismo, como en los años 30. El peligro de los años 30 fue causado
principalmente por el cambio hacia el fascismo en un país políticamente
decisivo, es decir, la Alemania de Hitler.
No hay señal
de que algo de eso esté por ocurrir ahora. Ninguno de los países importantes,
según me parece, da alguna señal en esa dirección. Ni en los Estados Unidos,
donde hay un fuerte movimiento de derecha, se puede concluir que ese movimiento
gane poder en las urnas. Ni tampoco en el caso de los movimientos de extrema
derecha en los países europeos. A pesar de que son de gran alcance, hasta ahora
siempre han sido una minoría poderosa, sin posibilidad de convertirse en
mayoría. Aunque sí creo que, en un futuro próximo, prácticamente todos o casi
todos los países europeos serán gobernados por gobiernos de derecha, de un tipo
o de otro. También debemos tener en cuenta que el efecto a largo plazo de la
crisis de los años 30 fue que casi toda Europa se movió hacia los demócratas de
la izquierda, lo que nunca antes había sucedido. Pero eso llevó algún tiempo.
Por consiguiente, seguramente que hay un riesgo, pero no creo que este riesgo
sea tan grave como en los años 30. El mayor riesgo es no ser capaz de hacer lo
suficiente para lidiar con los problemas básicos que el capitalismo ha causado
en los últimos cuarenta años y que han sido destacados por el despertar del
interés por el marxismo.
Blog: ¿Cómo evalúa la Unión Europea y los
resultados logrados hasta ahora? ¿Cree usted que la UE se consolidará o volverá
a ser una simple agrupación de Estados?
E.H.: Yo creo que la esperanza de
convertir la UE en algo más que una mera alianza de estados y una zona de libre
comercio quedará en el olvido. Pienso que lo que ya se ha logrado, por ejemplo,
un cierto grado de libre comercio, y lo más importante, un cierto nivel de
derecho consuetudinario se mantendrá. En mi opinión la mayor debilidad de la
UE, y la razón de su fracaso, es el conflicto entre la economía y la base
social de la UE. Es decir, un conflicto que resultó de la idea de prevenir
una guerra entre Francia y Alemania, unificando las partes más ricas y
desarrolladas de Europa. Ese objetivo fue alcanzado. Pero luego se mezcla con
un objetivo político asociado a la Guerra Fría y el desarrollo después del
final de la Guerra Fría, que fue el propósito de ampliar las fronteras de
Europa para incluir a todo el continente y más allá. De este modo, se
dividió Europa en varias secciones que se han vuelto casi imposibles de
coordinar.
En términos
económicos, hay un mayor riesgo de grandes crisis en los países miembros de
la UE desde los años 70, por ejemplo, Grecia, Portugal e Irlanda.
Políticamente hablando, las diferencias entre los antiguos países comunistas
europeos y no-comunistas debilitaron la capacidad de desarrollo adicional de la
propia Europa.
No sé si
Europa seguirá siendo como lo es actualmente. Pero no creo que la Unión Europea
deje de existir, pienso que continuaremos viviendo en una Europa más coordinada
que, digamos, después de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo,
si me lo permite, yo entiendo que usted está haciendo preguntas sobre el futuro
a un historiador. Desgraciadamente los historiadores no son mejores que
cualquier otra persona para predecir el futuro y por lo tanto mis previsiones
no son el resultado de mi calificación especial para predecir el futuro.
Nota: [1] Come
cambiare il mondo, en la edición italiana.
Eric
Hobsbawm fue decano de la historiografía
marxista británica y uno de los intelectuales más influyentes de la segunda
mitad del siglo XX, cuya vida y obra reflejan su profundo compromiso con el
marxismo. Ha fallecido este lunes en Londres con 95 años. Uno de sus últimos
libros es un volumen de memorias autobiográficas: Años interesantes,
Barcelona, Critica, 2003.
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