jueves, 1 de noviembre de 2012

“GENERACIONES SIN FUTURO POR CULPA DEL CAPITALISMO TERRORISTA”



Encuentro “Juventud, periferia económica europea y fractura social”
"La crisis está teniendo efectos devastadores, económicos y sociales, políticos e institucionales. La situación empeora por momentos y los escenarios que se dibujan a medio y largo plazo son ciertamente sombríos."
España | Tercera Información | 31-10-2012 | 
Desde ƎconomíAlternativa, asociación estudiantil de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCM, han organizado el Encuentro “Juventud, periferia económica europea y fractura social”. El encuentro tendrá lugar los días 22 y 23 de Noviembre en la ciudad de Madrid, España.
Dicho encuentro será organizado por nuestra asociación en colaboración con otras organizaciones: ICEI, EconoNuestra, Unioni degli studenti, Linktaranto y FUHEM Ecosocial, en cuya sede se llevarán a cabo parte de las sesiones.
El objetivo de este encuentro, según los organizadores, es establecer un debate abierto y constructivo sobre la situación actual de las economías del sur de Europa y sobre las prioridades y políticas económicas alternativas, que se pueden y se deberían establecer, en cada país y en el conjunto de la Unión Europea.
Para iniciar el debate han elaborado un documento de partida “Los países periféricos en una Europa fracturada” que consta de seis partes:
  • - Análisis del contexto actual para impulsar el debate.
  • - Visibilización del desigual impacto de las crisis en la sociedad: Ganadores y perdedores.
  • - Crítica de la estrategia conservadora de salida de la crisis.
  • - Diagnóstico alternativo de la crisis económica de la eurozona.
  • - Prioridades y criterios de actuación para una nueva política económica.
  • - Invitación a la Participación.
A partir de la lectura de este documento se invita a la participar en la discusión, ofreciendo la posibilidad de realizar aportaciones y comentarios en la web del Encuentro, y en la dirección de correo electrónico aportaciones.manifiesto@economy4yoouth.com lo que dotará al debate de la mayor transparencia posible.
El final de este proceso de debate culminará con la elaboración de un Manifiesto público que recoja aportaciones procedentes de diferentes países con propuestas para un cambio de orientación de las políticas económicas actuales. Este Manifiesto se presentará tanto a la prensa como a la sociedad civil en el marco del encuentro internacional.


"UNA JUSTICIA ECHA A MEDIADA PARA LOS RICOS”



  Denuncian que la subida de tasas judiciales deja sin justicia a los más vulnerables
Denuncian que la reforma judicial diseñada por el ministro Alberto Ruiz-Gallardón va a suponer que los ciudadanos con menos recursos económicos no tendrán derecho a la justicia
España | Tercera Información | 31-10-2012 | 

El Congreso de los Diputados celebró en la tarde del lunes 22 de octubre el debate de las enmiendas a la totalidad del Proyecto de Ley por la que se regulan las Tasas de la Administración de Justicia y del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.
Las organizaciones Jueces para la Democracia, Unión Progresista de Fiscales y Sindicato de Secretarios Judiciales han querido manifestar, a través de un comunicado, su “rotunda disconformidad” con el contenido del Proyecto de Ley y advertir a la opinión pública de la “grave privación de derechos” que sufrirá el acceso ciudadano a la justicia, con esta ley cuyo precedente se remonta, en España, al año 1959 en plena dictadura.
En concreto estas organizaciones se quejan de esta reforma:
1. Porque limitarán e impedirán el acceso de la mayoría de la población a la justicia, atacando frontalmente el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva reconocido en el artículo 24.1 de la Constitución, siendo inaceptable que no se dé curso a una demanda por la única razón que la persona que acude a la justicia no pueda afrontar el pago de la tasa.
2. Por la elevada cuantía de la tasa fijada con la única finalidad de restringir el uso del servicio público de la justicia a la mayoría de la población, permitiendo litigar sólo a aquellos que económicamente puedan afrontarlas.  

3. Por su establecimiento con carácter general y no excepcional, extendido a todas las jurisdicciones, con la única excepción de la penal, y a toda persona física o jurídica. En el caso de las personas físicas sólo quedarían exentos quienes tengan documentación que pueda acreditar ingresos inferiores al límite de la justicia gratuita. Recordamos que la Ley 1/1996 reconoce el derecho de asistencia jurídica gratuita a quienes acrediten una renta inferior al doble del salario mínimo interprofesional en cómputo anual y contando los ingresos de toda la unidad familiar, lo que significa tener ingresos, por familia, inferiores a 1100€ netos mensuales aproximadamente
4. Por no ser excluyentes de las tasas establecidas o que puedan establecer determinadas Comunidades Autónomas, con lo que las y los usuarios de la justicia en dichos territorios verán doble e injustamente limitados sus derechos.
5. Porque la racionalización, agilización y optimización del funcionamiento de la administración de justicia deberían conseguirse mediante reformas organizativas que no vulneren ningún derecho fundamental como lo es el de la tutela judicial efectiva.
6. Porque creemos que en un Estado Social y Democrático de Derecho la justicia debe tener una innegable vertiente de servicio público y no debe convertirse en una herramienta recaudatoria más para la gestión de una política presupuestaria y económica, por otra parte más que discutible, que está haciendo recaer las consecuencias de la crisis financiera en los sectores más desfavorecidos de la ciudadanía, que además ven como sufragan con sus impuestos servicios que luego quedan al servicio de las clases económicamente más favorecidas.
7. Porque, a diferencia de los depósitos previstos en la Ley Orgánica del Poder Judicial o en la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, las tasas no son retornables aunque se obtenga una resolución favorable; o lo que es lo mismo, no se devolverá el dinero de la tasa aunque se dé la razón a quien tuvo que pagarlas. Siendo cosa distinta que puedan repercutirse o no a la parte contraria, lo que en muchas ocasiones también provoca consecuencias indeseables.
8. Porque para sancionar a quienes, amparándose indebidamente y en perjuicio ajeno en las normas y garantías del procedimiento, incurren en posibles abusos de tipo procesal ya existen mecanismos como la condena en costas o la declaración de temeridad, que no se imponen a quienes legítimamente se ven obligados a recurrir a la Administración de Justicia.
9. Porque no podemos asistir impasibles al continuo intento de culpabilizar a la ciudadanía por la situación en que se encuentra el país. En Sanidad, en prestaciones farmacéuticas, en Servicios Sociales y ahora en Justicia se insiste en que la población, todos y todas, “abusamos” de las Administraciones Públicas y que es necesario disuadirnos por la vía económica de que recurramos a los servicios públicos. Consideramos que los responsables de la gestión de éstos son quienes deben garantizar que se presten de una manera adecuada, digna y con pleno respeto a los derechos de la ciudadanía.

“UN EJEMPLO A SEGUIR EN DEFENSA DE LOS VALORES DE LA REPÚBLICA”

Una leyenda antifranquista

El historiador Vidal Castaño rescata del olvido las peripecias del sargento Fabra, héroe de la lucha antifranquista que en 1936 detuvo a los oficiales sediciosos de Paterna

PÚBLICOMadrid31/10/2012 13:18 Actualizado: 31/10/2012 22:04

Editorial Los Libros de la Catarata.

Editorial Los Libros de la Catarata.

Documentos relacionados
El sargento de Ingenieros Carlos Fabra Marín fue considerado durante los primeros compases de la guerra civil como un héroe y reconocido como tal, en su momento, por el mando y las autoridades republicanas. Su acción de guerra en el batallón de Zapadores Minadores del acuartelamiento de Paterna, el 29 de julio de 1936, abortando la rebelión de sus oficiales contra la República fue decisiva para inclinar la balanza en contra del "alzamiento" militar en la guarnición de Valencia.
Esta acción y los hechos que de ella se derivaron no han sido suficiente y justamente valorados por la historia posterior. Sin embargo, el mito del sargento Fabra tras la contienda, pese a su desaparición del escenario político y militar, exiliado con su familia en Francia, logró sobrevivir. Su valor frente a los militares rebeldes de 1936 gozó en círculos antifranquistas del prestigio de una leyenda al más puro estilo griego.
La editorial Los Libros de la Catarata publica el ensayo El sargento Fabra. Historia y mito de un militar republicano en el que el historiador José Antonio Vidal Castaño realiza un exhaustivo trabajo histórico de la peripecia personal y familiar del sargento Fabra y de las ideas, conflictos, estilos de vida y otros aspectos que compusieron la sociedad española de su tiempo.
 Fuente: www.publico.es

“LA DICTADURA FUE LA CONTRACULTURA DE UN PUEBLO SABIO Y CULTO”



Poesía “redentora” en las cárceles franquistas
31 octubre 2012
Félix Población
Periodista y escritor

 El mismo día en que Franco dio por cautivo y desarmado al ejército rojo y puso punto final a la guerra, 1 de abril de 1939, la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, organismo al que la dictadura debe su matriz nacional-católica, publicó el primer número del semanario Redención. Editado al principio en Vitoria, en la sede del Servicio Nacional de Prisiones, ese periódico fue el órgano oficial del Patronato de Redención de Penas por el Trabajo. Dirigido exclusivamente a los presos políticos y a quienes tuvieran alguna relación con ellos, su objetivo era redimir espiritualmente a quienes, en palabras del dictador, eran unos elementos dañados, pervertidos, envenenados política y moralmente.
Además de unos fines manifiestamente adoctrinadores entre la numerosa población reclusa, la publicación tenía por objetivo servir de herramienta propagandística del régimen, pues cuanto se difundía desde sus páginas se promocionaba como una labor patriótica ejemplar, que para nada se correspondía con la muy amarga y cruel realidad que se vivía en los presididos, donde no pocos internos perdieron la vida en los primeros años de la posguerra.
El periódico tenía como director a un antiguo redactor del diario El Debate y estaba redactado por los presos, “formando parte de ellos -según cuenta José Rodríguez Vega, secretario general de la UGT entonces- un equipo de periodistas que, con más miedo que dignidad, se avenían a denostar desde las columnas del semanario lo que habían defendido durante la guerra. Virtualmente el director era Cabezas, un buen escritor español, redactor jefe de Avance, de Oviedo, diario socialista. Estaba condenado a muerte, pena a la que con muy pocas excepciones eran condenados los periodistas de aquel periodo. El ansia de conservar la vida le hacía humillarse todas la semanas en elogio de Franco y del nuevo régimen para hacer méritos y escapar a la temida ejecución”. Otros periodistas, los más, se negaron a colaborar en el semanario.
Una sección frecuente en Redención era la de poesía, género del que también se sirvieron algunos reclusos para honrar al nuevo régimen o a la religión católica que le había prestado palio y preces. Con una selección de poemas del primer año de publicación, José María Sánchez de Asiaín (1909-1981), catedrático de Estética y promotor de la poesía como materia de redención, publicó en 1940 un libro titulado Musa redimida: poesía de los presos en la Nueva España, editado en los Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares. La tirada fue de nada menos que 30.000 ejemplares, algo insólito habida cuenta el género del que se trataba, y el ejemplar constaba de un total de 86 poemas de 41 autores, clasificados en tres temas: religiosos, la Patria y varios.
En el prólogo hace alusión Sánchez de Asiaín al primer número del semanario Redención, en cuya portada aparecía esta magnánima consigna de Franco sobre una fotografía del dictador: Yo quiero ser el Caudillo de todos los españoles. La edición del libro pretendía salir el paso -en palabras del prologuista- a quienes, ingenua o malévolamente, podría creer que la poesía y los poetas de España estaban encadenados. “Cuando un pueblo, o la Cristiandad entera -afirma-, se han encontrado a sí mismos en un glorioso destino universal, único vértice de todos los intereses particulares, surgen los poetas”. Al Patronato de Redención de Penas, aseguraba a continuación, le ha cabido la bella tarea de acercar las brasas del amor patrio a tantos pechos ateridos. Un valioso estímulo para la inspiración de los autores, en opinión de Sánchez de Asiaín, ha sido sin duda la soledad sonora del maravilloso mundo interior.
Pretendía el mentado catedrático de Estética que los presos recapacitaran en la solemnidad y grandeza de la hora en que sus versos fueron publicados, verano de 1940. “La fecha puede resonar con majestad en los años venideros -vaticina-. España está en ocasión propincua de volver a ser instrumento de la Providencia: evangelizadora, redentora de pueblos, pimpollo de la cristiandad. Somos envidia de las gentes, y nos guía la espada más limpia de los siglos modernos. Esto no es fanfarronada, sino verdad certísima”. Finalmente, José María Sánchez de Asiaín estimulaba a los reclusos de esta guisa: “Sentíos españoles y conquistad la libertad física mediante la del espíritu, pensando que la libertad del alma está en el ejercicio del bien. Lograda ésta, aquélla vendrá por añadidura. Entonces serán las bodas de España, celebrando su unidad, libertad y grandeza”.
En una de esas cárceles, la de Alicante, fallecería enfermo y aterido, el 28 de marzo de 1942, uno de los poetas reclusos cuya obra vive entre nosotros y cuya condena a muerte no ha sido anulada recientemente -tal como reclamó su familia- por el Tribunal Constitucional. Esa condena se dictó en 1940, el mismo año en que Sánchez de Asiaín daba a la propaganda su Musa redimida. Cuentan que a Hernández, en su lecho de muerte, nadie le pudo cerrar los ojos, y así escribió Aleixandre: No lo sé. Fue sin música. /Sus grandes ojos azules/ abiertos se quedaron bajo el vacío ignorante, /cielo de losa oscura, /masa total que lenta desciende y te aboveda, / cuerpo tú solo, inmenso, / único hoy en la Tierra, /que contigo apretado por los soles escapa

“UNA LUCHA QUE NO TERMINA Y SUS FOTOGRAFIAS PERDURAN CON LOS TIEMPOS”

Manuel de Cos: 92 años detrás de una cámara

Condenado a muerte durante el franquismo, enlace de la guerrilla, víctima de incautaciones ilegales en la dictadura y coleccionista de imágenes. La vida de este cántabro siempre ha estado vinculada a la fotografía. Ahora, gran parte de su colección corre peligro de perderse

PATRICIA CAMPELOMadrid31/10/2012 09:00

Manuel de Cos con su teleobjetivo de los años 60.

Manuel de Cos con su teleobjetivo de los años 60.P. C. 

Su casa es el mejor antídoto contra el olvido. En el sótano de la vivienda que Manuel de Cos (1920) tiene en la localidad madrileña de Las Matas se acumulan centenares de cajas y sobres con miles de fotografías y kilómetros de carrete. Las cerca de 20.000 imágenes que allí atesora reflejan diferentes acontecimientos sociales, políticos y ecológicos a los que ha asistido este "intruso" en la fotografía, como él mismo se autodenomina. "La cámara siempre va conmigo, yo tan solo hago fotos, pero no soy fotógrafo", insiste con humildad. Las instantáneas abordan desde las luchas estudiantiles de los 70 a las manifestaciones de las últimas semanas contra los recortes del PP, pasando por la progresiva deforestación de su Cantabria natal. La otra parte de su legado -cerca de 40.000 fotografías y unas 600 horas de vídeo- aguarda en su casa de Rábago (Cantabria) esperando, al igual que el archivo que tiene en Madrid, que alguna institución se haga cargo de la totalidad de la colección. Algunas series de fotos y vídeos han sido adquiridas por la Biblioteca Nacional y próximamente serán expuestas al público.

Y es que nada escapa al objetivo de Manuel de Cos, que decidió utilizar la fotografía para documentar sus luchas y dejar testimonio de cada circunstancia injusta que acontecía a su alrededor. Para él se trata de una afición hecha necesidad desde la década de los 40, cuando empezó a convertirse en ese fedatario del tiempo que continúa siendo hoy en día.
"He retratado todo cuanto era motivo de dejar constancia", asevera. Aunque a veces, las autoridades no se lo ponían fácil: "En Reinosa vi a unos hombres cargando unos camiones con ametralladoras y otro material bélico, me acerqué y saqué varias fotos pero me vio la Guardia Civil, me quitó la cámara y me veló el carrete". Eran los años 90 y Manuel protestó alegando que el Gobierno había asegurado días atrás que no se vendían armas. "Y, ¿dónde va todo ese armamento?", inquirió a los agentes, que justificaron su actuación alegando que Manuel "podía ser de ETA".
La misma suerte corrió el carrete de su ‘yashica' mientras dejaba constancia de una tala en la región cántabra: "Fue terrible para mi ver cómo se desforestaban los montes de Cantabria; allí conocí el urogallo y tal cantidad de fauna y flora que ya nadie puede imaginar, sólo los de mi edad", lamenta.
Padecer la represión le condujo a la necesidad de testimoniar el dolor gráficamente
Retratar la ecología, las costumbres de su tierra y los diferentes procesos políticos ha sido siempre su obsesión. Pero no se planteó profesionalizar su ocupación por culpa de los "quehaceres diarios". Para ganarse la vida trabajó como pastor de cabras en Rábago, mozo en una hospedería en Cádiz, agente comercial por el norte de España, trabajador en el subsuelo madrileño y gerente de ‘La novia del mar', un almacén de abalorios ya desaparecido.

La condena a muerte

Padecer la represión franquista en su propia piel le condujo al estado de necesidad de testimoniar gráficamente el dolor. Su familia fue víctima de incautaciones ilegales de bienes, de modo que acabó viviendo en la calle durante varios días con su madre y hermanas. "Nos lo quitaron todo", rememora. Pero lo peor llegó con la condena a muerte. "En la finca donde trabajábamos había una pequeña ermita con imágenes religiosas que mi padre me mandó recoger un día; las metí en un baúl y cuando llegaron los franquistas y no las vieron me acusaron a mí de haberlas destruido". Levantaron contra él la falsa acusación de profanar estatuillas religiosas y le condenaron a muerte. Su salvación llegó con el cura de la localidad, que encontró las figuras a tiempo y acudió en su defensa.
Levantaron contra él la falsa acusación de profanar estatuillas religiosas y le condenaron a muerte
Aquellos episodios marcaron la orientación de Manuel hacia la defensa de los más desprotegidos. Uno de sus trabajos, el de agente comercial por la cornisa cantábrica, le sirvió para cruzar exiliados republicanos a Francia gracias a la libertad de movimiento que le otorgaba el salvaconducto concedido tras revocarle la sentencia a muerte. "Pasé a más de 30 personas", se enorgullece. Esa fue su labor principal en la brigada Machado, formada por guerrilleros antifranquistas que hicieron frente a la dictadura desde la clandestinidad. "Lo tenía fácil por que conocía bien cada puerto y camino", asegura. Hasta que le detuvieron. "Debí ser uno de los últimos arrestados por participar en la guerrilla; creo que era el año 47 o 48", vacila Manuel. "Después de aquello tuve que fichar en la comisaría de cada pueblo que pisaba; así hasta que dejé de ser agente comercial, varios años después".

Años de protestas

Los testimonios de la época contradicen a menudo el discurso oficial que sacraliza los ejemplares años que precedieron a la democracia. Por entonces, Manuel ya contaba con un tomavistas que recogía audio. El 27 de septiembre de 1975, intentó ir a Hoyo de Manzanares a grabar el sonido de las balas que sesgaron la vida a los tres militantes del FRAP fusilados por las autoridades franquistas en Madrid. "Quería recoger el ruido de esas descargas desde fuera". Pero le detuvieron antes de llegar.
Las manifestaciones que sacaron a las calles a miles de jóvenes en 1977 también fueron inmortalizadas por Manuel de Cos. Su cámara registró numerosas concentraciones, como una que tuvo lugar en la explanada frente al ministerio de Sanidad y que se saldó con varios heridos. "La policía comenzó a cargar dando unos palos terribles; me noté húmeda la espalda y al tocarme me di cuenta que era sangre"; "daban a matar", apunta Manuel, que aprendió detalles para salvar su integridad: "Lo más peligroso comenzaba cuando nos rodeaban con los caballos; ahí lo mejor era quedarse quieto".
Como una serpiente que, moribunda, da los latigazos más fuertes en los últimos momentos de vida, la dictadura dejó caer el plomo pesado de su maquinaria contra los manifestantes.
“Fue terrible para mi ver cómo se desforestaban los montes de Cantabria"
"Murieron siete jóvenes durante la transición; fui a sus capillas ardientes menos a la de Mari Luz Nájera porque un militar me impidió el paso", relata. En la madrileña plaza de Lavapiés, Manuel vio cómo mataron a una persona de un tiro y se lo llevaron. "Nunca pude averiguar de quien se trataba, y nadie habló de ese tema", lamenta. "Aún sueño con aquellos episodios como si los estuviera viviendo", asegura con semblante apagado.
La sonrisa, en cambio, vuelve a su rostro al recordar al grupo de universitarios que perseguía la policía política y él escondió en su casa de Las Matas. "Soy el más antiguo de la zona; cuando llegué a finales de los 50 aquí no había nada y en este patio pasaron varios días hasta que lograron huir a Francia", relata satisfecho a 'Público'.
Con el 15-M, con los mineros, con la marea verde de estudiantes, con las víctimas del franquismo... Manuel de Cos sigue acudiendo a todos los actos y concentraciones que le permiten sus achaques, aunque reconoce que hoy las plazas tienen "otra temperatura". Aun así, confía en la presión social. "Tengo la esperanza en que el cambio venga por ahí, por las manifestaciones; la gente joven es la única que lo puede resolver". "Y yo lo veo con optimismo; les veo muy preparados", concluye.
Fuente: www.publico.es